La vacunación VIP desata conflictos éticos en América Latina

Los casos no han hecho más que multiplicarse, como el covid, en varios países de la región. Tienen diferentes nombres, según los calificativos que la indignación inspira en cada país, pero con una marca común: saltarse el orden de prioridades en la vacunación.

Con este espíritu que expone el más básico instinto de supervivencia, aprovechamiento de espacios de poder, o simplemente la influencia que se tenga para favorecer a los allegados, las vacunaciones VIP, se han encargado de poner en duda la ética de muchos funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones.

Las vacunaciones VIP en Argentina

El denominado “Vacunatorio VIP” se hizo público cuando el periodista Horacio Verbitsky, de 71 años, contó en una radio local que “amigos y buenos contactos”, entre ellos él, fueron privilegiados con la inoculación. Verbitsky relató que él mismo llamó a su “viejo amigo” para recibir la vacuna. Según la prensa local, además del periodista, otras personas cercanas al Gobierno, entre ellos alcaldes, militantes políticos y funcionarios de provincias también habrían sido vacunados pese a no estar dentro de los grupos prioritarios que marca el plan de vacunación del país, que empezó el proceso a finales de diciembre con la vacuna Sputnik V, pero que avanza con lentitud debido a la escasez de dosis.

El caso le costó el puesto al ministro de Salud Ginés González García, quien fue relevado de su cargo por el presidente Alberto Fernández. El mandatario argentino dijo hastiado que ya se dejara el tema de lado cuando fue consultado al respecto.

El “vacunagate” peruano

Los destapes en la región comenzaron hace dos semanas en Perú, donde la prensa local informó que al menos 487 personas accedieron en septiembre a un exclusivo lote de la vacuna china de Sinopharm, cuando esta todavía estaba en ensayos clínicos. En el estrépito, bautizado como “vacunagate”, estaban implicados altos funcionarios públicos, tanto del Gobierno anterior como del actual Gobierno de transición.

Una cuarta parte de la lista de vacunados irregularmente eran trabajadores del Estado. Entre ellos figuraba el expresidente recientemente destituido Martín Vizcarra, su esposa y su hermano. También la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, que había renunciado pocos días antes, y la de Exteriores, Elizabeth Astete, fueron vacunadas en secreto.

La “lista paralela” de Chile

Chile, a pesar de ser uno de los líderes del proceso de inoculación en la región, ha visto manchada su campaña por irregularidades. El Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) reveló que unas 37 mil personas fueron vacunadas fuera de su turno. Este escándalo de la lista paralela, que ya fue denominado como el “vacunagate chileno”, incluye a personas menores de 60 años y sin enfermedades crónicas o requerimientos obligatorios para ser parte de los primeros grupos de vacunación.

Según medios locales, alrededor de nueve mil personas vacunadas irregularmente tienen entre 18 y 39 años; otras nueve mil oscilan entre los 40 y 49 años, y 17 mil entre 50 y 59 años. Entre estos habría personalidades famosas y funcionarios públicos. Hasta el momento no se han encontrado responsabilidades, pero la subsecretaria de Salud chilena, Paula Daza, ha anunciado que se llevará una meticulosa investigación para determinar lo ocurrido.

Ecuador y las “vacunaciones familiares”

El ministro ecuatoriano de Salud, Juan Carlos Zevallos, dimitió a su cargo este viernes, en medio de investigaciones por el envío de parte de las primeras dosis de vacunas a un geriátrico privado donde estaba su madre.

Zevallos, quien asumió el Ministerio de Salud en marzo del año pasado, es indagado por la Fiscalía por un supuesto tráfico de influencias luego de que varios de sus familiares fueran vacunados con las primeras dosis importadas por el gobierno.

En México “no hay vacunación secreta”

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presumió que en el país no hay “vacunación secreta” de altos funcionarios y puso como ejemplo que buena parte de miembros de su Gobierno han estado enfermos de la COVID-19, incluido él mismo.

“No se ha abusado, (no ha habido) toda esta situación que se ha presentado en varios países de que hay vacunación secreta para los de arriba. Es muy importante esto”, expresó el mandatario en conferencia de prensa en Palacio Nacional.

“No hay preferencia para nadie. Es evidente que nos ha dado COVID-19 a los servidores públicos del Gobierno, del más alto nivel. Al presidente, al secretario de Marina, al secretario de la Defensa, al subsecretario responsable de la campaña contra el COVID-19 y a muchos otros”, ejemplificó.

Con información de agencias

 

ENLACES PATROCINADOS

				
					<div class="fb-comments" data-href="<?php the_permalink(); ?>" data-width="100%" data-numposts="5">&nbsp;</div>
				
			
WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com