La disfunción eréctil: el preludio de una enfermedad cardíaca

La cuarentena han llevado a muchas personas a tomar una vida sedentaria, generando en muchos aumento de peso, incrementar el consumo de alcohol o tabaco como alternativas para mermar el estrés generado por la pandemia.

Estos cambios de hábito desarrollados en nuestra cotidianidad durante los últimos meses, pueden haber producido efectos adversos en nuestra salud, como la alteración en valores en la sangre como el colesterol y los triglicéridos, que pueden conllevar cambios en nuestra presión sanguínea, siendo esto una bomba de tiempo, que de no tomarse los correctivos a tiempo, puede desembocar en el peor de los escenarios: en un infarto o un accidente cerebro vascular.

El doctor Vicente Diéguez, urólogo especialista del Programa Integral de Salud Colectiva y Social (Piscys), comenta que en los hombres, uno de los síntomas que puede convertirse en un disparador de esa alarma es la disfunción eréctil. 

“En el 90% de los casos, la disfunción eréctil se debe a un problema orgánico, es decir que la persona presenta problemas como colesterol, triglicéridos, hipertensión, diábetes y hasta problemas hormonales porque no le está llegando suficiente sangre al pene para tener una erección», dijo el experto.

¿Cómo se relacionan la disfunción eréctil y los problemas cardíacos?

Las investigaciones sugieren que los hombres con disfunción eréctil sin causa evidente, como por un traumatismo, y que no tienen síntomas de problemas cardíacos deberían someterse a análisis de detección de enfermedades cardíacas antes de iniciar cualquier tratamiento.

La disfunción eréctil que precede a los problemas cardíacos a menudo se debe a la disfunción del revestimiento interno de los vasos sanguíneos (endotelio) y del músculo liso. La disfunción endotelial da como resultado un suministro inadecuado de sangre al corazón y un flujo sanguíneo insuficiente al pene.

«Una persona que tiene disfunción eréctil tiene altas probabilidades de sufrir entre tres o cuatro años de un Accidente Cerebro Vascular (ACV) o de un infarto, porque como se están dañando las arterias más pequeñitas que son la que van a pene, las cuales tienen un milímetro de grosor, entonces ese mismo efecto dañino que está ocurriendo en el pene se presenta en las arterias del corazón, las cuales tienen entre 3 y 4 milímetros. Con el tiempo, a esa persona le puede sobrevenir un ACV», explica Diéguez.

Advierte que si un paciente tiene disfunción eréctil y tiene el colesterol alto y no lo sabe, ese colesterol que le está dañando las arterias del pene, también le está dañando las del corazón y las el cerebro. «Tiene todo un cuadro que no es específico del pene, sino que lo que le está ocurriendo en el cuerpo, porque es un problema general, es una señal de alarma de un problema vascular severo», alertó .

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Además de compartir un proceso común, la disfunción eréctil y la enfermedad cardíaca también comparten muchos factores de riesgo, como los siguientes:

  • Diabetes. Los hombres que tienen diabetes corren un mayor riesgo de padecer disfunción eréctil y enfermedad cardíaca.
  • Consumo de tabaco. Fumar aumenta el riesgo de padecer una enfermedad vascular y puede causar disfunción eréctil.
  • Consumo de alcohol. Tomar demasiado alcohol puede causar enfermedades cardíacas y podría contribuir a otras causas de este tipo de enfermedades, como presión arterial alta o niveles anormales de colesterol. El alcohol también afecta las erecciones.
  • Presión arterial alta. Con el tiempo, la presión arterial alta daña el revestimiento de las arterias y acelera el proceso de la enfermedad vascular. Ciertos medicamentos para la presión arterial alta, como los diuréticos tiacídicos, también pueden afectar la función sexual.
  • Nivel de colesterol alto. Un nivel alto de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol «malo») puede causar aterosclerosis.
  • Edad. A medida que envejezcas, es posible que tardes más tiempo en tener una erección y que esta no sea tan firme. Cuanto más joven seas, más probable será que la disfunción eréctil indique un riesgo de enfermedad cardíaca. Los hombres menores de 50 años tienen un riesgo especialmente alto. En los hombres mayores de 70 años, es mucho menos probable que la disfunción eréctil sea un signo de enfermedad cardíaca.
  • Obesidad. Por lo general, el exceso de peso empeora otros factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca.
  • Nivel bajo de testosterona. Los hombres que tienen un nivel bajo de testosterona presentan tasas más altas de disfunción eréctil y enfermedad cardiovascular que los hombres con niveles de testosterona normales.

«Una disfunción eréctil es la incapacidad de un hombre de lograr una erección suficientemente firme para tener una relación sexual satisfactoria, esto incluye la persona que tiene una erección pero en medio del acto sexual pierde la erección», explica Diéguez.

