InicioMedia digital¡Quién dijo que los cuernos no valen!

¡Quién dijo que los cuernos no valen!

Así mismo, no se trata de los cuernos de la chanza popular sobre la infidelidad, tampoco de los cuernos de los animales como el rinoceronte, alces y demás, sino del calificativo mítico que se le asigna a una categoría de emprendimientos o startups de muy alta estimación de valor entre los inversionistas privados, en sus etapas tempranas y maduras de crecimiento.

De estas nóveles empresas, aquellas cuya valoración supere el umbral de US$ 1 millardo formará parte del selecto club de las unicornios.

936 Unicornios, separadas por categorías, reportó CBInsighs. La figura siguiente presenta una síntesis elaborada a partir del mismo.

¿Cómo percibirá e interpretará esta información un inversionista, un científico, tecnólogo, investigador, innovador, desarrollador, formulador de políticas, lineamientos y estrategias, públicos o privados? ¿cómo la valorará? y como consecuencia de ello ¿cómo actuará?

¿Cuál es el propósito de este reporte: a) informar, b) describir qué se está haciendo y por qué, c) persuadir a quienes invierten, investiguen, desarrollen, innoven, elaboren políticas, ¿sobre la decisión a tomar en base a estas tendencias? No le pediremos que razone su respuesta, ni que la responda.

¿Cuál sería el resultado si se hiciera una encuesta o sondeo de opinión con esta pregunta entre estas audiencias?

El contenido ‒forma y fondo‒ que se elabora y se emplea para la comunicación social no es ingenuo, ni casual.

La pregunta obligada ¿Y qué hay de la distribución geográfica de estas selectas startups?

Fuente: Statista 2022, Data Diciembre 2021.

Dejo al lector en base a esta tabla sacar sus primeras impresiones.

Mientras más cachos se tenga más se vale

Se ha creado otra categoría de startups con diez cuernos para designar a aquellas cuya estimación de valor supere el umbral de los US$ 10 millardos, el nuevo término es “decacornios”, un club aún más selecto. De acuerdo al artículo de Gené Teare, la primera startup en lograr esta valoración fue Facebook en el 2007, al ser valuada en US$15 millardos, nada más y nada menos que por Microsoft; desde entonces, 14 años ‒hasta el 19 -11-2022‒, suman 84 startups en este nuevo club. Curioso, la tendencia de nuevos ingresos a este club ha crecido exponencialmente desde los 5 nuevos ingresos del 2019, los 15 del 2020 y 30 del 2021, en plena pandemia.

El citado artículo indica que los unicornios registraron, un pico de 1.000 miembros, con un valor de US$ 3,4 billones; de las cuales el 90% tienen estimaciones de valor entre US$ 5 millardos y US$ 10 millardos.

Para reforzar la aparente certeza de estas estimaciones, en el mismo artículo, entre las startups decacornio más valiosas, se contrasta la estimación de valor previa a la Oferta Pública de Acciones Inicial (OPAI) y el valor alcanzado en el mercado de capitales para la fecha, por años.

Cómo interpretar esta figura. Veamos un ejemplo: en el año 2018, las 6 decacornios más valiosas fueron valuadas por capitales e inversionistas privados en US% 124 millardos; luego de su OPAI, su valor en el mercado de capitales es de US$ 645 millardos para diciembre 2021. 

Ya se habla de otro club de los unicornios de cien cuernos conocidos como “heptacornios”, startups cuya estimación de valor supera los US$ 100 millardos.

Reflexiones

¿Cuánto se puede decir de una primera lectura?

