InicioDatos ÚNDatos UN: 81,2% opina que las redes sociales censuran por razones políticas

Datos UN: 81,2% opina que las redes sociales censuran por razones políticas

49,2% rechaza la práctica del baneo en las plataformas digitales.

El presidente Nicolás Maduro ha denunciado que las compañías de redes sociales le han aplicado técnicas de censura a sus cuentas. “Nos censuran, nos tapan las redes sociales, no lo sacan”, dijo. La denuncia incluye el hecho de que no se le permita hacer publicidad (contenido promocionado) a través de estas plataformas, como sí lo hacen los otros candidatos que competirán en la elección presidencial del 28 de julio. Pero también el Presidente habla del “baneo” o bloqueo no declarado de sus contenidos. Esto es lo que se conoce como shadow ban o bloqueo en la sombra.

Las redes sociales, según sus políticas y términos de servicio publicados, pueden penalizar cuentas y publicaciones si estos incumplen las normas establecidas por las compañías. Pueden bloquear usuarios temporal o definitivamente o impedirles realizar ciertas acciones como consecuencia de algún comportamiento inapropiado. Pero el shadow ban consiste en una penalización no declarada o no admitida. Simplemente las cuentas ven reducido el alcance de sus contenidos, estos no le aparecen en el feed a los usuarios, no aparecen en las búsquedas ni en las listas de hashtags o etiquetas asociadas. Esto se logra a través de la programación del algoritmo de publicación de cada red.

En una nota publicada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) en enero, académicos especialistas en comunicación e información comentaron el fenómeno del shadow ban en redes sociales a partir de un estudio realizado por el Center for Democracy and Technology (CDT) con sede en Washington, EEUU.

“Se bloquea a un usuario sin que el afectado sea informado, es decir, se hace de forma oculta, en la sombra. Permite limitar la participación de un usuario y al mismo tiempo evitar que reaccione, pues desconoce que está siendo bloqueado”, explica en la nota mencionada la profesora Silvia Martínez, directora del máster de Social Media de la UOC.

Esto les sirve a las corporaciones de redes sociales para controlar el contenido que circula en internet y al mismo tiempo evitar críticas por prácticas de censura. Las compañías dueñas de las redes nunca admiten el shadow ban, al ser señalados lo suelen atribuir a algún error técnico.

“Tu libertad de expresión y tus derechos pueden verse comprometidos por unos criterios técnicos”, comentó Alexandre López-Borrull, profesor de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UOC.

El estudio hecho por el CDT destaca que ciertos grupos o movimientos sociales han recibido una “moderación de contenidos” más “frecuente y dura” en Facebook, Twitter, Instagram y TikTok: por ejemplo, usuarios de la comunidad negra en EEUU, del movimiento Black Lives Matter y del movimiento LGBTIQ+. También ha habido denuncias desde octubre pasado sobre el baneo de publicaciones que denuncian el genocidio que comete el Estado sionista contra el pueblo palestino en Gaza.

La denuncia hecha por el presidente Maduro se inscribe en este contexto, donde la crítica de los algoritmos de las redes sociales señala especialmente la práctica de censura a determinadas cuentas, grupos e incluso temas o discursos de acuerdo a intereses políticos.

Ante este panorama, en Datos ÚN decidimos sondear la opinión de la audiencia de Últimas Noticias acerca del baneo en redes sociales. Publicamos una encuesta digital en nuestra web y redes sociales y entre el martes 4 y el viernes 7 de junio participaron 543 personas. Estos son los resultados.

Se sabe y no gusta

Nuestra primera pregunta fue sobre conocimiento. ¿Sabe la gente cómo funcionan los algoritmos de las redes sociales? De los participantes, 29,8% afirmó conocer el funcionamiento de los algoritmos, mientras 70,2% dijo que no. Esto quiere decir que 3 de cada 10 personas manifiestan tener conocimientos sobre los mecanismos que rigen las plataformas digitales.

¿La denuncia hecha por el presidente Maduro es compartida por las personas? De los participantes de nuestro sondeo, 64,3% dijo estar totalmente de acuerdo con la afirmación de que las redes sociales banean por razones políticas. Otro 16,9% afirmó estar más o menos de acuerdo. Esto quiere decir que 8 de cada 10 (81,2%) tiende a concordar con los reclamos que se hacen desde el Gobierno de Venezuela.

Ahora bien, es posible que alguien argumente que las compañías de redes sociales tienen derecho a limitar o potenciar los discursos que estimen convenientes y si alguien no está de acuerdo tiene la opción de abstenerse de usar ese espacio que, después de todo, es gratuito. Preguntamos a nuestra audiencia si están de acuerdo con que las corporaciones propietarias de las redes apliquen el baneo de acuerdo a sus intereses.

43,3% dijo estar totalmente en desacuerdo y 5,9% más o menos en desacuerdo. Esto quiere decir que 49,2% de las personas, prácticamente la mitad, tienden a rechazar este comportamiento por parte de las redes sociales. En la otra acera, 41,4% tiende a aprobar esta práctica: 28,7% está totalmente de acuerdo y 12,7% más o menos de acuerdo. El restante 9,4% afirmó no estar ni de acuerdo ni en desacuerdo.

Hay que hacer algo

Si bien las redes sociales pertenecen a compañías de propiedad privada, en la práctica configuran una especie de espacio público digital, donde participan grandes masas de población a escala planetaria y donde circulan discursos y se produce sentido, lo cual impacta cada vez más en la realidad. Preguntamos a los participantes de nuestro sondeo si las empresas de redes sociales deberían cumplir con regulaciones estatales en cada país.

74% afirmó que está totalmente de acuerdo y otro 10,5% dijo estar más o menos de acuerdo. Esto quiere decir que 84,5%, más de ocho de cada 10 personas, consideran que las corporaciones de redes sociales deberían cumplir regulaciones estatales locales.

Los datos nos dicen que el baneo o shadow ban es una práctica conocida y rechazada por la mayoría, que está consciente de la necesidad de que las poderosas corporaciones que controlan el ecosistema digital estén sujetas a regulaciones que limiten, a toda luz y no en la sombra, el poder que ejercen sobre la información.

Así lo advierte la profesora Silvia Martínez, citada en el artículo mencionado en la introducción de esta nota:

“Podría pensarse que, si se aplica para aquellos contenidos generados por bots o cuentas falsas, esta práctica podría reducir el alcance de campañas de desinformación, pero del mismo modo podría llevar a invisibilizar voces que luchan contra la desinformación”.

Ángel González
Escribo #ElInformante y #DatosÚN en Últimas Noticias.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí