Acerca del más monstruoso guapo de barrio planetario

Con este libro de reciente publicación, por parte de la alianza Monte Ávila Editores-Editorial Galac, el profesor Vladimir Acosta da a conocer uno de los trabajos más completos sobre la sociedad estadounidense que se hayan escrito, amparado en su formidable capacidad investigativa y analítica, y en una dedicación de años al tema.

La fibra investigadora de Acosta puede evidenciarse, por ejemplo, en esa porfía en querer comprender al monstruo que lo tiene sitiado, como a la mayoría de quienes leen, habitantes del territorio venezolano. Como un Ulises homérico, y mientras Polifemo aguarda fuera de la cueva, Acosta aguza su labor en estudiar las razones del monstruo, cuál su origen, cuál su devenir, para no digamos asestarle la estacada decisiva sino para desmontar su perfil de gigante bondadoso, imagen que por siglos se ha empeñado en fraguar.

Por cierto que la metáfora del monstruo no es gratuita y tiene acuñación latina. José Martí la empleó en 1895 cuando habiendo vivido en suelo gringo –en sus entrañas– avizoraba el papel imperialista que despuntaba en la ejecutoria de los Estados Unidos, un país con deformidades congénitas, implícitas ya en su primigenia y hasta ahora única Constitución.

Así, va contando Acosta –y digo adrede “va contando” porque su estilo tiene la cadencia del discurso oral, celebrado por sus audiencias del claustro académico, la radio y la televisión–, los “padres fundadores” han comprendido la sociedad donde les ha tocado nacer, una sociedad que se obliga por el camino de los fundamentalismos religiosos y, luego, o por tanto, por el del racismo, el del elitismo, el del expansionismo y, finalmente, el del imperialismo. Es ese el sino de la nación norteamericana, el que Bolívar creía destinado “por la providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad”.

Ese camino supone todo un memorial de agravios que el libro va inventariando y documentando profusamente. Aquí se describe cómo fueron exterminadas las tribus indígenas de sus anchos territorios, incluida la Confederación Iroquesa, cuyos lineamientos democráticos hacían palidecer las ideas que Thomas Jefferson y Benjamin Franklin, entre otros, bosquejaban para la creación de su incipiente nación. Estas tribus indígenas si bien practicaban una democracia de derechos universales, que incluía a las mujeres, no debían parecerles emulables a los ciudadanos blancos dada la forma, particularmente alevosa, en que estos terminaron arrasándolas.

El libro refiere también, con copiosa mención de casos, cómo se ejerció la segregación racial hacia los negros, no únicamente en la circunstancia que los llevará a una inconcebible guerra civil, sino también y sobre todo a partir del momento en que esa discordia debió haber quedado zanjada. Sin poder compensar la creación del Ku Klux Klan, y otras organizaciones racistas, no habrá en lo concreto avances importantes en materia de derechos civiles durante el siglo siguiente, ni siquiera cuando llegue un afroamericano a la presidencia del país.

Desemboca este inventario de degradación interna en el período maccarthista, su manera de tocar fondo, durante el cual una población histerizada ha terminado creyéndose su propia fábula del “Gran Espantajo Rojo” y ha consentido la persecución y condena de sus artistas y creadores, la mayoría de ellos pertenecientes al medio cinematográfico, que con su pensamiento independiente actúan como perpetradores de una “conspiración comunista”. Acosta rescata aquí testimonios extraídos de documentos que, como es común en las instituciones estadounidenses, son desclasificados una vez el tiempo ha diluido su resonancia en las esferas de conciencia nacional.

Cabe imaginar sin haber otro dato que una sociedad que se comporta de esta manera a lo interno, es decir, con sus propios ciudadanos, mal podría tener una actitud diferente a lo externo. Es el concepto que el autor de este libro desarrolla en torno a la visión expansionista e imperialista de Estados Unidos, país que verá crecer sus fronteras hacia el oeste y el sur del continente, primero, y hacia los confines del planeta durante el siglo XX, empleando para ello doctrinas urdidas al efecto, componendas, falacias y maniobras diplomáticas, operaciones de infiltración y ocupación territorial, terrorismo e invasiones armadas.

Queda claro que este pormenorizado análisis histórico tiene por objeto, aparte de constituirse en sí mismo en el más abultado expediente contra el imperialismo norteamericano, deshacer el discurso de país libertario que se ha convertido, gracias al inmenso aparataje mediático, en una suerte de evangelio político que mantiene su influjo sobre propios y extraños, y que además le ha venido calzado con los nuevos tiempos, por otro lado, a sus élites económicas para justificarse y hacerse cada vez más poderosas.

Hoy, termina concluyendo el autor, la sociedad estadounidense llega al llegadero de la historia convertida en una plutocracia, regida por un reducido grupo de multimillonarios cuyo poder se basa en su capacidad de controlar las leyes y el ámbito militar. No es casual que Trump hubiera alcanzado la presidencia sin categoría de estamento político.

