Psicología para todos | Lectura terapéutica

Hemos conversado antes respecto a los efectos psicológicos del confinamiento en los niños. Ocasiona estrés, con alteraciones del sueño, rabietas, rebeldía, peleas y enfrentamiento con los padres. Algunos padres reportan regresiones a etapas superadas, niños que han vuelto a mojar la cama y usar pañales. En especial los más pequeños tienen emociones que se les dificulta expresar por carecer de herramientas para hacerlo y es a través de una historia o la lectura de un cuento que pueden lograr identificar dichas emociones y encontrar soluciones y modos de expresión. A través de los cuentos pueden aprender a resolver conflictos. 

Para los padres es difícil explicar conceptos como el bien y el mal, pero a través de una historia los niños pueden diferenciar al “bueno” del “malo”. Trabajar estos conceptos puede ayudar a prevenir conductas disruptivas y actitudes antisociales. También por medio de los personajes de un cuento, se logra inculcar valores como amistad, solidaridad, paciencia y generosidad. Conceptos tan difíciles como la muerte de los seres queridos pueden ser explicados de forma sencilla por medio de una historia. 

Cualquier momento del día es propicio para leer o contar un cuento, pero buscar un espacio antes de dormir puede ser mejor para crear hábitos e inducir el sueño. Cinco o diez minutos suelen ser suficientes para la lectura o narración de un cuento, mayor o menor tiempo dependerá de la atención e interés del niño. Aprovechemos estos momentos de cuentos para crear un espacio de acercamiento, calidez y compartir con nuestros hijos.  

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