Los retos económicos de Biden al tomar las riendas de la Casa Blanca

Foto Archivo

“No puedes manejar una crisis económica mientras no hayas derrotado la pandemia”, dijo Biden durante su campaña.

Si bien el país permanece profundamente dividido, el Partido Demócrata, que representa a Biden, tiene el control de la Cámara y también una estrecha mayoría en el Senado, lo que le da más espacio para impulsar su agenda legislativa.

Su llegada a la presidencia viene con un plan de US$1,9 billones de estímulo que incluye pagos directos a las familias, apoyos a las pequeñas empresas y fondos para extender la aplicación de la vacuna contra el coronavirus, que hasta ahora ha provocado cerca de 400.000 muertes en el país.

Y más allá de la emergencia, el demócrata tendrá que arreglárselas para conseguir el apoyo político necesario que le permita sacar adelante iniciativas de su programa económico como la creación de más empleos, el apoyo a la manufactura nacional y el desarrollo tecnológico, o la inversión en energías renovables.

Para empezar este complicado tránsito frente a la dirección de la Casa Blanca, Biden ofreció poner al día las siguientes cuentas:

1. Aumento del gasto en la pandemia

Desde que ganó las elecciones en noviembre, Biden ha puesto en el centro de sus planes el objetivo de entregar alivio económico adicional a quienes se han visto más afectados por la pandemia.

Hace unos días anunció una propuesta de estímulo económico de US$1,9 billones, que incluye un billón destinado a los estadounidenses a través de pagos directos de US$1.400, si el Congreso la aprueba.

El plan de US$1,9 billones con el que Biden quiere estimular la economía y combatir la pandemia en EE.UU.

“Una crisis de profundo sufrimiento humano está a la vista y no hay tiempo que perder. Tenemos que actuar y tenemos que actuar ahora”, dijo en un mensaje televisado el 14 de enero.

Su propuesta también busca ampliar los beneficios por desempleo y destinar US$70.000 millones para las pruebas de covid-19 y la distribución de vacunas.

2. Aumento del salario mínimo y de los impuestos

Biden también abogó por un salario mínimo de US$15 la hora. Y aunque se mantuvo alejado de pedir explícitamente impuestos más altos, dijo que planeaba pagar las inversiones asegurándose de que las corporaciones y “los de arriba” paguen su “parte justa”.

“Es lo correcto para nuestra economía”, señaló en el discurso. “Es lo justo y lo decente”.

En otras ocasiones Biden ha prometido que presionará para aumentar los impuestos a los hogares más ricos y revertir parcialmente los recortes impositivos otorgados a las empresas durante la administración de Donald Trump, cuando las tasas máximas cayeron del 35% al ​​21%.

Sin embargo, incluso con mayorías demócratas, no está claro que la idea se convierta en realidad en el corto plazo, ya que para lograr tales movimientos, probablemente se requiera apoyo republicano.

3. Invertir billones de dólares en infraestructura que cuide el medioambiente

Durante la campaña, Biden se comprometió a impulsar la economía estadounidense con inversiones masivas en infraestructura, poniendo el énfasis en obras que no contaminan, como estaciones de carga para vehículos eléctricos.

“Imagínese confrontar la crisis climática con empleos e ingenio estadounidenses liderando el mundo”, dijo el demócrata.

“Sé que lo que describí no es barato, pero no hacerlo nos costará caro”, agregó, argumentando que al fortalecer la economía estadounidense, tales inversiones ayudarían incluso a manejar la creciente deuda nacional de Estados Unidos.

Es una idea que cuenta con apoyo de grupos empresariales y que, en teoría, podría unir a conservadores y liberales.

Pero lograr que el Congreso se sume a un gasto considerable en obras públicas podría resultar más fácil de decir que de hacer.

Con información de BBC Mundo

 

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