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Dólar Blu, Dólar Today… ¿la misma realidad? Colombia y Chile, prevenidos

Mientras más atención le ponemos a la región y los problemas de sus países, los de hoy y de ayer, dentro de su diversidad y multiplicidad, más nos convencemos de la misma realidad, puede que con variaciones en la experiencia y la vivencia, en la intensidad y temporalidad del impacto. No importa si los problemas son políticos, económicos, sociales, la historia vuelve a repetirse. Son complejos, no hay duda, en su mayoría.

En este caso, la presente reflexión es sobre dos síntomas de un mismo problema económico: la inflación crónica y estructural, y la fuerte dependencia de nuestras monedas nacionales al dólar estadounidense.

El poder de ley en varias esferas de la política nacional se debilitó con la desregulación, privatización, liberalización de los mercados y de los flujos de capitales internacionalmente, y la mundialización de la producción y los mercados financieros. Lo insólito es que estas son medidas de las políticas públicas promovidas y ejecutadas por los Estados Nación, en los años 70’s y 80’s, del siglo XX. Es el inicio del paradigma que luego se conocerá como el capitalismo neoliberal y el consenso de Washington.

El Dólar estadounidense, ya liberado de la norma del oro en agosto de 1971, no tan solo se convierte en instrumento de política exterior del gobierno estadounidense sino también pasa a ser el activo financiero clave para el desarrollo de este nuevo paradigma de la mundialización del capital financiero.

En las décadas de los 70, 80 y 90, los países más endeudados de la región son, en orden descendente: Brasil, México, Argentina, Venezuela, Perú, Colombia y Chile. Debido a que los préstamos adquiridos habían sido en dólares estadounidense, la dependencia a ésta divisa y a las políticas en materia económica, monetaria, del gobierno de los Estados Unidos aumenta. Los cuatro primeros países que se mencionan en esta lista lideran la fuga de capitales desde la década de los 70’s, del siglo pasado, en la región, además de ser destino preferido de los capitales golondrinas según un estudio de Tax Justice Network 2012.

Desde entonces, la inflación, devaluación y deuda externa son los problemas centrales y recurrentes que confronta la economía de estos países.

Los hechos recientes de Argentina y Venezuela, nos permite identificar un patrón de estrategia común, al igual que una relación entre la divisa en cuestión, la inflación y la devaluación de las monedas nacionales.

¿El Dólar Today, en Venezuela, y el Dólar Blue, en Argentina, son parte de esta estrategia?.

En esta oportunidad, iniciamos con dos supuestos para la problematización, la provocación y la orientación en el levantamiento de los hechos (datos):

La hegemonía del Dólar Estadounidense como Unidad de Cuenta

Bretton Wood es el inicio del establecimiento de un nuevo sistema monetario internacional neocolonial, que impone la hegemonía del patrón Dólar en la economía mundial, al igual que una jerarquía de poder de monedas duras, en la capa superior, conformada por las monedas de potencias o economías avanzadas, con el USD en la cúspide de la pirámide, y una capa inferior constituida por las monedas nacionales de economías en desarrollo, cuyo valor está subordinado a la primera.”

La inflación nacional está fuertemente condicionada por el USD como divisa, como activo financiero y como unidad de cuenta

El fenómeno económico de la inflación se da en el mercado, depende de los sujetos que en él participan, de las condiciones objetivas y subjetivas a las que está sometido, además de factores endógenos y exógenos que le impactan. Mientras mayor sea la incidencia del dólar en todos estos aspectos del mercado mayor será su implicación en la inflación.”

Comencemos con el comportamiento histórico del valor de las monedas nacionales de algunos países frente a la divisa estadounidense:

Histórico de paridad Dólar estadounidense y el Bolívar venezolano, en términos sencillos, la apreciación del dólar estadounidense (USD) frente al Bolívar es crónica, con escasos valles prolongados, por lo menos desde el 18 de febrero de 1983, conocido como viernes negro.

En estos 39 años (1983-2021), la variación anual de esta apreciación del USD frente al Bolívar, promedio es de 2.041,59 %, con un máximo de 51.991,28 %, en el 2018. (cifras dólar oficial del BCV). Hasta el 2011, esta variación anual promedió 30,81%. El medio de comunicación social Dólar Today se creó en mayo del 2010, en EE.UU. En estos 39 años, solo en el 2008 se deprecia la divisa estadounidense. Los 38 años restantes, año tras año, se aprecia la divisa frente a la moneda nacional. En enero de 1983, se compraba un USD con 4,3 Bs., en junio del 2022, se compra con 578 billones del mismo Bolívar, o por 5,78 Bolívar Digital (Nueva expresión monetaria desde Octubre 2021).

