InicioMás VidaLa palma que da la flor más inflorescente del mundo está acá

La palma que da la flor más inflorescente del mundo está acá

En el corazón de la ciudad de Caracas está ocurriendo uno de los eventos más emblemáticos de la botánica: la floración de la gran palma de Ceilán. Este es un proceso trascendental que se puede observar solo una o pocas veces en la vida.

El ejemplar se encuentra ubicado en el sector didáctico recreacional del Jardín Botánico de la Universidad Central de Venezuela y desde inicios del año la planta sorprendió gratamente a sus cuidadores al ver que comenzaba el proceso de floración. Posee, además, una de las inflorescencias más grandes del mundo.

El nombre genérico de la palma es Corypha y significa cumbre, pico; en tanto el epíteto específico umbraculifera quiere decir con paraguas, con sombra, ello se debe al enorme tamaño de sus hojas. Esta es nativa del sureste de la India (Costa de Malabar) y Sri Lanka, aunque se ha planteado que su origen es confuso debido a que es una de las plantas que más se cultiva a nivel mundial.
Este acontecimiento ya había tenido lugar en el país entre los meses de mayo y junio del año 2003, cuando floreció otro ejemplar luego de más de 30 años de haber sido sembrada en la metrópoli.

Este ejemplar de la Corypha umbraculifera, palma Talipot o corifa, se estima que fue sembrado a finales de los años 60 o inicios de los 70, por el horticultor suizo, Augusto Braun, quien fue el responsable de cultivar la mayoría de las plantas del espacio,en conjunto con el médico Tobías Lasser.

Actualmente los especialistas en botánica están trabajando para levantar la información precisa del año en que la planta llegó al jardín y así determinar su edad. Este ejemplar es hermano de la Corypha que floreció en el año 2003. “Si sacamos un cálculo que la planta hermana floreció en 2003, para que haya florecido la de 2003 tenía que tener no menos de 30 años o más”, dijo el director del Instituto Experimental Jardín Botánico Tobías Lasser de la UCV, Mauricio Krivoy, en un recorrido con el equipo de Últimas Noticias.

Detalló que la diferencia de los tiempos de floración entre las plantas se debe a que esta fue dañada por un motivo desconocido. Contó que tenía daños por corte con machete y esto retrasó su proceso de crecimiento, pero gracias a las labores y cuidados de un equipo de especialistas logró iniciar el proceso de floración 18 años después que su hermana.

“Se le hizo los cuidados, se estuvo pendiente de que no crecieran trepadoras alrededor, se le quitaron las hojas afectadas y en los últimos años ha tenido un crecimiento gigantesco”, comentó.

Apuntó que esta no es el único espécimen de la planta, hay otras, una de ella tiene 10 años de edad, donde además están colocadas las cenizas de Augusto Braun y a estas se le suman las pequeñas que son hijas de la palma que floreó en el año 2003.

Desde el momento que se dio a conocer la buena noticia por parte del equipo de especialistas del Jardín Botánico, ha causado un gran revuelo en los amantes de la naturaleza, quienes han acudido al espacio para presenciar la aparición de los primeros brotes de la floración, que además al darse al inicio del año es un muy buen presagio.

Cuando se llega a los alrededores de la planta se puede ver la presencia de turistas y familias que se han acercado para disfrutar de una experiencia que puede ser única en la vida, puesto que las otras plantas de esta especie que se encuentran en el país requieren por lo mínimo más de 30 años para dar sus frutos.

Una de las visitantes, Evelyn Acosta, comentó que a partir del momento en que supo del inicio de la floración, empezó a visitar cada dos días el espacio, además ha aprovechado de llevar a vecinos y amigos.

Para ella este es un muy buen augurio para el país, esto nos da esperanza y es aún más trascendental cuando el mundo está atravesando por una pandemia tan fuerte como ha sido la del covid-19.

Esta floración significa que vienen tiempos mejores.

Igualmente enfatizó que aprovecha cuando está allí de explicar a todo el que puede que quizás sea la única oportunidad en la vida que poseen para disfrutar de ese regalo que otorga la naturaleza.

Acotó que también pudo conocer la corifa que floreció en 2003. Para el momento los cálculos arrojaban que el país podría volver a tener ese acontecimiento alrededor del año 2043. “Pero mira estamos en 2022 en menos de 20 años lo volvemos a tener; qué afortunados somos. Son dichosos los que lo ven una vez; el país fue bendecido”, agradeció.

