InicioDeportesVisión de juego | Benítez y Sánchez mandan en el boxeo

Visión de juego | Benítez y Sánchez mandan en el boxeo

La semana pasada preguntábamos en este espacio sobre quién dirige la Federación de Boxeo en Venezuela, y la respuesta no tardó en llega

r. El presidente del Comité Olímpico de Venezuela, Eduardo Álvarez, nos envió una serie de documentos en los que confirmaba lo que habíamos dicho.

Que Luisa Benítez, quien salió electa presidenta en unos comicios organizados en Cumaná por la antigua directiva de la entidad que encabezaba su cónyuge Francisco López, cuenta con el aval de la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA) y en consecuencia del COV. Benítez es la única mujer que forma parte del Comité Ejecutivo de la AIBA, una entidad que se encuentra en la mira del Comité Olímpico Internacional y del propio COV.

A su vez el Ministro del Deporte y también presidente del IND. Pedro Infante Aparicio, señaló que la única Federación de Boxeo reconocida por las autoridades deportivas es la que preside Elvis Sánchez, electo también en otros comicios celebrados en Caracas. Sánchez nos hizo llegar el oficio 113 del Mindeporte y el IND, del 15 de enero de 2018, en el que el ministro Infante y el Directorio del IND lo facultan para ejercer la presidencia de la Federación Venezolana de Boxeo.

La pregunta que nos hacemos es si las autoridades deportivas nacionales, en cumplimiento de la vigente Ley del Deporte reconocen a Sánchez, ¿qué razón habría para que el COV acepten a Benítez como máxima autoridad del boxeo nacional? Simple, la AIBA, más allá de los cuestionamientos legales, de gobernanza y corrupción hechos por el COI, sigue siendo el organismo que rige el boxeo aficionado, y el COV tiene la obligación de acatar lo que dictamine este organismo internacional.
Este conflicto se vivió también en el baloncesto con la elección del coach Bruno D’Addezio.

Pero la FIBA finalmente terminó aceptando como válido el proceso electoral. ¿Ocurrirá lo mismo en Feveboxeo o seguirán mandando dos presidentes?

La espada marcha al ritmo de los Limardo

A Rubén Limardo lo vimos en la gloria de su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y también presenciamos su transitorio derrumbe en la cita de Río de Janeiro 2016, donde cayó en un primer combate, devorado por la presión de repetir su hazaña. Pero el espadista guayanés siempre consigue un camino para reinventarse en la pedana.

Lo hizo después de Brasil al llegar por segunda oportunidad en su carrera a la final del Mundial de Esgrima el año pasado en Wuxi, China.

Y otra vez volvió a la cima continental en el reciente Panamericano de Toronto, donde devolvió a Venezuela el dominio de esta arma a nivel en la final que disputó con su hermano Jesús.

Pero al margen de esta victoria, preocupa que Venezuela no haya podido subir al podio en la final de espada por equipos, donde fue eliminada (45-36) por Cuba en el tablón de ocho. La única victoria fue 45-27 a Chile para quedar en el quinto lugar. Para clasificar a Tokio 2020 el camino más expedito es meterse entre los mejores equipos del ranking olímpico. Por ahora, el trío de espada masculina criolla no figura ente los 8 mejores.

Estados Unidos (4) y Cuba (7) están en este momento en zona de clasificación. Que Rubén mantenga su nivel y Jesús siga ascendiendo en la pedana será clave para que la espada vuelva a ser olímpica en Japón.

La Copa América no mostró evolución

Al margen de lo que ocurra en la final de hoy entre Brasil y Perú, esta Copa América se va sin mostrar ninguna evolución táctica en los equipos y ninguna aparición fulgurante entre los jugadores que participaron en el torneo. El gran perdedor del campeonato es el juego de posesión.

Brazil’s Dani Alves celebrates after defeating Argentina 2-0 in a Copa America football tournament semi-final match at the Mineirao Stadium in Belo Horizonte, Brazil, on July 2, 2019. (Photo by Luis ACOSTA / AFP)

Cuidar los espacios, defenderse y aprovechar los errores del rival para aproximarse al arco y definir fue la propuesta más determinante en cada partido.

Brasil por su condición de local y obligado a quedar campeón fue el único que se atrevió a pisar con más frecuencia el área rival, pero sin el atrevimiento del pasado.

El mejor jugador del torneo no fue un delantero, sino Dani Alves un lateral derecho de la vieja escuela brasileña, que cerca del retiro a los 36 años, divirtió más que todos los artistas del balón, incluyendo a Messi.

La Vinotinto tampoco mostró una evolución en su propuesta. Dudamel prefiere el orden a la exaltación creativa, pese a tener las piezas para atacar con más desenfado. Tomás Rincón es el adalid del fútbol apolíneo de la selección.

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