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Danza del Corpus Christi retomó las regiones

La Cofradía del Santísimo Sacramento del Altar celebró sus 273 años de tradición religiosa en Yare

La tradicional celebración religiosa de los Diablos Danzantes, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se llevó a cabo en los estados Miranda, Cojedes y La Guaira, en honor al Corpus Christi.

Las calles del municipio Simón Bolívar (San Francisco de Yare) en el estado Miranda fueron retomadas por los devotos del Santísimo Sacramento del Altar, quienes luego de dos años sin celebraciones presenciales a causa de la pandemia de covid-19, danzaron para reavivar la fe católica y adorar a Jesús Sacramentado, este jueves de Corpus Christi.

La celebración de los 273 años de los Diablos Danzantes de Yare inició con la conmemoración a los ancestros y cofrades fallecidos en el cementerio municipal, situado en el sector El Calvario de la población yarense.

Posteriormente, los promeseros y promeseras dirigidos por el primer capataz de la Cofradía de los Diablos Danzantes de Yare, Pablo Azuaje, se trasladaron a las puertas del templo parroquial en el casco central de Yare, donde unos se arrodillaron y otros se sentaron en el piso para escuchar la homilía, como muestra de respeto a Dios.

La eucaristía fue oficiada por el obispo Freddy Fuenmayor de la diócesis de Los Teques, quien en su sermón exaltó la lucha entre el mal (diablo) y el bien (Jesucristo).

«Debemos preguntarnos qué significa para nosotros la eucaristía. En primer lugar, la eucaristía es el memorial, una acción litúrgica que actualiza la acción salvífera de Dios. El acontecimiento de la Cruz se manifiesta con la presencia real de Cristo en el pan y vino sagrado, cuyos elementos son: la sangre y cuerpo de Cristo», enalteció el sacerdote.

Fuenmayor exclamó que la eucaristía es un encuentro con el Señor y, además, es símbolo del amor, «que debe tener efectos reales. Se debe procurar un reencuentro con nosotros con Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo que viven una comunión de amor y está se derrama».

El obispo invitó a los feligreses de la Cofradía de los Diablos Danzantes de Yare a tener un compromiso de conversión, de cambio y entrar en conversación con Dios.

«El teólogo Santo Tomás de Aquino decía que no hay ningún Sacramento más Santo que él; la eucaristía nutre el alma con todos los dones espirituales», citó el cura Fuenmayor.

El obispo clamó a los promeseros de los Diablos Danzantes de Yare y a la comunidad católica a renovar hoy la fe en la eucaristía y en Jesús Sacramentado. «Pido hoy (jueves) que nos acerquemos a escuchar la palabra y a cumplir los compromisos que adquirimos. Sirvamos mejor a Dios y a nuestro prójimo», insistió.

A las 11:55 am, en medio de la misa, el cura Fuenmayor juramentó a 89 nuevos promeseros, de los cuales 56 son mujeres que se unen a las demás arreadoras como muestra de testimonio público de fe, esperanza y confianza en Cristo. Cuatro minutos después, el sacerdote exhortó a los nuevos cofrades a cumplir con los preceptos de Dios Padre y la Sociedad Santísimo Sacramento del Altar.

Trajeados de rojos reavivan la manifestación en el pueblo

Culminada la misa, el repique del tambor y el sonar de las maracas fue la señal para que el primer capataz de la Sociedad del Santísimo Sacramento del Altar, Pablo Azuaje, iniciará el culto en la entrada de la iglesia San Francisco de Paula en Yare.

La danza que es la representación del bien sobre el mal partió junto a los sacerdotes, quienes junto a los cofrades vestidos de rojos con cruces en la espalda y cabeza, látigos, maracas y con coloridas máscaras, recorrieron 44 altares, dispuestos en honor al Corpus Christi.

Los devotos suplicaron al Santísimo Sacramento del Altar por el fin de la pandemia covid-19, la paz mundial y por la salud de los enfermos.

Tanto en la misa como en el recorrido de la Danza en tributo al Corpus Christi estuvo el gobernador Héctor Rodríguez, su tren directivo, alcaldes tuyeros, entre otras personalidades gubernamentales.

Instauran exposición de artes visuales Diabladas en Resistencia

Gabriela Simoza, secretaria de Cultura en Miranda, inauguró la XXXII exposición de artes visuales denominada Diabladas en Resistencia en la Casa Museo Libertador Simón Bolívar, en la calle Ribas de San Francisco de Yare en el estado Miranda, en el marco de la celebración del día del Corpus Christi.

