Tercera ola pandémica voltea hacia la psiquis

Según expertos de la Academia Leopoldina, en Alemania, el mundo se prepara para recibir el tercer coletazo de la pandemia de la covid-19. Pero en este nuevo capítulo de la película de terror titulada “2020” el protagonista no es propiamente el coronavirus. La tercera ola tendrá en su vórtice a la salud mental, es decir, a las consecuencias que la situación mundial está ocasionando en la psiquis de las personas, sometidas desde hace poco menos de un año a una extraña “nueva normalidad” que trasciende clases sociales, culturas y fronteras, limitando el contacto físico, privilegiando el sedentarismo y saturando la mente de malas noticias. Es cierto que a primera vista el panorama luce desesperanzador, no obstante, la clave para remontar la larga noche del aislamiento está dentro cada quién y he allí cuando una palabra mágica subyace: autocuidado.

Con el nombre completo de Academia Alemana de las Ciencias Naturales Leopoldina, a este cuerpo supranacional de investigadores y académicos se le considera la sociedad científica más antigua del mundo. Se fundó en 1652 y es albacea de la historia de la ciencia y la medicina del mundo occidental. 

La Academia Leopoldina alertó que la tercera ola del coronavirus es la de las enfermedades mentales

Enarbolando esos méritos, sus académicos remitieron un completo informe al gobierno de Ángela Merkel con opiniones y predicciones relacionadas al manejo de la pandemia por parte de Berlín. El documento, entre otros aspectos, habla de la necesidad imperante de no abandonar las medidas de bioseguridad para poder contener los contagios, de asumir a la mascarilla como “el nuevo estándar social”, y el por qué es urgente comenzar una ofensiva por la salud mental dado que la tercera ola del coronavirus será psicológica.

Es que suena a verdad de perogrullo: la cuarentena extendida es un escenario que comienza a pasar factura en la estabilidad mental de las personas. No lo ha dicho solo la Leopoldina, también lo está advirtiendo desde marzo la Organización Mundial de la Salus (OMS) e incluso la revista médica inglesa The Lancet, una de las más prestigiosas publicaciones sobre salud a nivel global.

Y si así pasa en Alemania, imaginemos el pronóstico en América Latina, donde reunirnos, acercarnos y tocarnos es característica cultural irrebatible.

Pero no hay mal sin solución, y menos en esta época obsesionada con la salud. Las medidas de autocuidado para ayudarnos desde nuestras propias posibilidades son gratis, amenas y fáciles de ubicar en una búsqueda web sencilla. Y si hace falta buscar ayuda profesional, también hay un ramillete de opciones a la mano.

Tres picos de una sola montaña

El tema de las olas y el coronavirus abre un debate. Quienes apoyan esta narrativa alrededor de la enfermedad señalan que la primera ola comenzó, naturalmente, con la aparición de la covid-19 en China en diciembre de 2019, tuvo picos entre febrero, marzo y abril en distintas partes del mundo y comenzó a descender en el inicio del verano boreal. La segunda ola, dicen, vino entre septiembre y octubre con la reapertura de escuelas y actividades laborales en buena parte del mundo y aún se le siente con fuerza en países como Francia, España, Alemania, Estados Unidos, Brasil o Irán.

El tema de las olas hace un paralelismo con la pandemia de la gripe española, a principios del siglo XX, la cual fue registrada por la historia en un relato que le achaca tres momentos de agudización. 

Pero expertos como la vocera de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margareth Harris, dicen que es absurdo comparar ambas pandemias y no da crédito a la teoría de las “olas”. La portavoz implora no usar el término dado que da la impresión de que la covid es un virus estacional y nada más lejos de eso. Para ella el coronavirus tiene una única ola que va subiendo y bajando. 

Consultamos a la médica psiquiatra y psicoanalista Nancy Bello para conocer sus opiniones al respecto del informe de la Academia Leopoldina y de la tercera ola del nuevo coronavirus y resultó que la galena coincide con Harris, no cree en las olas ni en rebrotes de la enfermedad pero sí está convencida del gran impacto que la situación mundial está causando desde el punto de vista psicológico.

