Aprueban en España última prórroga del estado de alarma

El Gobierno español consiguió este miércoles la autorización del Congreso de los Diputados para una nueva prórroga del estado de alarma, instrumento legal que permite restringir la movilidad ciudadana, en esta ocasión por última vez antes de que el país regrese a la «normalidad» tras el coronavirus.

En un pleno marcado por la tensión entre el ejecutivo de coalición progresista, presidido por el socialista Pedro Sánchez, y la oposición conservadora, una mayoría de diputados dio el visto bueno a esa prórroga, la sexta desde que se declaró en España la pandemia el pasado mes de marzo.

La nueva prórroga, que estará vigente del 8 al 21 de junio, coincidirá con la última fase de la desescalada de la mitad del país, tal y como previsiblemente aprobará el Ministerio de Sanidad a finales de esta semana.

MÁS APOYOS Y MÁS CRISPACIÓN
El gobierno español, integrado por una coalición del partido socialista y el grupo de izquierda Podemos, no cuenta con mayoría parlamentaria suficiente, por lo que debió pactar con otros grupos para sacar adelante su propuesta.

Desde que el Ejecutivo comenzó a pedir las prórrogas del estado de alarma cada quince días, en cada votación fue perdiendo apoyos, pero en la de hoy logró menos rechazos, ya que recuperó la abstención de los independentistas republicanos catalanes (ERC).

Esta abstención, junto con los «síes» de nacionalistas vascos (PNV) y de Ciudadanos (liberales), además del apoyo de pequeños grupos regionalistas y de izquierda, permitió al Gobierno de Sánchez superar la votación y afrontar la última fase de la desescalada manteniendo el control sobre la movilidad de los ciudadanos, para evitar una expansión del virus.

Sin embargo, el Congreso vivió un bronco debate entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los líderes del conservador Partido Popular (PP), principal grupo de la oposición, y del ultraderechista Vox.

Ante un hemiciclo con más diputados que en semanas anteriores, Sánchez subrayó la necesidad de acabar con la crispación política y «decir no al veneno del odio», y a la «provocación».

Pero el líder del PP, Pablo Casado, que calificó como «nefasta» la gestión del Gobierno ante la pandemia del coronavirus, acusó a Sánchez de mentir durante esta crisis respecto a todo, empezando por las cifras de fallecidos, y le preguntó si «le parece decente ocultar a los muertos» para tapar su «incompetencia».

Tanto el PP como Vox, y también Ciudadanos, cuestionaron las cifras oficiales de fallecimientos, que ascienden a 27.128 personas, según datos del Ministerio de Sanidad.

LOS ÚLTIMOS PASOS HACIA LA NORMALIDAD
Esta última prórroga entrará en vigor el próximo día 8, cuando previsiblemente la mitad de España entrará en la última fase del confinamiento, y se prolongará hasta el 21 de junio, cuando la mayor parte del país habrá recobrado la normalidad.

En su intervención ante el Congreso, Sánchez afirmó hoy que «lo peor ha pasado» y recordó que España asumió uno de los «confinamientos más estrictos de Europa», que fue «tremendamente duro pero tremendamente eficaz»

Según los últimos datos oficiales, en España se han producido los citados 27.128 fallecimientos, 63 en la última semana, y hay 240.326 casos registrados con pruebas PCR, las más fiables.

El Ejecutivo declaró el estado de alarma el pasado 14 de marzo, lo que supuso limitar drásticamente los movimientos de población y numerosas actividades sociales, económicas, educativas, culturales y deportivas para contener el contagio masivo.

Hasta ahora había pedido cinco prórrogas de ese estado de alarma, cada 15 días, al tiempo que comenzó a suavizar esas restricciones según remitía la epidemia.

En este último periodo de estado de alarma el Gobierno español devolverá a los ejecutivos regionales la gestión de todas sus competencias, después de haber asumido la gestión de muchos servicios relacionados con la salud y la movilidad al inicio de la pandemia.

Por ejemplo, los gobiernos regionales decidirán sobre la movilidad entre sus provincias, podrán plantear la comunicación entre autonomías que estén en un mismo estadio y resolverán cuándo dan por terminada la fase 3 y última de la desescalada, lo que supondrá el final del estado de alarma.

Esto es clave para los gobiernos regionales, en un país como España, fuertemente descentralizado.

EFE

Enlaces patrocinados