La secretaria mencionó que la muestra de estas obras artísticas estarán abierta al público durante 15 días consecutivos.

Describió que la exposición recoge la historia, cultura, religión y tradición del municipio Simón Bolívar y sus Diablos Danzantes de Yare, cuya festividad fue declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La exposición reúne los trabajos de más de 20 artistas plásticos de todo el estado Miranda, quienes expusieron 52 cuadros y 18 esculturas para el disfrute de todas las personas que decidan visitar la población yarense.

Simoza extendió la invitación a toda la población para que conozca esta manifestación popular y religiosa con más de 300 años de tradición.

Diablos Danzantes de Tinaquillo  

Los Diablos Danzantes de Tinaquillo, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, recorrieron las calles de este municipio para demostrar su devoción por el «Corpus Christi».

Este tradicional recorrido que se ha mantenido en el estado Cojedes por más de 150 años, partió desde la Casa de los Diablos ubicada en el sector Anzoátegui, hasta la Parroquia Nuestra Señora del Socorro, dónde se apostan ante el Santísimo para demostrar la rendición del mal ante el bien. 

Está manifestación cultural, tiene la particularidad de ser la única de Venezuela que entra a la iglesia católica, son más de 120 danzantes que ofrecen sus bailes, promesas y un sinfín de ceremonias al Cuerpo de Cristo. 

Carlos Cabrera, capataz de los Diablos Danzantes de Tinaquillo, expresó que el objetivo de cada año es cumplir al Santísimo Sacramento y rendirse ante él, «es lo más importante para nosotros, porque sino cumplimos con esto no podríamos usar este traje y danzar el resto del año, sería un irrespeto no rendirse ante el Santísimo hoy», manifestó. 

Cabrera, también habló de que se están realizando las reuniones pertinentes para convertir está tradición en una fiesta del pueblo, cómo sucede en 11 pueblos hermanos de Venezuela que festejan el Corpus Christi y los Diablos Danzantes, asimismo, expresó que como tinaquilleros se sienten comprometidos y están plantando en la nueva generación la semilla de esta festividad con la intención de que sea perdurable en el tiempo.

Por su parte, Miguel Sánchez, director de Cultura de la Alcaldía de Tinaquillo y danzante de esta agrupación, expresó sentirse feliz de poder participar en esta tradición, «espero que esto perdure por muchos años más, yo hoy estoy cumpliendo 25 años danzando como cada jueves de Corpus Christi, bailamos y nos reunimos en la iglesia para manifestar la intención de que el mal siempre se rinda ante el bien». 

En este sentido, expresó que todo el municipio acompaña esta jornada y por ello luego de la Santa Misa celebrada y los bailes de los Diablos Danzantes, fueron rendidos honores al padre de la Patria Simón Bolívar y cerró la jornada con una Sesión Solemne en reconocimiento a todo el valor, devoción y amor por la cultura que mantienen la agrupación, los feligreses y los tinaquilleros en general. 

Vigilia previa al Corpus Christi

La noche antes del Corpus Christi, los dancistas se reúnen en la «Casa de los Diablos», y organizan una gran vigilia, en ella está incluida la preparación espiritual de los bailadores, quienes ruegan al señor para tener la fortaleza de continuar pagando sus promesas bailando o colaborando con ésta cofradía. 

La vigilia es acompañada por un sacerdote y personas de la comunidad quienes cuidan y quieren está manifestación de fe y devoción y luchan por mantenerla.

Además son evaluados los detalles para poner de manifiesto al día siguiente todo el esplendor de los trajes, coreografías e instrumentos. 

Diablos Danzantes de Tinaquillo

La Cofradía de los Diablos Danzantes de Tinaquillo, utiliza máscaras de malla con las caras de los diablos pintadas, sus trajes son hechos a manos e incluyen cascabeles y lentejuelas, es importante resaltar que la agrupación patrimonial viste los colores rojo y negro.

Utilizan una maraca para ahuyentar el mal del ritual de baile, una cruz para protección y un cuatro para marcar el ritmo de la música.

Asimismo han optado por agregar una pechera a su traje y en ella o estampada en la parte trasera, la imagen del Santísimo Sacramento del Altar. 

Patrimonio Cultural Inmaterial Unesco

La cofradía de los Diablos Danzantes de Tinaquillo, fue nombrada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el 06 de diciembre de 2012 por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). 

