PCP condena silencio de Gobierno portugués tras agresión a Venezuela

Referencial

Este viernes fue publicado un artículo de opinión titulado «Venezuela Silencio Cómplice», realizado por el Partido Comunista Portugués (PCP) en su diario Avante, en el que critica que el gobierno de su país no se haya pronunciado a estas alturas en rechazo al intento mercenario de golpe de Estado frustrado ocurrido recientemente en Venezuela.

El partido político en el texto de su artículo refiere que el silencio Portugués sobre el acto de agresión ilegal y criminal contra Venezuela, revela su sumisión vergonzosa y cómplice a los planes de agresión contra el pueblo venezolano, contra el democracia y soberanía, asociándose así con los planes más oscuros y criminales del imperialismo y el crimen organizado en América Latina, reseñó el portal VTV.

«Entre los detenidos hay dos veteranos militares estadounidenses (Airan Berry y Luke Denman), que estaban “al servicio” de la compañía privada de mercenarios Silvercorp y Antonio Sequea, el ex desertor venezolano que participó en el fallido intento de golpe en abril de 2019, dirigido por Juan Guaidó y Leopoldo López, lo que resultaría en la fuga de este último de la prisión», describió la organización política en cuanto a los hechos ocurridos el pasado 3 de mayo en las costas de La Guaira y Aragua.

A continuación, el artículo completo:

Venezuela: silencio cómplice

La semana pasada, Venezuela fue blanco de un nuevo ataque dirigido a un intento de incursión militar por parte de fuerzas paramilitares y mercenarias: la Operación Gedeón. Los objetivos de esta operación terrorista eran: controlar el territorio, controlar edificios e infraestructura (como el aeropuerto de Caracas), dominar elementos centrales de la soberanía e integridad territorial del país (como la gestión del espacio aéreo venezolano), secuestrar o asesinar a funcionarios electos (específicamente al Presidente Maduro), deponer por la fuerza al gobierno e instalar a los golpistas liderados por (Juan) Guaidó.

Todavía no está claro cuántos paramilitares, mercenarios y agentes extranjeros estuvieron involucrados en esta operación. Varios de ellos fueron asesinados cuando las fuerzas militares y de seguridad venezolanas interceptaron y derrotaron el intento de incursión marítima cerca de Caracas, culminando con éxito el proceso de investigación y desmantelamiento de esta operación terrorista y golpista. Mientras tanto, 48 mercenarios y paramilitares involucrados ya han sido capturados.

Entre los detenidos hay dos veteranos militares estadounidenses (Airan Berry y Luke Denman), que estaban “al servicio” de la compañía privada de mercenarios Silvercorp y Antonio Sequea, el ex desertor venezolano que participó en el fallido intento de golpe en abril de 2019, dirigido por Juan Guaidó y Leopoldo López, lo que resultaría en la fuga de este último de la prisión.

Las confesiones hechas públicas, concretamente por los veteranos estadounidenses y Antonio Sequea, así como otras pruebas como las armas y el material de guerra incautados y un contrato escrito de Silvercorp por valor de US $ 212 millones, firmado por Juan Guaidó, confirman la versión de estar frente a una operación que involucró al estafador Guaidó, quien firmó el contrato con Silvercorp; el gobierno colombiano de Ivan Duque, que acogió y protegió a mercenarios y estafadores en su territorio; los barones colombianos del narcotráfico, que brindaron apoyo logístico en Colombia para prepararse para la operación; y la administración de los Estados Unidos, que recibió en marzo a Guaidó e Ivan Duque (cuando la operación habrá recibido luz verde) y que tiene vínculos directos con Silvercorp, con su propietario Jordan Goudreau (veterano militar estadounidense) y con los dos mercenarios detenidos.

Este es otro claro ejemplo de la naturaleza criminal del títere Guaidó y sus patrones, los instrumentos que usan y sus vínculos con el crimen organizado, es decir, el tráfico de drogas protegido por la DEA estadounidense. Un ejemplo aún más espantoso, ya que este ataque fue preparado y llevado a cabo en medio del brote de Covid-19, que en los Estados Unidos y otros países como Colombia alcanza una dimensión social y de salud aterradora.

El silencio del Gobierno portugués (tan cojo en otras ocasiones al comentar sobre la situación en Venezuela), sobre este acto de agresión ilegal y criminal, revela su sumisión vergonzosa y cómplice a los planes de agresión contra el pueblo venezolano, contra el democracia y soberanía, asociándose así con los planes más oscuros y criminales del imperialismo y el crimen organizado en América Latina.

Con información de VTV

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