InicioMundoChina canceló reunión con Japón tras declaración del G7 sobre Taiwán

China canceló reunión con Japón tras declaración del G7 sobre Taiwán

Pekín afirmó que Japón y el G7 no tienen derecho a emitir comentarios irresponsables

La reunión prevista entre los cancilleres de China y Japón, Wang Yi y Yoshimasa Hayashi, respectivamente, se suspendieron debido a los comentarios realizados por los ministros del G7 sobre la situación en Taiwán.

El G7, del que Japón es miembro, publicó el miércoles un comunicado en el que afirman que no hay justificación alguna para usar la visita a Taiwán de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, como «pretexto para llevar a cabo acciones militares agresivas» en el estrecho que separa a China y Taiwán.

La portavoz de la cancillería china, Hua Chunying, condenó la postura del G7 y aseveró que Japón no tiene derecho a «hacer este tipo de comentarios irresponsables» sobre la diatriba con Taiwán.

“China ya no planea celebrar una reunión en Phnom Penh entre los ministros de Relaciones Exteriores de China y Japón después de que la parte japonesa publicara una declaración conjunta con sus socios del G7 y la UE para expresar críticas infundadas», afirmó, según la agencia TASS.

Aseveró que los hechos «están distorsionados en la declaración», además de que justifica «los movimientos de Estados Unidos en violación de la soberanía de China».

«El pueblo de China está muy disgustado con esto”, remarcó.

Los jefes diplomáticos de ambos países tenían previsto reunirse en Camboya, donde se desarrolla la Cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).

El G7 justificó la visita de Pelosi a Taipéi al destacar en el comunicado que «s normal y rutinario» que los legisladores de sus países «viajen internacionalmente”.

Pelosi llegó a Taiwán el martes pese a las advertencias del gobierno chino, que había prometido no quedarse de brazos cruzados si la política aterrizaba en el islote ubicado a solo 180 kilómetros de su territorio.

La política estadounidense estuvo al menos 19 horas en Taiwán, lapso en el que visitó el Parlamento taiwanés, se reunió con la presidenta de la isla, Tsai Ing-wen, y sostuvo un encuentro con promotores de los derechos humanos.

China ha calificado este movimiento como una provocación política y un hecho «atroz», al tiempo que acusó a EEUU de ser el destructor de la paz en la región.

China considera a Taiwán como su ‘provincia rebelde’ tras romper relaciones en 1949 después de que las fuerzas del partido nacionalista Kuomintang, encabezado por Chiang Kai-shek, sufrieran una derrota en la guerra civil contra el Partido Comunista y se trasladaran a ese archipiélago.

Después de años de distanciamiento y controversias, las relaciones entre Taiwán y la China continental se restablecieron solo a nivel empresarial e informal a finales de la década de 1980.

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