La Milicia ya tiene su primer batallón agroecológico

En la parroquia El Valle se graduó la primera cohorte. Foto: María Isabel Batista

Como parte de la formación táctica y estratégica para lograr la soberanía alimentaria y proteger la siembra con el objeto de cuidar la salud mediante la ingesta de alimentos sanos, libres de transgénicos y cultivados por las manos del propio pueblo, fueron graduados 64 milicianos de la primera cohorte del Diplomado de Agroecología bajo la metodología indocumbecampesina.

Para certificar a los estudiantes, la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (Unesr) dictó 120 horas de clases y certificó a sus egresados, en alianza con el Ministerio de Agricultura Urbana y otros sectores especializados.

Así lo informó el agroecólogo y miliciano Simón Rendón, desde la Trinchera Molinera, sede de la Escuela Agroecológica, Rural y Urbana Bolívar en Martí, y donde hace vida desde hace más de siete años el Movimiento Revolucionario por la Agricultura Indocumbecampesina (Moraica).

Resaltó que con este diplomado los graduados se capacitan desde lo profesional en el manejo y detección de semillas transgénicas, germoplasma local, creación de laboratorios artesanales de semillas tropicales, desarrollo de biofertilizantes biocontroladores y manejo de insectos.

Con la graduación de esta primera cohorte desde el Área de Defensa Integral (ADI) 413 Tiuna que abarca las parroquias Coche, El Valle, Santa Rosalía, San Pedro, San Agustín y El Recreo de Caracas, y comandado por el coronel Yelder Alexander Bello Vásquez, se ha creado el Primer Batallón Agroecológico de la Milicia Nacional Bolivariana.

“Estamos desarrollando e impulsando al primer cuerpo de combatientes ecológicos de la Milicia Bolivariana, es una acción sin precedentes a nivel mundial, sembrada por Simón Bolívar, donde el pensamiento de la ecología social se revierte sobre lo que hoy es el ecosocialismo en el marco del quinto objetivo histórico del Plan de la Patria”, detalló Rendón.

Comentó que este batallón no solo vela por el tema de producción, sino la concepción y vigilancia de la entrada de alimentos al país, prever un ataque con una cepa biológica, la contaminación del agua y protocolos de análisis de tierra.

Se busca, además, activar a todo el cuerpo de combatientes en cada célula de las cien ADI del territorio nacional, enmarcado en un convenio con la Unesr y regido por el ADI 413.

Trinchera Molinera

En un espacio llamado la Trinchera Molinera, ubicado en El Valle, diagonal al terminal la Bandera, los estudiantes del diplomado y los primeros integrantes del Batallón usan el lugar para desarrollar sus propósitos.

Allí cultivan peces, siembran café, así como también crían gallinas ponedoras, cabras, chivos, para lograr la soberanía alimentaria.
“Esto es un laboratorio rural o popular donde se pueden hacer análisis y estudios de distintas cosas, en animales y en cultivos. La agricultura originaria generalmente son las siguientes: gallinas ponedoras, chivos y cabras, cochino, conejos, alevines y cultivos alimenticios”, señaló Edgar Marcano, capitán de reserva y miliciano del ADI-413.

Los que integran el cuerpo de combatientes seguirán formándose en la Escuela de Agroecología Urbana Bolívar en Martí, y la Unesr.

Ocumo, ñame y otros rubros cultivan en la Trinchera Molinera. Foto: María Batista

Financiamiento

La ministra de Agricultura Urbana,Greicys Barrios, precisó que con la ejecución de este sistema integral de formación de alianzas y creación de escuelas en el país, desde su cartera se acompaña con asesoramiento técnico que permite formar al pueblo y constatar su capacidad de producción.

Acotó que mediante ese acompañamiento los técnicos, previo informe evaluador, detallan esas capacidades de espacio potencialmente productivos y el Ejecutivo procede con financiamientos, insumos y herramientas para incentivar el autoabastecimiento. Además, hacen entrega de certificados en esta escuela agroecológica porque “la formación es parte de los ámbitos tácticos del plan estratégico”, aseveró.

Experiencia

Para Nelly Veliz, habitante de la parroquia El Valle, participar en el diplomado de Moraica le ha dado la oportunidad de ampliar conocimientos en la siembra de alimentos, que la ha llevado a cultivar desde el balcón de su casa caraotas, pimentón, malojillo, cebollín y otros. “Tengo tres años asistiendo a la Trinchera, ahora certificamos con diploma esos conocimientos en agricultura e ideología del campesino, la estructura de la tierra y el abono”, comentó.

En el caso de la juventud, también existe el interés por conocer sobre el cultivo de tierra, cría de animales y siembra para avanzar en la producción nacional de alimentos. “Decidí estudiar porque me pareció importante cómo se fomenta la agricultura urbana desde una manera ecológica a través del conocimiento”, expresó Abraham Pérez, estudiante de 18 años de edad.

ENLACES PATROCINADOS

[ajax_load_more]