La historia de los robots bailarines que irán a la conquista de Marte

Los robots han fascinado a la humanidad desde mucho antes que se acuñara su nombre. Hoy revisamos la historia de los que están de moda gracias a un video viral.

¿Inspiradores o decadentes? ¿Poéticos o vulgares? ¿Liberadores o amenazantes? ¿Amigos o enemigos? ¿Máquinas o compañeros? Los robots han fascinado a la humanidad incluso desde muchos antes que adoptaran ese nombre y cuando ni siquiera era una fantasía la imagen que hoy tenemos de ellos.

En la antigua Grecia inventaron máquinas mecánicas con forma humana que servían vino y algo parecido tenía China en épocas inmemoriales. En la historia contemporánea nos han acompañado de muchas maneras, aunque el público los conoce menos por sus detalles científicos y más como leyendas formadas al calor de la cultura popular, la literatura y el cine.

Desde el robot humanoide de Mary Shelley en Frankenstein hasta los relatos maravillosos de Isaac Asimov en Yo, Robot, incluyendo su entrañable Hombre Bicentenario, luego encarnado en el cine por Robin Williams. Están en la lista la simpática Robotina de Los Supersónicos, los archiconocidos R2D2 y C3PO de Star Wars, o incluso el valeroso TARS de Interstellar.

Las referencias a los robots como quimera que hace volar a la mente humana son incontables y van desde lo tierno hasta lo aterrador. Sobre lo segundo basta con recordar la dictadura de las máquinas en The Matrix, que convierte a lo que queda del género humano en baterías térmicas, o al omnipresente HAL 9000 de 2001 Odisea en el Espacio.

El recorrido histórico podría ser mucho más prolijo. Terminator, Wall-E, el cantinero de Volver al Futuro III, el niñito de Inteligencia Artificial, los Transformers, Baymax de Grandes Héroes, Bender de Futurama…

Y luego llegamos el 2020, un año extraño de inicio a fin que tuvo como corolario el 29 de diciembre la difusión un video viral en el que cuatro robots reales, hechos con tecnología de punta, bailan en coreografía perfecta un rock and roll de 1962, Do you love me, una canción de Mowtown a cargo de The Contours que quizá el público recuerde por formar parte de la banda sonora de Dirty Dancing.

Quienes lo han visto pulsean con dos calificativos que predominan: tierno y escalofriante. El empaque es la misma cultura popular de siempre, pero el fondo no es la ciencia ficción sino el más absoluto retrato de una realidad alucinante.

Los robots Atlas funcionan con mecánica hidráulica

Influencers y superpoderosos. Muchos de los 25 millones de personas que hasta la fecha han visto el video al cual nos referimos no conocían a Atlas, a Spot y a Handle, los personajes emblemáticos de la compañía estadounidense Boston Dynamic, un laboratorio de robótica nacido en el seno del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), comprado por Google en 2013, vendido en 2017 a los japoneses de SoftBank y ahora, adquirido hace tan solo unos días por los coreanos de Hyunday.

El trío que mencionábamos constituye a los robots más avanzados del mundo, al menos que se sepa. Ciertamente su video coreográfico se hizo viral, pero ya de suyo son influencers. Los metrajes de estos personajes están por todo YouTube y muestran la realización de todo tipo de tareas, parkours y retos de destreza física.

Todos se inspiran en formas de la naturaleza. Atlas es una especie de humanoide que se mueve con funciones hidráulicas; Spot es “un perro” con superpoderes; y Handle es un ayudante de almacén con una silueta que recuerda a un avestruz, o quizá a un kiwi, aquel pajarito exótico que no puede volar porque no tiene alas.

Los tres robots gozan de extraordinarias capacidades de movilidad y agilidad. El más impresionante a la vista es el Atlas, que por su gran parecido con nuestra especie da la impresión de ser un Robocop sin carcaza; pero el más rutilante en cuanto a habilidades y utilidad es Spot, que se vende como mascota o asistente al módico precio de 75 mil dólares, actualmente trabaja como vigilante en la central nuclear de Chernobil y, como mayor logro profesional, fue seleccionado para andar en manada en la próxima misión no tripulada de la NASA a Marte.

Spot al planeta rojo. Parece la premisa de una película. Antes de recibir humanos Marte será conquistado por una manada terrícola de perros robots; para especificar mejor, de una manada de Spots, que en su versión astronauta y recargada se llamará Au-Spot.
El proyecto se anunció en diciembre en la conferencia anual de la American Geophysical Union (AGU), en la que participaron investigadores de NASA/JPL-Caltech.

La idea es sencilla. Si bien es cierto que los rovers que hasta ahora han explotado Marte son capaces de moverse por la superficie terrestre, están limitados a dicha superficie. No pueden entrar en las cuevas con facilidad y no tienen la misma capacidad de maniobra que dispositivos como Spot.

Entonces, ¿por qué no equipar a un perro similar a Spot con inteligencia artificial y sensores de diferentes tipos para que se aventure en esos rincones inexplorados? Es justo ahí donde entra en juego el prototipo que ya está en fase de entrenamiento.
Hasta ahora, Spot ya ha sido probado como ayudante de construcción, como explorador en terrenos de todo tipo, cargando peso, y rastreando espacios cual sabueso. Todo eso pue de hacerlo solo, y cuando trabaja en manada tiene capacidad de coordinación para acciones en colectivo.

Mientras tanto, el 18 de febrero. Antes de que lleguen los Au-Spot a Marte, la historia de la exploración del vecino planeta abrirá un nuevo capítulo con la llegada del Perseverance, el robot explorador que partió de la Tierra a mediados del 2019 y que ya se encuentra en la fase final de su viaje.

El motivo de su viaje a Marte es buscar vida o rastros de vida microbiana en las capas inferiores del terreno, y para eso excavará, recogerá muestras, tomará fotografías e incluso hará sobrevolar un drone, en lo que será el primer vuelo terrícola en territorio marciano.

Los robots Atlas y el robot-perro Spot se hicieron virales bailando rock and roll

El Perseverance, al igual que el resto de los robots que han llegado a Marte, no regresará a la Tierra. Dejará las muestras organizadas aguardando por una misión de rescate que quizá pueda ir en 2031. Pareciera un proyecto a muy largo plazo como para parecer emocionante, pero así funcionan este tipo de emprendimientos que involucran recursos y tecnología tan inabarcable.

Mientras tanto, el video de los robots bailarines no solo sigue acumulando visitas sino parodias. Una muy particular que también va en camino de viralizarse sustituye la canción de The Countours por una compuesta especialmente para el grupo de bailarines, en que el que ellos supuestamente cantan versos en lenguaje binario. Los comentarios revelan lo que dicen en mezclas infinitas de unos y ceros: los conquistaremos bailando.

El perro spot fue seleccionado para ir a Marte por sus extraordinarias capacidades de exploración y trabajo en manada.

 

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