InicioDeportesTripleplay | Koufax y Drysdale los pioneros

Tripleplay | Koufax y Drysdale los pioneros

El nombre de Curt Flood está inscrito en las memorias de las ligas mayores con letras destacadas, por su habilidad defensiva en el jardín central y su consistencia como bateador entre 1956 y 1971, como lo confirman sus siete “Guantes de Oro” y sus siete temporadas con promedios en bateo de más de .300 puntos. Pero también por su atrevido gesto de desafiar y demandar en los tribunales de justicia, la Cláusula de Reserva que permitía a los dueños de equipo, hacer unilateralmente lo que más les convenía con los contratos laborales de los peloteros. Gesto que no reportó ninguna consecuencia en su momento, pero que terminó abriendo las puertas a figuras contractuales como el agente libre y el arbitraje, beneficios económicos que ni siquiera Flood pudo imaginar en ese instante.

La osadía de Flood tuvo lugar poco después de la temporada de 1969. Solo que antes, los lanzadores Sandy Koufax y Don Drysdale se aventuraron a solicitar mejorías en sus contratos con los Dodgers de Los Ángeles, con un método inusual para la época que igualmente provocó un cataclismo en las grandes ligas. De aquel acontecimiento se están cumpliendo 55 años, que pasan por debajo de la mesa frente al alud del provecho alcanzado hoy por los jugadores de la gran carpa, que permite afirmar que el control de la relación con los equipos está prácticamente en sus manos.

Luego que Koufax ganó 26 juegos y Drysdale 23 para ofrecerle a los Dodgers el gallardete de la Liga Nacional de 1965, y tres más para vencer a los Mellizos de Minnesota en la Serie Mundial, decidieron unirse para reclamar mejorías en sus contratos para la siguiente campaña. Un acto en sí mismo inédito. Cada quien discutía por separado sus aspiraciones. Koufax había ganado 90 mil dólares y Drysdale 70 mil la campaña anterior, y ahora querían 1 millón por tres años para los dos en 1966. Sus exigencias partían de cómo aumentaba el ingreso de aficionados a los parques cada vez que uno de ellos estaba anunciado como pitcher abridor. Escandalizados, los Dodgers se negaron de plano a considerar la demanda.

Para romper una vez más con los patrones de la época, la pareja contrató a un abogado que los representara, cuando las estrellas del cine eran los únicos que disponían de agentes. Koufax y Drysdale se declararon en huelga. Ni siquiera se reportaron a los entrenamientos. El paro duró un mes. Hasta que a menos de una semana de abrirse la campaña, convinieron con los Dodgers. Koufax obtuvo 125 mil dólares y Drysdale 110 mil. Koufax pasó a ser el mejor pagado de las grandes ligas y respondió con 27 triunfos, Drysdale con 13. Los Dodgers de nuevo consiguieron el campeonato.

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