Histórico de paridad dólar estadounidense y el peso argentino. En 30 años, se ha depreciado el peso argentino (ARS) sostenidamente. Pasó de 1,12 ARS por USD, para el 12-1990, a 128,12 por USD, para el 15 de-7-2022. A partir del 2015 está apreciación de la divisa estadounidense frente al peso argentino se maximiza, casi 7 veces, pasa de 8,19 ARS por USD, en febrero 2015, a 58,6 ARS por USD, en Julio 2019. (investing.com)

En el 2011, bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, nace el medio de comunicación social Dólar Blue, que da cuenta de la cotización del USD/ARS, en el mercado paralelo. Esta cotización ARS/USD presentada en el medio ya dobla la oficial, rondando por los 300 ARS por USD para finales de Julio 2022.

En cuanto a la paridad de las monedas nacionales de México, Colombia y Chile frente al USD, tenemos:

En 33 años se ha depreciado el Peso Colombiano (COP), con picos y valles, pero con tendencia a una apreciación creciente y sostenida del USD frente al COP. Hoy, 15-7-2022, se requieren 3.870 COP más que los 480 pesos en diciembre de 1989, para comprar un USD.(Ib.)

En 30 años se ha depreciado el peso chileno (CLP), con similar comportamiento al descrito con el peso colombiano. Hoy se requieren 641 pesos chilenos (CLP) más que los 332 pesos chilenos en diciembre de 1990, para comprar un USD.(Ib.)

En 32 años se ha depreciado el peso mexicano (MXN), el mismo comportamiento descrito para Chile y Colombia. Hoy, julio 2022, se requieren 18 pesos más, que los 2,5 pesos del 1-1-1990, para comprar un USD.(Ib.)

La divisa estadounidense, USD, igualmente se deprecia frente de las otras 8 divisas estudiadas, salvo en las divisas de Japón Yen (JPY), el Franco Suizo (CHF) de Suiza, y el Dólar de Singapur (SGD). Pero con más picos y valles en su comportamiento. Es decir, un mercado aparente más real.(Ib.)

Como que es innegable la hegemonía del USD, los hechos lo comprueban.

De manera similar en relación con la inflación:

En Venezuela, la inflación anual promedio, basada en la variación del (IPC-INPC), en 65 años (1950-2015), fue de 21 %. ( TSM consultores)

En seis años, 2016-2021, la inflación anual supera los cuatro dígitos, hasta alcanzar un pico en el 2018 de 65.374,08 %. Lo que costaba 1, pasado un año, se le debió sumar 653. (Statista). En 48 años, 1974 a 2021, 41 años con inflación de 2 o más dígitos.

La inflación anual, variación porcentual, promedio en Venezuela fue de 2.531 %, (1950-2021). Noten lo que agregó al promedio de la inflación anual seis años de agresión brutal y sostenida a la economía del país (2016-2021).

Resaltan la inflación mensual de dos dígitos a partir del 2016. En los 68 meses transcurridos entre enero del 2016 y agosto del 2021, ésta fue de 2 dígitos en 57 meses y de 3 dígitos en 5 meses. En diciembre del 2017 se superó el umbral de 50% de inflación mensual, momento en el cual Venezuela entró en hiperinflación. Lo que costaba 1 BsF. en noviembre del 2019, subió en un mes a 1,5 BsF. en enero 2019, se registra el pico máximo de 196,63%, a partir de allí comienza disminuir . Desde diciembre del 2020, no se registra ninguna inflación mensual igual o mayor a 50%. ( José B Huerta). En abril del 2022 alcanzó 4,4% (cifras BCV), con lo cual parece mantenerse la tendencia.

100 años de Inflación en Argentina. Para ilustrar, una cita del documento “100 años de Historia de la inflación en Argentina”, 2018, elaborado por la Cámara Argentina de Comercios y Servicios:

A lo largo de su historia, Argentina se ha caracterizado por numerosos episodios  inflacionarios e hiperinflacionarios, siendo un caso de estudio en todo el mundo por la frecuencia e intensidad que estos presentaron. Durante los últimos 100 años, la tasa de inflación promedio fue de 105% anual, siendo el máximo histórico de 3.079% en 1989.”

En dicho documento se presenta la inflación promedio en los gobiernos de 26 presidentes de Argentina, que abarcan el período 1943-2018, es decir 75 años. Vale destacar: Entre 1943 y 1974, de 14 presidentes, solo uno logró inflación de un dígito y tres deflación. Los diez restantes gobernaron con inflación anual de dos dígitos. Es notorio el caso de los 6 gobierno (dos presidentes electos y 4 de facto) que por 21 años (1974-1995), promediaron una inflación anual de 246%.

