Cuatro vacunas son candidatas para tercera dosis anticovid-19

Estudian cuál combinación tiene mejor respuesta Foto: AFP

De acuerdo con Our World Data, hasta el 19 de octubre 0,59 % de la población mundial había recibido una dosis de refuerzo de alguna de las vacunas contra el covid-19 desde que a mediados de año ciertos laboratorios y gobiernos comenzaron a hacerlo. En ese sentido, Venezuela trabaja en una estrategia para adquirir terceras dosis que serán aplicadas a partir de enero de 2022 a los vacunados, inicialmente a los trabajadores de los sectores salud y educación para fortalecer su inmunidad contra el virus.

El pasado domingo, el presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció que el equipo de científicos venezolanos estudia varias opciones para terceras dosis, entre ellas las que han sido administradas en el país como la rusa Sputnik V, y las chinas Sinopharm y Sinovac. También está considerando la estadounidense Johnson & Johnson. Entre ellas, tres están en la Lista de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud: la J&J y las dos chinas. De todas, ya hay estudios que demuestran su seguridad para dar impulso inmunológico contra el coronavirus.

La de Johnson & Johnson, un preparado monodosis, ha sido avalada por estudios estadounidenses que refieren que es segura, y aunque no tiene un ejemplar de refuerzo para individuos de alto riesgo dos meses después de la dosis original y después de seis a personas de bajo riesgo, es eficaz. La prueba en unas 450 personas realizada por autoridades del país del norte resultó en que, al igual que con Moderna y Pfizer, la J&J produce tantos o más anticuerpos que el uso de la misma vacuna como refuerzo.

Respecto a la rusa, el Centro Gamaleya, creador del antídoto, desarrolló la Sputnik Light como su ejemplar monodosis y la recomienda para refuerzo, incluso combinada con cualquier otra anticovid-19, declaró el director del ente, Alexandr Guintsburg. Agregó que, usando la vacuna como refuerzo, la protección de la persona se puede prolongar por seis meses más, particularmente contra la variante delta. En Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos, Argentina y otros países han realizado estudios de combinación de la Sputnik V con resultados satisfactorios.

Igualmente, para la Sinovac, una tercera dosis está en desarrollo. Los primeros estudios mostraron que eleva los niveles de protección inmune entre tres y cinco veces más que las dos primeras dosis. La investigación fue realizada por una decena de expertos de universidades e instituciones públicas de China, y la empresa desarrolladora concluye que una dosis de refuerzo inoculada entre unos seis y ocho meses tras la segunda genera un fuerte impulso para la respuesta inmune.

En septiembre, el presidente de la empresa china National Biotec Group, matriz de Sinopharm, Yang Xiaoming, dijo que los resultados de sus pruebas demuestran que después de tres dosis en personas de tres o más años, se produce una fuerte respuesta de anticuerpos, y notaron una mejora significativa en los análisis. Al respecto, presentaron un programa de refuerzo para personas mayores y empleados, en el caso de China, para administrar una dosis extra entre seis y 12 meses tras completar la inmunización de dos dosis.

Refuerzo en altos riesgos

Recientemente, un grupo asesor de expertos en vacunas de la Organización Mundial de la Salud recomendó que, por los momentos, determinados pacientes en riesgo deberían recibir una tercera dosis, luego de que en agosto el organismo pidió una moratoria para poder destinar más dosis a los países que aún no tenían acceso a las vacunas. 

El mexicano Alejandro Cravioto, presidente del grupo, dijo que la tercera dosis, en principio, debe administrarse a personas con un sistema inmunitario grave o moderadamente comprometido con las recomendadas por la OMS como Pfizer, Moderna, Astrazeneca, Johnson & Johnson, Sinopharm y Sinovac.

¿Dónde la aplican? 

Desde el 30 de junio pasado y hasta la fecha, las dosis de refuerzo se aplican en Estados Unidos, Tailandia, Austria, Canadá, Uruguay, China, Bélgica, Camboya, Chile, Chipre, Ecuador, Guinea Ecuatorial, Francia, Alemania, El Salvador, Grecia, Hungría, República Dominicana, Italia, Serbia, Rusia, Singapur, Corea del Sur, España y otras naciones como Israel, siendo esta última la que lidera la tabla de inmunización de refuerzo con casi 44 % de su población, seguida de Uruguay con más de 32 % y Chile con un 22 %.

En julio, ante la propagación de la variante delta, Pfizer y Biontech anunciaron que desarrollarían una tercera dosis de su vacuna contra el covid-19, y en la mayoría de estos países se aplica como refuerzo la vacuna de Pfizer.

Recientemente, varias empresas han emprendido estudios, como la estadounidense Moderna, la cual señaló el 9 de septiembre que ha puesto en marcha un programa para una vacuna monodosis que combina el refuerzo, y que los ensayos clínicos preliminares fueron entregados a autoridades sanitarias para obtener su autorización.

Datos

  • Una dosis de refuerzo se refiere a una dosis de una vacuna que se da a alguien que creó suficiente protección después de recibir la vacuna, pero la protección se redujo con el tiempo, conocida como inmunidad menguante. 
  • La dosis de refuerzo se aplica con el propósito de darle un impulso a su sistema inmunitario, y ofrecer mayor inmunidad durante más tiempo.
  • Pfizer comenzó a vender la idea de las dosis de refuerzo en mayo pasado, siendo Israel, Estados Unidos, República Dominicana y otras naciones las que adquirieron cantidades adicionales, en medio de la desigualdad en la distribución denunciada por la OMS.
  • El refuerzo debe administrarse al menos seis meses después de haber completado la serie de vacunas primarias.
  • Expertos recomiendan no combinar las vacunas. Aseguran que el refuerzo debe ser la misma vacuna que se recibió anteriormente.
 

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