InicioMundoChina: 70 años de una experiencia exitosa de socialismo

China: 70 años de una experiencia exitosa de socialismo

China, una de las civilizaciones más antiguas ubicada en gran parte del este asiático, se rige en la actualidad como la segunda economía mundial, primera comercial y en manufactura, sobre las bases de un modelo político, económico y tecnológico propio, progreso que comenzó hace 70 años, con la proclamación de la República Popular.

Con un sistema político semifeudal y la influencia del imperialismo británico, China entró al siglo XX con un bajo nivel de vida, antiguos sistemas de labranza para una nación agrícola y condiciones de escasez de alimentos que como resultado crearon una dependencia neocolonial de occidente y Japón.

Los estudiantes y élites intelectuales, víctimas de la represión de la dinastía imperial Qing, impulsaron la Revolución que creó la República entre 1911 y 1912, liderada por Sun Yat-sen, que dio fin al imperio he hizo surgir al Movimiento Colectivo Nacional Chino, conocido como Kuomintang, reseña AVN.

La influencia del marxismo soviético fue adoptada por un joven educador, Mao Zedong, quien fue cofundador del Partido Comunista Chino en 1921, organización que contó con la alianza del Koumingtan, liderado por Chiang Kai-shek, quien será su adversario histórico luego de la ruptura con los comunistas y su persecución.

Diferenciándose del paradigma del proletariado urbano fijado por Moscú, Mao previó que la fuerza revolucionaria era latente en los campesinos y con ellos forma el Ejército Rojo, un movimiento de guerrillas que proclamó en 1927 la Primera República Soviética China, en la provincia sureña de Jiangxi.

Este hecho es una primera expresión concreta del pensamiento de Mao Zedong sobre la nacionalización del marxismo, luego de la desmovilización promovida por Kai-shek, quien se alió a las clases pudientes de la República.

En 1934 Kai-shek dio sitio a la provincia de Jiangxi y el Ejército Rojo emprendió la Larga Marcha, que atravesó 10.000 kilómetros hacia el noroccidente del país, donde funda la Segunda República Soviética China.

Consolidación de la Revolución 

Luego de reunir al cuerpo constituyente de la Conferencia Consultiva Popular Política China, Mao proclama la República Popular China, el 1 de octubre de 1949, para cerrar un ciclo de 28 años llamado la Revolución de Nueva Democracia, casi tres décadas de lucha contra el imperialismo, feudalismo y burocratismo.

Concretadas la independencia nacional y la liberación popular, se institucionalizó un nuevo Estado a través de un sistema de Asamblea Popular y la conformación de comunas agrícolas; una planificación centralizada de la economía y el impulso a la industrialización pesada.

En 1966, Mao lidera la Revolución Cultural Proletaria, para erradicar vestigios de la conciencia y costumbres burguesas, un período polémico que culmina al comienzo de la década de 1970 con el inicio de relaciones diplomáticas con EEUU, su admisión en Naciones Unidas y el impulso de la Reforma y Apertura, a finales de esta década.

La descentralización, creación de zonas económicas especiales, apertura a la inversión extranjera y privatización como complemento de la economía dieron un impulso al país asiático, en un proceso conocido como Nueva y gran revolución de las reformas, caracterizado por el desarrollo de fuerzas productivas y una economía de mercado socialista.

Como resultado, China logró sostener un crecimiento de su Producto Interno Bruto cerca de 9 puntos porcentuales anuales durante dos décadas, tiempo en que reforzó su contacto con occidente, se integró a la Organizacion Mundial de Comercio y se incorporó a la carrera espacial.

Comunidad de Destino Humano

En los últimos 40 años, China ha logrado sacar de la pobreza a 800 millones de personas, a quienes garantiza un eficiente sistema de seguridad social y su contribución a la economía mundial supera el 30%.

Desde 2012, con la dirección de Xi Jinping, el gobierno chino avanza en la modernización y profundización de la Reforma y la Apertura, basado en la teoría sistémica del Socialismo con peculiaridades chinas y con la meta de crear una sociedad modestamente acomodada.

Entre las principales iniciativas geopolíticas, impulsa La Franja y la Ruta, que desde 2013 suscribe una cooperación de beneficio mutuo entre China y más de 160 países, con acuerdos comerciales por 64 mil millones de dólares con proyectos en su mayoría inscritos en el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, institución financiera multilateral creada por este país.

China defiende la cooperación comercial y el multilateralismo, considerando que su economía está integrada a la cadena de producción y valor del mercado global, y se aleja de políticas proteccionistas y unilaterales, como la propiciada por el gobierno estadounidense de Donald Trump desde 2017.

Sobre la base del diálogo, rechaza cualquier intimidación que atente contra el sistema comercial multilateral y el libre comercio, en su esfuerzo por construir la Comunidad de Destino Humano, salvaguardar la paz mundial y promover el desarrollo común.

Deja un comentario