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¿Sabían que un día como hoy de 1969, finalmente la Regla del Juego Salvado se hizo oficial? El adalid de la cruzada ante el Beisbol Organizado para su aprobación fue el periodista Jerome Holtzman, que desde su columna en el diario Sun-Times en Chicago, no se cansó de justificar la importancia que la regla tenía para el juego en sí mismo, y como para dar crédito en el triunfo de su equipo a la actuación del pitcher que preservara la ventaja.

Ese domingo 7 de abril por la tarde en el estadio Crosley Field de Cincinnati, Bill Singer reemplazó al abridor Don Drysdale en el séptimo inning, mientras los Dodgers derrotaban 3 a 2 a los Rojos. Singer retiró a nueve de los diez bateadores que enfrentó. El encuentro terminó 3 a 2, y el derecho se apuntó el salvamento. Paradójicamente, no era un relevista a tiempo completo. De hecho, ese fue solo uno de los dos rescates que Singer se apuntó en toda su carrera de catorce temporadas en las grandes ligas.

Holtzman había previsto la regla en 1960 luego de ver cómo el relevista de los Piratas de Pittsburgh, Leroy Face, culminó la campaña de 1959 con marca de 18-1. El periodista destacó cómo en 10 de esas victorias, Face había permitido la carrera del empate o desventaja en algún instante, aunque se había apuntado el triunfo cuando la ofensiva recuperó la delantera. Ofreció su idea al semanario deportivo Sporting News y durante nueve años presentó la estadística en su columna, hasta que en 1969 se hizo oficial.

La Regla del Juego Salvado es sencilla. Dice así: 1.- Anótele juego salvado al pitcher que termina un encuentro ganador por su equipo y él no es el ganador del encuentro. 2.- Debe lanzar al menos un tercio de inning en las siguientes circunstancias: entra con no más de tres carreras de ventaja y completa al menos un inning. Entra al desafío con la potencial carrera del empate en base, al bate o en el círculo de espera. Lanza por lo menos tres entradas. Un salvado no puede ser concedido a más de un lanzador.

Desde entonces la categoría del juego salvado o rescates, se ha convertido en una de las más atractivas y favoritas del escenario. En las ligas mayores la marca vitalicia la posee el panameño Mariano Rivera con 652 salvamentos acumulados entre 1995 y 2013, siempre con los Yanquis de Nueva York. Incluso, y en lo que es un reconocimiento a los salvados, Rivera fue elegido al Salón de la Fama en 2019 con el 100 % de los votos, un hecho inédito para ese instante e irrepetible hasta ahora. La marca de más salvados para una sola campaña la posee el venezolano Francisco Rodríguez, con 62 rescates en 2008 para los Angelinos de Anaheim en la Liga Americana.