Samar ya se vacunó y sigue en la primera línea contra el covid

Luego de estar durante el último año en la primera línea de batalla contra el covid-19, en medio de un intenso trabajo de pesquisaje comunitario, Samar Guerrero, una médica con diplomado en el Instituto Arnoldo Gabaldón y una especialización en epidemiología, recibió la vacuna Sputnik V, y reaccionó positivamente a las dos dosis.

Con más de cinco años desempeñándose en áreas epidémicas, oriunda del estado Barinas y actualmente radicada en la isla de Margarita en Nueva Esparta, participó en las jornadas de despistaje casa por casa en el municipio Mariño, y aún continúa el arduo trabajo por controlar la pandemia en la entidad insular.

Comenzó a laborar para luchar contra la pandemia desde marzo del año pasado en el Departamento de Epidemiología de la Asic 3 en los abordajes comunitarios que se efectuaron en la parroquia Porlamar, donde tenía la tarea de tomar las muestras de sangre a los connacionales repatriados, privados de libertad, además visitó diferentes zonas para captar los casos positivos de covid.

La batalla ha sido fuerte, le ha tocado llorar, reír, compartir, aprender y asegura que le ha permitido crecer mucho más como profesional. También ha visto cosas que jamás imaginó vivir; es la primera pandemia que enfrenta desde que trabaja en la especialidad que escogió.

Actualmente, Samar es una de los más de 90.000 trabajadores de la salud que hasta la fecha han sido inmunizados contra la enfermedad en el territorio nacional. La primera dosis de la vacuna rusa se la colocó el equipo de inmunización en el hospital Luis Ortega de Porlamar el 8 de marzo y posteriormente, quince días después, el 29 de marzo recibió la otra inyección.
Cuando inició la vacunación en el centro hospitalario sintió cierto miedo, debido a todo el panorama en el que se ha desenvuelto desde hace más de 12 meses, tiempo en el que ha visto a gente perder la batalla y también a muchas recuperarse de la terrible enfermedad.

En su caso, no tuvo reacciones adversas después de recibir la primera vacuna de la Sputnik. Superado el temor, ya le fue aplicada la segunda dosis de la vacuna y se siente más segura para poder continuar sus labores para atender a pacientes moderados, graves y pediatría.

“Gracias a Dios no he tenido ningún evento adverso a la vacuna”, recalca la médico, quien en agosto del año pasado tuvo la sintomatología del virus, pero los diagnósticos fueron siempre negativos. Afortunadamente, su cuadro clínico fue bajo.
En la actualidad sigue en la primera línea para contener la crisis, que califica como ruda, ya que ha sido partícipe en la creación de los cercos epidemiológicos que han ayudado a afrontar la situación de forma preventiva.

Guerrero, madre de un niño de 8 años, es parte de un equipo que casi no descansa, que ha sacrificado los fines de semana y días feriados, y que con mucho compromiso humano sigue realizando pruebas PCR en áreas covid, orientando a las personas sobre los peligros del Sars-CoV-2.

“La pandemia no es un juego; he visto a las familias sufrir, pese a todo esto, he notado el resultado positivo de la vacuna en todos los inmunizados. De manera general, las reacciones están dentro de los parámetros de normalidad: fiebre, cefalea y mialgia”, afirma.

Participa en la realización de las PCR para detectar el covid.

Vacuna segura

Samar resalta que son más los beneficios que los riesgos que adquiere el organismo al vacunarse, aunque coincide con las autoridades y especialistas: todo vacunado debe cuidarse y mantener las medidas de bioseguridad porque la vacuna protege contra una carga viral grave, pero se sigue estando expuesto a la infección.
En Venezuela aún no ha sido autorizada la inmunización con ninguna de las vacunas aprobadas contra el covid, para mujeres embarazadas, lactantes y con condiciones crónicas. Será cuestión de tiempo para que las autoridades sanitarias manifiesten la apreciación sobre este particular.

Por otra parte, la epidemióloga agregó que las personas que anteriormente hayan tenido reacción o eventos graves con otras vacunas forman parte de los casos de extremo cuidado, de hecho, no se pueden vacunar porque algún componente que contenga puede ser contraindicado.

Las primeras dosis de la vacuna Sputnik V arribaron al país el pasado mes de octubre para los ensayos clínicos de la fase III, siendo Venezuela la primera nación del hemisferio occidental que las recibió. Posteriormente, a mediados de febrero, llegaron las primeras 100.000 dosis para la vacunación masiva, destinadas en su gran mayoría al personal médico.

Pocos días después, arribó el segundo lote de otras 100.000 para reforzar la atención a los trabajadores y trabajadoras de la salud, y comenzar a vacunar al personal educativo. Un tercer cargamento con 50.000 dosis llegó este martes 30 de marzo. A principios de mes también se incorporaron al esquema de inmunización 500.000 dosis de la vacuna china Sinopharm. l

 

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