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Culebrones con mucha selva y pocos indios

La reciente ola de protestas registrada en Ecuador permitió recordar a buena parte del mundo que los indígenas también existen.

Aunque parezca una obviedad, también lo es el hecho de que solo cuando suceden acontecimientos puntuales la atención se dirige hacia los ciudadanos originarios.

Del resto, solo son requeridos para nutrir discursos demagógicos y colorear afiches turísticos.

Tal situación se refleja en los contenidos televisivos. En el caso específico de las telenovelas, pocas son las referencias que se hacen a las etnias.

A pesar de que la selva suele resultar exótica para ambientar tramas, las historias carecen de personajes que retraten a esa parte de la población con rasgos culturales propios. Por supuesto, hay excepciones. Aquí algunas.

Las pioneras. Al revisar la historia de las producciones dramáticas criollas, el primer título que surge es María Merced, la chinita.

En 1970, VV presentó esta versión de la obra original que Inés Rodena bautizó María Merced, la mulata.

El cambio en la nomenclatura fue consecuencia del origen de la protagonista de raíces guajiras. Lila Morillo encabezó el elenco junto a Carlos Cámara, padre, y Jorge Palacios.

Dos años más tarde, el mismo canal ofreció La mujer prohibida, escrita por Manuel Muñoz Rico.

Si bien los créditos estelares correspondieron a Adita Riera y Martín Lantigua, el show se lo robó Amelia Román con “La Waica”, misteriosa dama que ejercía la hechicería heredada de sus ancestros aborígenes.

Esta historia fue versionada por Alberto Gómez en 1991, con Mayra Alejandra, Andrés García y Fernando Carrillo en los roles protagónicos, siendo Tatiana Capote la encargada de replicar a la villana llamada Yarima.

En 1975, la cubana Delia Fiallo escribió Mariana de la noche para su pareja fetiche: Lupita Ferrer y José Bardina, con las maldades a cargo de Martín Lantigua e Ivonne Attas.

La trama transmitida por La Colina fue ambientada en un pueblo minero del sur del país, aunque sin mayor presencia de nativos.

Hubo dos réplicas: Selva María (Rctv, 1987, Mariela Alcalá y Franklin Vírgüez) y otra homónima (Televisa, 2003, Alejandra Barros y Jorge Salinas).

La diosa. Posiblemente, los personajes de origen indígena de mayor recordación sean Maniña Yerichama y Tacupay, interpretados por Hilda Abrahamz y José Torres.

El dúo logró gran popularidad en 1995 con Ka ína, de César Miguel Rondón.

Abrahamz, como la sacerdotisa hija de princesa yanomami que se comunicaba con la naturaleza, logró un laureado trabajo. Protagonizaron Viviana Gibelli y Jean Carlo Simancas.

En 1997, Marte TV produjo Llovizna, ambientada en Canaima, con las actuaciones estelares de Scarlet Ortiz y Luis Fernández.

De nuevo, la selva desplazó a los indios.

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