En el caso de México, Chile y Colombia: el promedio de la inflación anual, en 60 años (1960-2020), en Colombia y México fue: 14% y 19,09%, respectivamente. En Chile este promedio, en 50 años (1970-2021), es: 41,36 %. (Cifras BM)

Contrasta con el promedio, en 61 años (1960-2021), de la inflación anual de Suiza, Japón, Canadá, Estados Unidos, Unión Europea y el Reino Unido, que fue: 2,37%, 2,94%, 3,4%, 3,7%, 4,41% y 5,05%, respectivamente. (Ib.).

La inflación en los países de América Latina y el Caribe es persistente y característica. La medidas aplicadas por todos los gobiernos para su efectivo control no han tenido los resultados esperados, sean éstas monetaristas o keynesianas, lo cual abre la puerta a considerar factores exógenos en el análisis. Esta cita, del documento referido anteriormente, del viceministro de economía argentino del gobierno de Alfonsín (12-83 a 7-95), Adolfo Canitrot, ilustra lo que decimos:

Para bajar la inflación soy monetarista, estructuralista y todo lo que sea necesario; y si hay que recurrir a la macumba, también

Igualmente, al comparar la inflación anual entre países de la región y los países de economías avanzadas, los resultados nos hacen suponer de la existencia de componentes estructurales y crónicos en la inflación de algunos países de América Latina y el Caribe, por lo menos de los analizados.

Hasta ahora solo se han presentado hechos que reflejan el comportamiento histórico de los precios en el mercado de bienes y servicios de consumo masivo nacionales, y del comportamiento del precio de la divisa estadounidense frente a las monedas nacionales. La intención es mostrar el punto de vista expresado en los dos supuestos iniciales: “La hegemonía del Dólar Estadounidense como Unidad de Cuenta” y “La inflación nacional está fuertemente condicionada por el USD como divisa, como activo financiero y como unidad de cuenta”. Son evidencia de la incidencia del Dólar estadounidense o de la intervención a través de éste en las economías nacionales. El dólar como instrumento de la política exterior de los EE.UU.

En este sentido, queremos alertar sobre una campaña que comienza a resonar en los medios internacionales en relación a Colombia, Chile y México. Particularmente se inicia con amenazas de devaluación de la moneda nacional, impago de la deuda externa, contracción económica. Es curioso, corresponde a gobiernos que parecen querer salir del rebaño. Aquí algunos titulares y citas:

El dólar alcanza máximos históricos en Latinoamérica

Impulsada por la incertidumbre política y otros factores externos, la moneda estadounidense llegó niveles históricos en Chile y Colombia, mientras seguía al alza en México y Argentina…Boric: «la incertidumbre política afecta»…Máxima tasa histórica en Colombia…Argentina y sus duras restricciones…Quinta jornada de devaluación del peso mexicano…Perú y Brasil no son la excepción..” (7-7-2022, DW)

La agresividad del aumento de las tasas de interés de la Fed en 1994 condujo a la agitación de los mercados emergentes; ¿Es esta vez diferente?

… Durante el ciclo de ajuste de 1994, el penúltimo aumento fue de 75 puntos básicos (0,75 puntos porcentuales) en noviembre de 1994, el último aumento de 75 puntos básicos de la Fed hasta el 15 de junio de 2022. El ciclo de ajuste provocó la crisis monetaria mexicana en diciembre de 1994—apodada la «Crisis del Tequila».

Si bien los factores internos, incluida la acumulación de deuda, la inestabilidad política excesiva y una paridad del tipo de cambio insostenible, hicieron que la economía fuera especialmente vulnerable a las conmociones externas, los aumentos de las tasas de interés de la Reserva Federal proporcionaron la sacudida final…” (Reserva Federal Dallas, Julio 2022)

Luego recomiendan un criterio para protegerse:

“… Pablo Guidotti, ex viceministro de Finanzas de Argentina, llegó a una conclusión que luego fue popularizada por el ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. En un discurso de 1999, Greenspan resumió la regla afirmando que «los países deben administrar sus activos y pasivos externos de tal manera que siempre puedan vivir sin nuevos préstamos externos hasta por un año»” (ib.)

Para finalmente advertir:

“….Las reservas adecuadas son negativas sólo en Turquía y Argentina, con su bajo stock de reservas y altos montos de deuda en moneda extranjera a corto plazo. Colombia y Chile tienen déficits en cuenta corriente relativamente altos pero, al menos por el momento, tienen un alto stock de reservas y un stock relativamente bajo de deuda en moneda extranjera a corto plazo.