Desde entonces mantienen el lema «de Tinaquillo para el mundo», aquel nombramiento incluyó 10 cofradías más de todo el país, dónde también bailan y festejan el Corpus Christi, ubicadas en los estados Miranda, Vargas, Carabobo, Aragua y Guárico. 

Diablos de Naiguatá

Los Diablos Danzantes de Naiguatá, en el estado La Guaira, salieron este jueves a bailar, al repique de la caja, a las afueras de la Iglesia Nuestra Señora de Coromoto, para redimirse ante el Santísimo Sacramento, como parte de la festividades de Corpus Christi.

«Como marca la tradición, los Diablos salen nueve domingos después de Pascua de Resurrección. Para este año, danzaron 500 Diablos entre promeseros e integrantes de la cofradía», indico Efrén Iriarte, Diablo Mayor y presidente de la cofradía de los Diablos Danzantes de Naiguatá.

La festividad de Corpus Christi comenzó con una misa a las 9 am, en la Iglesia Nuestra Señora de Coromoto, en Pueblo Arriba de Naiguatá, en el estado La Guaira.

Estuvo presente el ministro de Cultura, Ernesto Villegas y el gobernador José Alejandro Terán, quienes estuvieron en el recorrido con los Danzantes.

Villegas destacó que los Diablos Danzantes de Naiguatá se caracterizan por danzar con las caras tapadas por un velo, y las máscaras en la mano, seguidos de sus maracas, así como que no entran a los templos religiosos, desde que inició la tradición en los años 1700, aproximadamente.

«Estamos a las faldas del Waraira Repano, en esta demostración de fe, paz y religiosidad que identifica a Venezuela; que es Patrimonio Cultural de la Humanidad y su gente la mantiene viva», expresó Villegas, junto a Jesús Iriarte, el Diablo Mayor.

La diablada comenzó a recorrer las calles de Naiguatá, en horas del mediodía, bajando de Cerro Colorado, pasando por el barrio San Antonio y la avenida principal para terminar o redimirse al Santísimo Sacramento, a las puertas de la Iglesia Nuestra Señora de Coromoto.

«Hoy es segundo día que danzan. Ayer salieron los promeseros y los nuevos integrantes de la cofradía junto a los que ya tiene años acá. Fue después de rezar, unas actividades y sus rituales», indicó Carmen Pestana, madre de uno de los promeseros.

Como cada año, el colorido, los cascabeles y la creatividad se hicieron presentes en las máscaras y trajes de los Diablos Danzantes de Naiguatá. Algunas representaban la fauna marina, otras deidades y figuras del mal.

Once cofradías de Los Diablos Danzantes de Corpus Christi fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad, en 2012 por la Unesco como también son Patrimonio Cultural de La Guaira.

A pagar la promesa

Karla Pérez una naiguatareña que emigró a Chile, regresó a su pueblo para estar presente en esta festividad, pagar la promesa este Corpus Christi y formar parte de la diablada, como lo hace desde hace más de 20 años.

La promesa, según contó, la hizo su familia cuando tenía 11 años, al recibir un disparo y la encomendaron al Santísimo Sacramento. De allí su tradición de bailar con los Diablos Danzantes.

«Somos creyentes del Santísimo Sacramento. Yo empecé a bailar con la diablada cuando tenía 10 años. Pero a los 11 recibí un disparo. Eso por poco me costó la vida. Los médicos dijeron que no podían sacar la bala, porque estaba en un lugar riesgoso y debía vivir con la bala en el cuerpo. Mi familia pidió al Santísimo por mí y al año de este accidente, boté la bala. Salió de mi cuerpo por la boca. Desde ese momento yo asumí un compromiso. No importa en donde esté, pero en Corpus Christi yo vengo a Naiguatá a bailar con los diablos», dijo Pérez.

El Santísimo la ha acompañado en el nacimiento de sus hijas y nietos, que no la desamparó cuando sufrió un infarto y que cuando enfrentó un accidente de tránsito, el manto de su fe inquebrantable, la cuidó.

“Yo migré, pero nunca he faltado a mi promesa de venir a rendirle tributo al Santísimo. Si volviera a nacer, escogería, por siempre, bailar con los diablos danzantes de Naiguatá», expresó Pérez.

Con información de los corresponsales. Airamy Carreño, Alimar Bueno y Luis Ortega.

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