Inflorescencia

Al momento del recorrido un equipo de botánicos realizó una medición con drones para determinar el tamaño de la espiga y puntualizan que ya cuenta con más de 6 metros de largo, esto indica que el proceso de floración va por muy buen camino porque los tamaños que tiende a alcanzar son de 6 a 8 metros cuando está en su esplendor.

Cuando las flores alcanzan el proceso completo de maduración, estas se tienen que fecundar y volverse frutos. Este proceso se realiza en alrededor de 14 meses para así obtener las nuevas semillas.

Los especialistas planean distribuir las semillas en diferentes reservorios naturales para garantizar la preservación de la especie.

“Con las semillas se tiene previsto su distribución. Considero que una de las funciones de los jardines es preservar las especies y si podemos distribuirlas a otras áreas es adecuado”, enfatizó.

Aclaró que la inflorescencia va a durar varios meses; describió que esta va ir progresando haciendo las llamadas raquillas. “Estas se van contando, la principal de primer orden, le sigue la del segundo orden y estando ya listas la de tercer orden, luego viene la inflorescencia que es la más grande del mundo, estamos hablando de más de diez millones de flores”. Agregó que las flores son de color crema y después de dar los frutos pueden llegar a pesar hasta 500 kg.

En este sentido, resaltó que la palma cuenta con 22 metros de altura, pero se ha registrado que esta especie puede llegar a medir hasta 27 metros de alto, con tallos de 1,3 metros de diámetro y se plantea que dentro del reino vegetal es una palmera con dos récords: uno por el ancho o envergadura de la hoja, considerada la mayor del mundo porque puede alcanzar desde 4 y 8 metros, y por el tamaño de la inflorescencia.

Entretanto, para que el país vuelva a disfrutar este acontecimiento tendrán que pasar varios años. Aunque hay algunas cultivadas en espacios privados, aún no cuentan con la edad. Además, lo interesante esta vez es que la floración llegó justo cuando el jardín botánico está en un proceso de recuperación.

“Esta floración es un simbolismo muy bonito de recuperación de este emblemático espacio caraqueño”, añadió el director.

Curiosidades.

El especialista Mauricio Krivoy describió que la palma Talipot es monocárpica o monocotiledónea de la familia Arecaceae, ya que se caracteriza por florecer solo una vez en la vida y para ello necesitan alrededor de 30 a 35 años, aunque se conocen casos que han tardado hasta 80 años. Esta característica es igual en la familia de los agaves y bambúes.

Una vez que florecen se mueren, luego de que sus frutos culminan el ciclo de maduración en aproximadamente un año, después comienza el proceso de reversión de la planta.

En el sureste asiático las hojas se empleaban antiguamente para escribir. En la actualidad aún se usan para techar viviendas, cuando están secas. Sus flores son melíferas y polinizadas por insectos.

La savia se fermenta para producir una especie de vino o bebida alcohólica, aunque su uso más común es como planta ornamental debido a su tamaño imponente y espectacular floración.

Es por ello que el equipo del Jardín Botánico invita a todos los amantes de la naturaleza a ser partícipe de este mágico acontecimiento, que marca una nueva etapa en el espacio. Prevén que en unas semanas las flores lleguen a su máximo esplendor.

El director Mauricio Krivoy apuntó que el Jardín Botánico de Caracas es un espacio que cuenta con 10 hectáreas que pueden ser visitados y 60 hectáreas de montaña, lo que lo convierte en el segundo pulmón vegetal de la ciudad, luego del parque nacional Waraira Repano. Actualmente se encuentra en un proceso de recuperación dirigido por la Comisión Especial para la recuperación integral de la Universidad Central de Venezuela. En este sentido, contó que se logró el electrificado de la sede del instituto, así como la reparación de los tanques de agua y la rehabilitación de las bombas del Instituto de Medicina Tropical de la UCV que surten al espacio. Destacó que ahora el espacio cuenta con efectivos de la Guardia Nacional para su resguardo. Por otra parte, reactivaron los convenios con el Instituto Nacional de Parque y entre varias acciones se les asignó una comisión de la Policía Nacional Ambiental.

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