México está en un lugar muy diferente al que estaba en 1994. Cuenta con un stock de reservas relativamente alto, un pequeño déficit de cuenta corriente y un stock de deuda en moneda extranjera a corto plazo que se encuentra entre los más bajos de los principales mercados emergentes.” (ib.)

Solo un comentario, de tantos que caben, si este criterio de análisis de las reservas adecuadas se aplicarán a los EE.UU., Alemania, Francia y el Reino Unido, estarían mucho más graves que los países mencionados en el escrito. Peor aún peor, si se agrega la deuda externa y su posición de inversión internacional neta. Claro, para que ello suceda, la jerarquía de poder del sistema monetario debería dejar de existir. Aquí cabe aquello de que si a los EE.UU. les da un resfriado, al referirse a su economía, ello se refleja en nuestros países como mínimo como una neumonía.

Alguien puede dudar que estas notas de prensa inciden en la inflación y la devaluación de los países referidos. ¿Cuánta credibilidad se le asigna a estas notas, publicadas desde estos medios?.

La estrategia de publicitar en un medio el comportamiento del mercado paralelo de cambio entre las monedas nacionales de Venezuela y Argentina frente a la divisa estadounidense, le echa más leña al fuego. Como lo hacen Dólar Today y Dólar Blue, en cada país. Ambos medios iniciados en los gobiernos progresistas.

¿Qué hacer?

  1. En esta oportunidad preferimos compartir una reflexión, en base a la experiencia vivida en Venezuela en estos 20 años, en especial estos últimos seis años, esta independencia de hoy es una batalla larga y dura pero necesaria e inevitable.
  2. Hoy las luchas se libran en el terreno de la economía, mundializada, donde el capital financiero domina al capital productivo e industrial mundialmente, donde las desigualdades y la pobreza siguen tomando terreno, sin olvidar el calentamiento global y sus estragos.
  3. Algunos científicos sociales auguran el colapso del sistema monetario internacional, proyectan su estabilización para el 2040. Ello obliga a pensar en fortalecer las capacidades endógenas, tanto nacionales, como intra-regional, colocando el foco en la economía real, en la producción sostenible económica, social y medioambiental. En la creación de un mercado, nacional y luego entre países, con nuevas prácticas.
  4. Venezuela ha logrado resistir la pela, frente a todos los pronósticos catastróficos. Es cierto que la hiper inflación, el alza de los precios de bienes y servicios para la vida y de la divisa estadounidense frente a nuestra moneda nacional, nos han impactado fuertemente, pero aquí estamos de pie. Aciertos y errores muchos, por supuesto. Tal vez, ahora viendo desde la distancia se nos ocurran nuevas aproximaciones y formas de hacer las cosas. Puede que seamos más audaces e innovadores.
  5. Hay un refrán popular que dice: “Nadie aprende en cabeza ajena”, pero me pregunto si realmente ese es el caso de nuestros países.

2 COMENTARIOS

  1. El haber levantado el Control de Cambio, abriéndole la «válvula de escape» al dólar, en un mercado de mínima oferta de divisas frente a una desproporcionada demanda de las mismas al pretenderse transar al 100% en divisas para operaciones de compra venta, pero asumiendo los salarios y demás costos a lo interno en moneda nacional, ha sido (en palabras de CAP) un «autosuicidio». En una economía como la nuestra, donde el sector privado solo aporta el 2% de las divisas de origen lícito que circulan en la economía, la única manera de mantener el equilibrio en las operaciones y marcar una tendencia positiva al crecimiento sostenible, es utilizando una misma unidad de cuenta y monetaria fija con respecto al dólar como referencia para realizar todas las mencionadas operaciones monetarias, tanto de compra venta como de las respectivas erogaciones derivadas de los costos asociados a dichas operaciones, dígase: salarios, servicios, impuestos, además de los precios. El estado por su parte, debe asumir dicha unidad de cuenta para la formulación de presupuestos y para la recaudación de impuestos. Claro está, esta unidad de cuenta debe ser para efectos contables (perdón por redundancia); las operaciones deben ser materializadas en divisas o en Bs digitales, pero al cambio equivalente con dicha unidad de cuenta, según sea el TC del mercado para el día. De no hacer esto, el Bs se seguirá depreciando, pues a mayor crecimiento a lo interno, el sector privado seguirá encareciendo los precios tanto en $ como en Bs para con estos últimos hacerse de la mayor cantidad de $$ que pueda ser posible. ¿Se le seguirá sacando el cuerpo a nivel gubernamental a este tema o se preferirá seguir quemando $$ para mantener el TC, sin desarrollar otros tipos de actividades para incrementar el consumo y por ende la producción para sostener el crecimiento y no «encarecer» al Bs. a punta de intervenir el mercado cambiario? PARA LA REFLEXIÓN.

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