Psicología para todos | Los niños que mienten

Descubrir que alguien nos ha engañado es muy desagradable, mucho más si se trata de nuestro hijo. Es necesario analizar las posibles causas de este comportamiento. Existen diversas razones por las que un niño miente: miedo a ser reprendido, esto pasa si los padres son muy agresivos ante los errores o el no cumplimiento de una instrucción. Imitación, si los adultos mienten en presencia de los niños, éstos ven la acción y tenderán a imitarla. Cuando el nivel de exigencia es superior a la capacidad del niño éste tenderá a mentir respecto a su logro para no ser rechazado. En oportunidades puede fingir un malestar para ser atendido o evadir tareas. También por frustración, inventa poseer un juguete que no tiene para no sentirse inferior a un amiguito. En oportunidades se puede tratar de una percepción producto de la fantasía, como cuando afirman que hay fantasmas en su cuarto, monstruos debajo de la cama para no ir a dormir.

Ahora bien, ¿qué debemos hacer cuando descubrimos que un niño miente?

Lo primero es reaccionar con calma, pero con firmeza, haciéndoles ver que no es admisible el engaño. Es necesario analizar el tipo de mentira, determinar su gravedad, causas y consecuencias. Revisar nuestro comportamiento como padres, luego escuchar al niño y juzgar la gravedad del hecho. Hacerle ver dónde está su error y también felicitarlo cuando confiesa la verdad. La aceptación de que los hijos no son perfectos y evitar hacer comparaciones con otros, favorecerá un clima de confianza para que ellos cuenten sus equivocaciones, disminuirá la posibilidad de que mientan y reforzará su autoestima y seguridad.

Enlaces patrocinados