Al cerrar el libro, Acosta deja abierta la posibilidad de que el balance de desmanes pueda aún aumentar en estas circunstancias, toda vez que el devenir del imperio, su accionar torpe y accidentado, pareciera definir el comienzo del fin, su inevitable decadencia, momento en que todos los monstruos tienden a ser más peligrosos.

Descarga aquí el primer capítulo

Otros 10 libros que miran dentro del monstruo

Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano. Plantea las repercusiones del choque cultural entre el mundo europeo y el mundo prehispánico, desde la llegada de las potencias europeas a América, pasando por el nacimiento de las nuevas naciones americanas y abarcando hasta el intervencionismo estadounidense, con lo que entabla una relación entre el proceso histórico y los fallidos proyectos de desarrollo que se pusieron en marcha en Hispanoamérica, con un supuesto futuro prometedor.

Historia de la Nación Latinoamericana de Jorge Abelardo Ramos. Ramos analiza, expone y contrasta acontecimientos claves de la historia, que van desde la situación de la España medieval hasta la guerra de las Malvinas, información que jerarquiza en función de su objetivo principal: comprender cómo el imperialismo jugó siempre a la fragmentación continental bajo la estrategia cesarista del “divide y vencerás”.

América Latina: antimperialismo y revolución de Ernesto Che Guevara. Con una visión amplia e inclusiva, el Che expone la realidad de América Latina, África, Asia y Oceanía como partes de un todo distorsionado, cuyas causas se derivan de las acciones imperialistas, el enemigo común, encargado de reprimir y frenar cualquier movimiento libertario que trate de luchar por su independencia y emancipación.

América Latina en la geopolítica del imperialismo de Atilio Borón. A través de la interpretación de conceptos como determinismo y “espacio vital”, la obra aporta una perspectiva imprescindible para elaborar una visión crítica del capitalismo en una fase como la actual, signada por su carácter ya global, su afiebrada depredación del medio ambiente y las prácticas salvajes de desposesión territorial padecidas por los pueblos en las últimas décadas.

La expansión territorial de los Estados Unidos a expensas de España y de los países hispanoamericanos de Ramiro Guerra.
Traza toda la gama de motivos políticos e intereses económicos que han llevado a los Estados Unidos a intervenir de diversas maneras, unas veces solapada y otras abiertamente, en la evolución histórica, política y económica de los países al sur de Florida y del Río Bravo.

Tiempo de canallas de Lilian Hellman. Es el testimonio de una personalidad admirable en medio de una época de oscurantismo. En estas páginas la gran escritora norteamericana escribe sus experiencias durante la psicosis anticomunista encabezada por el senador republicano Joseph McCarthy en los años cincuenta.

Estudiando la contrainsurgencia de Estados Unidos: Manuales, mentalidades y usos de la antropología de Gilberto López y Rivas. Condensa uno de los nudos problemáticos de nuestro tiempo: el militarismo extremo, el creciente fascismo imperante en las relaciones internacionales, el nuevo reparto del mundo y la manipulación de las ciencias sociales de esos procesos para ser legitimados.

El imperio global de Roberto Montoya. El más demoledor golpe terrorista sufrido por EEUU en su territorio, supuso, paradójicamente, la tabla de salvación para una figura hasta ese momento cuestionada tanto dentro como fuera del país. Buena parte de la comunidad internacional aceptó sin vacilar su cruzada, con la cual George W. Bush inició una guerra con múltiples frentes en los cinco continentes e indefinida en el tiempo.

La historia silenciada de Estados Unidos de Oliver Stone y Peter Kuznick. El cineasta Oliver Stone y el historiador Peter Kuznick nos desvelan la otra cara de la historia de Estados Unidos analizando los grandes acontecimientos que desde la Guerra de Secesión y hasta la actualidad han marcado el “siglo americano” a través de un prisma crítico y constructivo. El resultado es un libro que cuestiona el discurso oficial transmitido dentro y fuera de las fronteras de la superpotencia que han marcado la historia de Estados Unidos y, por tanto, del mundo.

Estúpidos hombres blancos de Michael Moore. En una divertida sátira política, Moore exhibe a la pandilla que hoy está asolando al mundo: los estúpidos hombres blancos. Cómo el “presidente” Bush robó la elección contando solo con la ayuda de su hermano, cómo los ricos siguen siendo ricos mientras obligan al ciudadano común a vivir en un miedo permanente a los malos resultados económicos, y cómo los políticos se han aliado con el mundo de los grandes negocios.

 

ENLACES PATROCINADOS

				
					<div class="fb-comments" data-href="<?php the_permalink(); ?>" data-width="100%" data-numposts="5">&nbsp;</div>