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Timing, feeling, flow

Timing, feeling, flow, tres anglicismos que hoy forman parte de nuestro vocabulario popular y cotidiano; inicialmente se emplearon para denotar el comportamiento de artistas como los músicos, artistas del arte dramático, en la danza, la pintura y la escultura; también se emplearon en el deporte, en especial en las artes marciales, de combate, etcétera, luego, rebasó estos predios, se generalizó su uso y pasó a formar parte del vocabulario popular, por lo menos del los hispano parlantes de América Latina y el Caribe.

Las tres palabras se han escogido porque tienen que ver con una manera de estar, de ser y de hacer en conexión con nuestro entorno físico, ambiental, con el otro, con toda forma de vida, con el universo. Una forma de ser que frecuentemente creemos prescindible o totalmente controlada, que sólo emerge en nuestra conciencia cuando la naturaleza con algún evento imprevisible, contingente y más allá de nuestras capacidades nos sorprende y nos pone en peligro como especie.

En este sentido, recomendaba Paulo Freire tomar conciencia de un inevitable, permanente y alternante estar “en y con el mundo”. A esta forma de conciencia Freire la llamó conciencia crítica y la contrastaba con una conciencia mágica, un estar “en el mundo”, y con una conciencia ingenua, un estar “con el mundo”; en un caso, se experimenta y se vive la realidad a plenitud, aceptándola más que buscar comprenderla; en el otro, desde la distancia, se objetiva la experiencia y vivencia de realidad buscando explicar, comprender y controlar.

En la actualidad, la ciencia y la tecnología promete una mundialización, entendida ésta como modelo de desarrollo, sin límites; las plataformas digitales sobre internet y los avances de las tecnologías de información y comunicación nos prometen un territorio sin fronteras, con la posibilidad de establecer relaciones con cualquiera, dónde quiera que esté, en todo momento, por múltiples canales y formatos para estar, para tener, para hacer, para ser, una existencia mundial ubicua y fluida. Algunos le llaman mundo virtual y otros solo le denominan una dimensión virtual del mundo de vida.

Para usted

¿Qué es el timing?, ¿qué es el reloj?, ¿qué es el calendario?, ¿qué es la noche y el día?, ¿qué es la navidad, el día de gracias, el fin de año, el día de la madre, el día de padre, el día del niño, el día de la radio, el día de las telecomunicaciones, el día de la tierra, etcétera?

¿Qué es el desayuno, el almuerzo, la cena, la hora de dormir, la hora de levantarse?,¿le parecen que son rutinas artificiales, simples convenciones sociales que se puedan cambiar sin producir ningún efecto?, ¿por qué cree que son necesarias?

¿Qué es la hora del recreo o break, el horario de trabajo o de clases, que son las vacaciones?

¿En el campo y en la ciudad cómo se da el timing?, ¿el timing depende del lugar y/o de la actividad laboral que se realice?

¿Sabía que hay días y semanas que se conmemoran internacionalmente, declarados por la ONU?, ¿qué es el blackfriday o viernes negro?, ¿por qué y para qué estos días?

¿Qué es feeling?, ¿qué es flow?

Para ilustrar

En este escrito, se entenderá por timing la alineación del reloj solar (día/noche), el reloj social (un reloj mecánico ajustado) y el ritmo circadiano (el responsable de gestionar y armonizar los diferentes relojes biológicos del cuerpo, esto es: los latidos del corazón, la frecuencia respiratoria, el sistema endocrino, etcétera, con las interacciones externas del entorno en una ventana de tiempo de 24 horas); se entenderá por feeling un sentir integrador de todos los sentidos que conectan al mundo interior del individuo con el mundo exterior y se entenderá por flow, como un estado de fluidez del individuo donde la existencia busca la sintonía, armonía y sincronía entre lo subjetivo con lo objetivo, el cuerpo físico con el mental y espiritual, llenando la vida de significado, sentido, compromiso, logros, emociones y relaciones positivas.

Reloj Social

El reloj mecánico de manecillas para marcar la hora del día se inventó en el siglo XV y el primer reloj de bolsillo se inventó en 1505 y el reloj de pulsera en 1812. Estos relojes mecánicos debían ajustarse para alinearse con el reloj solar, es decir la noche y el día, el mediodía y la media noche, tal situación depende del lugar dónde se está (latitud-longitud) pues los rayos del sol inciden de manera distinta. No obstante, hacía falta un sistema horario mundial estándar para coordinar los tiempos que facilitarán los intercambios comerciales, la producción y las relaciones, la expansión; la idea la planteó por primera vez el matemático italiano Quirico Filopanti, en 1856; finalmente, en 1876, el escoces de nacimiento-canadiense de nacionalización Sir Sandford Fleming propone el sistema mundial de zonas horaria. El sistema mundial de zonas o husos horarios, divide a la tierra en 24 meridianos, líneas paralelas que van de polo a polo, separadas por 15º representado cada una el ajuste de 1 hora. En 1884 se elige el meridiano de Greenwich, en el Reino Unido, como meridiano cero para medir la longitud, es decir, la referencia que permitirá ajustar la hora oficial de cada país en base a las zonas horarias que cubren su territorio. A este reloj ajustado al reloj solar se le conoce como reloj social. Interrumpir el equilibrio que hay entre la alineación del reloj solar, el reloj social y el ritmo circadiano genera problemas para la salud crónicos, tales como los trastornos del sueño que frecuentemente padecen los trabajadores nocturnos y los los videojugadores en línea.