Dijo Bello que esta pandemia tiene características inéditas para la humanidad, mucho más allá de las evidentes. “Nunca se había dado una pandemia en tan poco tiempo con el carácter de ubicuidad y universalidad”, dijo.

Es vital el autocuidado

Le pedimos a Bello que nos compartiera sus consejos para la salud mental en momentos de estrés agudo y nos habló de la situación tomando en cuenta grupos claves. Una de sus mayores preocupaciones es la desesperanza que inocula. 

“El covid vino a afectar el mundo de las relaciones y de los contactos. Los humanos somos seres de contactos, estamos hechos para tocarnos, para el abrazo, para el cariño, y el covid vino a echar por tierra todo eso”, dijo. 

En los adultos mayores, por ejemplo, en quienes se suman las particularidades propias de la vida en la tercera edad con el miedo intensificado ya que se trata del grupo humano con mayor riesgo de contagio y muerte, consideró de suma importancia la compañía y el fortalecimiento de la red social a su alrededor. 

Los ancianos son la población más vulnerable del covid y también
de sus consecuencias psicológicas /Foto: María Isabel Batista López

En cuanto a las mujeres, remarcó que la situación también es doblemente desafiante debido a la carga cultural de las féminas como quienes llevan a cuesta el cuidado de los demás. Y esto no solamente en el espacio doméstico. Bello apuntó que en el sector salud, el 70 por ciento de la fuerza de trabajo es femenina y eso lo resiente la población mujer, que en cuarentena ha visto redobladas sus tareas y labores del hogar, así como laborales. 

Con el coronavirus las mujeres ven redoblada su labor como cuidadoras

Sobre las medidas de autocuidado enumero en primer lugar la importancia de cuidar el cuerpo con rutinas de actividad física que pueden realizarse incluso dentro de casa. Para la psiquiatra, otra consecuencia de la pandemia será el exceso de enfermedades músculo esqueléticas por la reducción de la movilidad y eso podría evitarse estableciendo una disciplina en casa de ejercicios, por sencillos que estos sean. 

Si hace falta ayuda o estímulo creativo para arrancar con esto, en internet son infinitas las posibilidades de conseguir tutoriales y sesiones de yoga, aerobics, bailoterapia, pilates, taichi y hasta rutinas de boxeo que son divertidas, efectivas y, la palabra clave, gratis.

Otra medida de autocuidado es respetar el ritual del sueño reparador y considerar como sagradas las ocho horas que como mínimo debemos dormir para recuperar energías y mantener a tono el sistema inmune. 

Le sigue la alimentación balanceada y saludable de acuerdo con las posibilidades de cada hogar. Y más allá de eso, ya es ganancia si el tabaco, el alcohol y las drogas se mantienen fuera de juego. Y siguiendo con la línea de filtrar todo aquello que entra al cuerpo, limitar el tiempo frente a las pantallas así como la exposición excesiva a los medios de comunicación para tener mente sana en cuerpo sano.

“Hay que hacer un esfuerzo consciente de relajarse y recargar pilas. Cada quien sabe cuáles son las rutinas que les va mejor”, enfatizó Bello, quien comentó que así como para algunos esto se logra con música y baile o simplemente con una ducha, para otros está refugiándose en la vida espiritual, pintando, cocinando, o simplemente disfrutando de la compañía y la conversación con sus seres queridos, cuidado a una mascota, dando y recibiendo cariño. Todo esto en función de “establecer prioridades y metas razonables para sostener el día a día”, agregó Bello, quien ofrece consejos y reflexiones sobre salud mental desde el enfoque del psicoanálisis a través de la cuenta de Instagram @psiquempoderada

Pero si ya se tienen síntomas de ansiedad y depresión hay que buscar ayuda. “Primero con la red social, la familia, y por otro lado buscar ayuda profesional porque la depresión y la ansiedad tienen efectos incluso en la propia vida”, subrayó.

Y hay a dónde correr en medio de una situación de estrés o depresión crónica. Por ejemplo, en Caracas la asociación Plafam ofrece en el marco de la cuarentena consultas psicológicas en línea gratuitas. La información está en su página web, y también se puede llamar al 0412-2273712. Otro grupo que ofrece el mismo servicio es Psicólogos sin fronteras, con asistencia a través de los teléfonos 0412-5507600 y 0424-2925604.

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