InicioMundoChile recuerda el golpe a Allende escribiendo una nueva Constitución

Chile recuerda el golpe a Allende escribiendo una nueva Constitución

Chile conmemora 48 años de los fatídicos hechos que llevaron al derrocamiento y asesinato del gobierno progresista de Salvador Allende, el primer presidente socialista llegado al poder por la vía electoral. Tras su muerte, se instauró una de las más sangrientas y oscuras dictaduras del continente liderada por Augusto Pinochet entre 1973 y 1990.

Pero este año se conmemora en medio de un acontecimiento especial, ya que hay 155 personas que están escribiendo la nueva Constitución del país, que sepultará definitivamente la carta magna vigente hasta hoy, escrita en 1980 en plena dictadura.

Fue también un 11 de septiembre cuando se aprobó ese texto constitucional en un plebiscito hecho a la medida del dictador, sin un padrón electoral creíble y sin libertad de prensa ni acceso al conteo de votos.

Pero en la votación de octubre de 2020, un 80% de la ciudadanía chilena apoyó sustituir la Constitución actual por una totalmente nueva. En la misma elección se eligió hacerlo a través de una Convención Constitucional, es decir, una asamblea compuesta por 155 personas electas, sin representación de los parlamentarios.

«Es el comienzo de un camino, que juntos deberemos recorrer para acordar una nueva Constitución para Chile. Hasta ahora la Constitución nos ha dividido», señaló la noche del plebiscito el presidente Sebastián Piñera. Parte de su coalición de gobierno rechazó escribir un nuevo texto.

Cambiar para hacer justicia

«El 11 de septiembre no solo implica el derrocamiento de un gobierno constitucionalmente electo, sino que es el inicio de la imposición de un modelo por parte de la dictadura y que tiene su mayor expresión en la Constitución vigente, por lo tanto, el proceso de desmantelamiento de esta Constitución y del modelo que está atrás es lo más simbólico a casi 50 años del golpe», considera para el diario Público el abogado y coordinador de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Chile, Claudio Nash.

El escritor y miembro de la asamblea constituyente Jorge Baradit opina que «Pinochet significa para Chile una manera histórica de dominación por parte de la oligarquía a través de sus herramientas, como los medios de producción, la prensa, los uniformados, etc».

Para él, que es autor de la saga best-seller de divulgación histórica Historia secreta de Chile, el dictador también fue «un símbolo hiperbólico de la manera en que se han resuelto los problemas sociales en nuestro país» y eso dice «es lo que estamos demoliendo hoy». Reflexiona que el modelo histórico de administración de la sociedad chilena «considera la efervescencia social como un problema que hay que aplastar y no como un síntoma que hay que atender».

Desde el estallido social de octubre de 2019, los debates en torno a los derechos humanos son una parte relevante de la agenda política chilena. Las protestas dejaron más de 30 personas muertas, más de 400 con lesiones oculares y miles de heridos.

Ante esta realidad, la Convención Constitucional puso énfasis en el enfoque de derechos humanos desde sus inicios gracias a la composición final del órgano. La mayoría de los representantes elegidos en mayo fueron independientes de perfiles muy diversos desde abogados hasta activistas ambientales o participantes de las protestas sociales de 2019 y militantes de los partidos de izquierda.