Calendario y agenda social internacional

De manera similar, podríamos decir que existe otro timing que busca alinear socialmente a las poblaciones pero con propósitos políticos y comerciales. En este sentido, por ejemplo, existe un calendario social internacional, de 207 días y 9 semanas, establecido por la ONU, que busca una sincronización para el tratamiento de temas por parte de todos los países miembros; así, por ejemplo, existe un día internacional para el cambio climático, el ambiente, las tecnologías de información y comunicación, la mujer, el genocidio, el terrorismo, la radio, la televisión, entre muchos otros temas. Un rol similar desempeña el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), con sus encuentros anuales en Davos, allí se establece una agenda mundial de temas prioritario a tratar todo el año, como lo son para este año: los Riesgos Globales, la Transición Verde, la Transición Digital y la Inteligencia Artificial. Es decir, se elaboran y se imponen calendarios y agendas sociales Internacionalmente más allá de las Agenda Setting diarias elaboradas por los medios masivos de comunicación social. De igual forma, se ha establecido otro calendario social Internacional de hecho, es decir, por uso y costumbre, para la celebración, o el consumo, del día del padre y la madre, del día de gracia, la navidad, el viernes negro o BlackFriday, etcétera.

Algo falta, más allá de la satisfacción de lo material

“…solo el 30 por ciento de la gente entrevistada en los Estados Unidos desde 1956 [a 1998], dicen que su vida es muy feliz. Y eso no ha cambiado nada. Mientras que los ingresos personales, sobre una escala que se ha mantenido constante en relación a la inflación, se han duplicado, casi triplicado, en este periodo. Sin embargo, se encontrarán esencialmente los mismos resultados, a saber, que después de cierto punto el cual corresponde más o menos a unos pocos miles de dólares sobre el nivel mínimo de pobreza, el incremento en el bienestar material parece no tener efecto en cuán felices son las personas. Y, de hecho, encontrarás que la carencia de recursos básicos, de recursos materiales, contribuye a la infelicidad, pero su incremento no incrementa la felicidad.” palabras Mihaly Csikszentmihalyi, psicólogo Húngaro Estadounidense pionero en las investigaciones sobre el estado de fluidez, quién hizo popular la palabra Flow. (24-10-2008,TED)

Después de 8.000 entrevistas y estudios realizados a deportistas de nivel Olímpico, a compositores famosos y a directores ejecutivos exitosos de empresas multinacionales, entre otros, por casi cuatro décadas, Csikszentmihalyi y sus colegas han identificado condiciones para alcanzar el estado de fluidez, el flow, que asocian con la felicidad, el bienestar.

¿Se pudieran interpretar como signos de un cambio radical en la cultura del trabajo, experimentada por la generación Z y Millenials, los fenómenos actuales conocidos como la “gran renuncia”, “la renuncia silenciosa” , “la renuncia ruidosa”, éstos podrían estar impulsados por la búsqueda de tal estado de fluidez o “flow”, serán un nuevo significado, sentido y valor del trabajo?

Es curioso, la tendencia de la transformación digital, los medios sociales y la virtualización de la realidad es establecer una alineación o timing artificial, uniforme, homogéneo y mundial que distancia y abstrae, esta situación contrasta con el timing natural establecido por la alineación de los relojes que hemos mencionado, por la primacía del feeling y el flow. La generación Z es nativa digital, sin embargo persigue esta reconexión sensible con el otro, con la naturaleza, en armonía, sintonía y sincronía. ¡Tal vez sea una dialéctica que nos mueve hacia cambios mundiales radicales que aún no se advierten!.

¿Qué hacer?

.-No se trata de un comportamiento y forma de existir exclusiva de los artistas, deportistas de alta competencia, hombres y mujeres de negocios exitosos, que han logrado liberar sus poderes creativos puede que se trate de un nuevo paradigma, un cambio de sistema basado en la masificación de estos tres aspectos de la vida mencionados: timing, feeling, flow; es más que aumentar la productividad, los ingresos en divisas y la competencia entre países, en una carrera desigual sin fin que nos desune y deshumaniza para lograr la felicidad. Parece que por ahí no es.

.-Será poner el énfasis en las razones del corazón que la razón ignora, como decía Pascal.

“Mientras más se siente, mejor se conoce y en consecuencia, mejor se comunica”.

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