  • Primero, que el mercado privado para las inversiones en las startups o emprendimientos unicornios es grande, con aproximadamente las 1.000 ‒las 936 de CBinsighs, las 1.000 de Crunchbase y las 1058 statista-, con valor estimado total de US$ 3,4 billones.
  • A pesar de ser un mercado privado, es bastante público y ocupa bastante prensa, masiva y especializada, lo cual hace suponer que tiene una audiencia interesada significativa.
  • Los sectores de mayor interés, a juzgar por el número, son las fintech, las de software internet, seguridad y comercio-e y directo consumidor, las cuales concentran más del 50% del total de las unicornios. Ello indica una tendencia, ¿verdad?
  • De este grupo unicornio se desprenden otras startups que superan en su valuación los US$10 millardos, las decacornios, mostrando un crecimiento en los tres últimos años exponencial, en número de emprendimientos.
  • El valor estimado de las decacornios, de las más valiosas, en el mercado privado está subestimado, por cuanto su valor en el mercado de capitales luego de su Oferta Pública de Acciones Inicial (OPAI), es para la fecha mayor. Lo que podría brindar confianza a los inversionistas que aún están por decidir en invertir en estas noveles empresas.
  • Si se asume el rol protagónico de estas empresas en el nuevo orden, de 5G, internet de las cosas, Revolución 4.0, ciudades inteligentes, hogar inteligente, comercio, inteligencia artificial, gestión y analítica de datos, etcétera. Se podría deducir el interés y hacia donde apuntan las tecnologías y los negocios. Insumo para construir escenarios futuros y hacer prospección.
  • Se puede apreciar por la distribución geográfica de estas startups selectas, que la región de América del Sur, África y Oceanía están rezagadas, concentrando América del Norte, Asia y Europa el 97% de estas bien vistas startups.  ¿Qué harán los gobiernos de los países de la región al respecto?
  • Opinamos, desde la perspectiva de las empresas de tecnologías establecidas, que se está delegando en terceros la investigación, la innovación y el desarrollo. Estas empresas están aupando las iniciativas de emprendimiento de este tipo, una forma de compartir el riesgo; en algunos casos las apoyan con inversiones, alianzas, hasta fusiones y adquisiciones.
  • Por otro lado, emerge un claro mercado internacional y privado para la comercialización de la ciencia y la tecnología, que dada la disponibilidad de financiación que ofrece, incide en la definición de líneas de investigación de las Universidades y centro de investigación.

¿Qué pasa si se pone en duda la información presentada?

No se trata de buscarle “las 5 patas al gato”, pero sabiendo lo que los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky hallaron en el siglo pasado (“Judgment under Uncertainty: Heuristic and Biases”, Sept., 27, 1974), que bajo incertidumbre, se puede tener errores sistemáticos y predecibles en la cognición, que pueden conducir a supuestos y conclusiones falsas, y en consecuencia a decisiones también falsas. Como que es mejor dar espacio a algo de duda.

Vamos a exponer, a modo de ejemplo, el caso de uno de los tantos sesgos que han sido identificados y estudiados, el sesgo cognitivo de “Categoría de medida”, que cae como anillo al dedo.

“El sesgo de categoría de medida es un error mental que se comete cuando asumimos que los resultados son más probables cuando pertenecen a una categoría o grupo de muestra de mayor medida”. Sin embargo, si el sesgo tiene o no una base psicológica, todavía está en discusión.” (The Decisión Lab; Isaac, M. S., & Brough, A. R., “Judging a part by the size of its whole: The category size bias in probability judgments.”, 2014)

En tal sentido, la nueva categoría de los unicornios para un selecto grupo de las startups en base a su estimación de valor, a su vez agrupa a éstas por sectores, son categorizaciones de medida que podrían conducir al sesgo mencionado. Igual sucede, cuando nuevamente se agrupan en decacornios y posteriormente en heptacordios. Ello podría dar la sensación falsa de que las startups que pertenecen a estos grupos tienen mas probabilidades de éxito, ya sea de ingresos o de valor para el futuro.

¿Será esta la razón, en parte, para elaborar los índices como S&P 500, el Nasdaq Composite, Fortune 500, Global Fortune 500? ¿Ellas les otorga privilegios a estas empresas a la hora de la elección por parte de los inversionistas?

Hay dos factores que constantemente se mencionan en la literatura sobre startups y son el riesgo y la incertidumbre. Si a ello le sumamos la historia de éxitos y fracasos de las startups, las cifras son poco alentadoras, de cada 100 que inician solo 10 tienen éxito; si están respaldadas por capitales de riesgo, la proporción apenas aumenta a 30. Quizá esta sea una de las motivaciones para las listas y tanta prensa, masiva y especializada.

Sin agotar el análisis, con una segunda lectura se pueden ver algunas “fisuras”, por ejemplo, si existen 84 decacornios, por qué en el análisis comparativo entre el valor estimado pre-OPAI y el valor del mercado de capitales solo se consideran 21, es decir el 25% del total, que califican como las más valiosas. Las conclusiones obtenidas allí no se pueden extrapolar o heredar al resto de las decacornios, ni de las unicornios de las categorías.

Luego, tendencia o popularidad en una situación presente, como quiera que se le vea, no significa probabilidad de ingresos, valor, ganancia, etcétera, para predecir el futuro.

Siempre hace falta ir al fondo, a la raíz, desmenuzar la información para extraer de allí el trigo de la paja. Mantener cierta incredulidad ayuda.

“¡El que no sabe es como el que no ve!”

Finalmente está el aspecto del valor, en este caso estimación de valor de una empresa que no ha generado ingresos, rentabilidad y que apenas comienza a dar sus primeros pasos, ¿cómo estimar un valor para comenzar las rondas de financiación para levantar capital?. Tentador el tema, pero lo dejamos para otra oportunidad.