Por otra parte, alerta sobre el uso indiscriminado de hormonas para ,el tratamiento de esta disfunción. «Las personas creen que tomar hormonas es la panacea, pero antes de asignar este tratamiento hay que cerciorarse que no exista ningún problema prostático en el paciente, porque si se coloca testosterona y tiene enmarcado un cáncer de próstata, lo que puede es acelerar el proceso, el desarrollo de la enfermedad, porque uno de los tratamientos para este tipo de cáncer es el bloqueo hormonal», dijo.

Un círculo vicioso

 Uno de los primeros síntomas derivados de la disfunción eréctil es la depresión y la pérdida del autoestima del paciente.

El paciente que tiene disfunción eréctil, aparte del efecto psicológico de perder autoestima y la confianza en si mismo, puede sufrir de depresión hy tratará de rechazar las relaciones sexuales, con lo cual se va a acrecentar el problema de la disfunción, como una suerte de bola de nieve… porque además del problema orgánico que pudiera tener, el efecto psicológico que crea en él, hace que tengas más problemas de erección. Es un círculo vicioso», explicó el urólogo.

A su juicio, si una persona tiene problemas de disfunción debe acudir al médico, antes que buscar psicológica, «porque el 90% de los casos son orgánicos. El trastorno psicológico no siempre es lo primordial, es una consecuencia.

Diéguez dice que el paciente debe realizarse un chequeo integral seguidamente puede acudir al sexólogo para que realice una evaluación psicológica y de pareja. Y con ello las terapias.

El urólogo asegura que los tratamientos basados en la famosa pastillita azul, si bien son efectivos, no son la cura, porque el problema si no se tratas de base, la persona persistirá con su problema y va a perder la confianza… «Esa persona que así tenga una buena estimulación sexual, si no tiene la pastilla no tiene erección, no tiene confianza en sí misma». De tal manera que el urólogo recomienda que el paciente se someta a terapias con ondas de choque.

¿En qué consisten las terapias de ondas de choque?

Las ondas de choque de baja intensidad deberían ser el tratamiento de primera elección en varones con disfunción eréctil vascular. Las razones:

  • Estimulan la generación de vasos sanguíneos en el pene
  • No es invasivo ni doloroso
  • No tiene efectos secundarios
  • No requiere sedación ni anestesia

Las ondas de choque son como una suerte de pequeños golpecitos en el cuerpo del pene. Las ondas percuten contra la arteria cavernosa en tres partes diferentes del pene, en los cuerpos cavernosos, para que se estimule a que haya una nueva neovascularización, es decir que salgan nuevos vasos sanguíneos y llegue más sangre al pene.

“La idea es que a la arteria cavernosa le llegue más sangre, que haga vasos nuevos”, explica el urólogo.

Diéguez considera que con ocho semanas de tratamiento, con dos o tres sesiones semanales, el paciente logrará recuperar su confianza. Asegura que las ondas de choque de baja intensidad mejoran significativamente la función eréctil, la dureza de la erección del pene y la satisfacción del paciente. «Una vez culminadas estas terapias, el paciente puede prescindir totalmente de la pastilla», asegura Diéguez.

Agrega que en Venezuela son pocos los centros médicos que ofrecen esta alternativa al paciente, por lo que el Programa Integral de Salud Colectiva y Social (Piscys) contempló estas terapias e su oferta médica porque es uno de los principales problemas que aqueja a la población. «En la fundación se ofrecen estas terapias a precios muy solidarios». También aseguró que el tratamiento hormonal, las cuales son difíciles de conseguir y costosas».

Tratamiento para la disfunción eréctil causada por una enfermedad cardíaca

Si el médico sospecha de una enfermedad cardíaca, el paciente debe empezar a realizar cambios en su estilo de vida:

  • Aumentar la actividad física
  • Mantener un peso saludable
  • Dejar fumar
  • Beber alcohol solo con moderación o deja de hacerlo.

Sin embargo, si tienes signos y síntomas de enfermedad cardíaca más graves, es posible que debas someterte a más pruebas o tratamientos.

¿Si un paciente es sometido a una extirpación de la próstata sufrirá de disfunción eréctil?

-Los posibles efectos secundarios principales de la prostatectomía radical son la incontinencia urinaria (falta de control de la vejiga) y la disfunción eréctil entre un 20 y 30% de probabilidades. Si se trata de un problema benigno, bien sea una prostatectomia simple o una resección, (lo que le llama raspado), no tiene por qué causar problemas de erección. Ellos pueden tener problemas de eyaculación, es decir, tiene el orgasmo, pero no eyacula hacia afuera sino hacia la vejiga, luego con la orina sale ese semen y no tiene ningún tipo de problemas. Un paciente que no puede eyacular puede tener un problema neurológico en la columna o alguna otra lesión que le impide la eyaculación o que le cause una eyaculación retrógrada.

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