InicioMundoEEUU manipula a la Otan con datos falsos de inteligencia sobre Ucrania

EEUU manipula a la Otan con datos falsos de inteligencia sobre Ucrania

Estados Unidos manipula a los aliados de la Otan con presunta información de inteligencia sobre un ataque de Rusia contra Ucrania, denuncia hoy el sitio www.moonofalabama.org (MOA), reseñan agencias.

La publicación señaló que el gobierno británico blanqueó «inteligencia» falsa de Estados Unidos sobre Ucrania como parte de una campaña para culpar a Moscú de un ataque contra territorio ucraniano.

Entre los supuestos que intentaron dar como ciertos, los estadounidenses lanzaron la falsa información de que Rusia planea la instalación de un gobierno pro-Kremlin en Ucrania, algo repetido por Londres, señala Prensa Latina.

La Oficina de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido dio relativamente poca información sobre la “inteligencia revelada”, aparte de decir que el gobierno ruso estaba considerando tratar de convertir al exmiembro del Parlamento ucraniano de tendencia rusa Yevhen Murayev en el nuevo líder del país, precisó MOA.

Indicó la publicación digital que la información de inteligencia en la que se basan las revelaciones, la cual también vinculaba a algunos expolíticos ucranianos con oficiales de inteligencia rusos implicados en la planificación de un ataque contra Ucrania, fue “recopilada y desclasificada” por Estados Unidos, según múltiples personas familiarizadas con el asunto.

El gobierno de Joe Biden pidió al gobierno británico, que examinó la información y confiaba en su exactitud, que expusiera públicamente la conspiración rusa, dijeron estas personas citadas por MOA.

La falsa «inteligencia» no sólo procedía de Estados Unidos en lugar del Reino Unido, sino que estaba totalmente manipulada, al igual que la supuesta evaluación sobre un Vladimir Putin mal informado, divulgada por los expertos en “fake news”, aseveró.

El presidente ruso, según el Kremlin, está revisando las respuestas escritas que Estados Unidos y la OTAN entregaron la semana pasada sobre sus demandas de seguridad, incluida una garantía de que Ucrania nunca se convierta en miembro de la OTAN.

Mientras el clima de tensión se mantiene, Estados Unidos y Rusia expondrán sus posiciones este lunes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la crisis de Ucrania, aunque Moscú ya calificó la reunión como una farsa teatral, según valoró el diario The New York Times.

La reunión del Consejo de 15 países, solicitada por Washington la semana pasada, representa el escenario de mayor perfil para que las dos potencias influyan en la opinión mundial sobre Ucrania.

Terror mediático

A pesar de las diversas reuniones entre los gobiernos que trabajan para ponerle fin al conflicto en Ucrania, a diario se leen noticias que anuncian una invasión por parte de Rusia. En tal sentido, Moscú está pidiendo a Washington y a sus aliados europeos que abandonen su política de aumentar la tensión en torno a Ucrania y asuman una postura constructiva, dijo hoy el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

«Lamentablemente, los medios de comunicación estadounidenses han estado publicando una gran cantidad de información no verificada, distorsionada y deliberadamente falsa e incendiaria en los últimos meses sobre lo que está sucediendo en Ucrania y sus alrededores. Esto se está volviendo obvio para todos», dijo Peskov.

La agencia de noticias TASS reseñó que CNN informó anteriormente, citando fuentes de la administración estadounidense, que la tensión se había estado acumulando entre Washington y Kiev. Según el canal de televisión estadounidense, el presidente Joe Biden, y sus asesores estaban molestos por «la minimización pública de Zelensky de la amenaza» de una supuesta invasión inminente y que el respaldo estadounidense «está siendo recibido sin mucho agradecimiento» por parte de los líderes ucranianos.

Por su parte, Kiev ha calificado la evaluación estadounidense de la situación como una «reacción exagerada que» está incitando al pánico y la agitación económica» dentro de Ucrania, mientras que «al mismo tiempo, Estados Unidos se niega a tomar medidas preventivas de disuasión, como imponer nuevas sanciones a Rusia, informó CNN.

La semana pasada el propio presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, pidió a los países occidentales que eviten fomentar el «pánico» frente a la concentración de tropas rusas en la frontera con su país.

Negociaciones telefónicas

Ucrania pidió el domingo a Rusia que retirara sus tropas y mantuviera el diálogo con los países occidentales si «realmente» quiere reducir la tensión.

En ese sentido, la agencia de noticias TASS informó que el canciller ruso, Sergey Lavrov, sostendrá negociaciones telefónicas con el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, el 1 de febrero.

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, destacó que «no habrá una reunión personal. Está programada una conversación telefónica de Lavrov con Blinken para el martes»

La subsecretaria de Estado estadounidense, Victoria Nuland, dijo que había «señales» de que Rusia estaba interesada en continuar el diálogo sobre la respuesta de Estados Unidos y la OTAN.

Occidente anuncia envío de contingente militar

Mientras solicitan el retiro de tropas rusas, varios países occidentales anunciaron en los últimos días el envío de nuevos contingentes militares a Europa oriental.

El primer ministro británico Boris Johnson dijo que propondrá esta semana un despliegue de tropas en respuesta al aumento de la «hostilidad rusa» hacia Ucrania, reseñó AFP.

Ese anuncio fue bien recibido por el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba.

El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean Yves Le Drian, su homóloga alemana, Annalena Baerbock, y el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, viajarán esta semana a Kiev. 

La ministra de Defensa canadiense, Anita Anand, cuyo gobierno brinda asistencia militar a Ucrania, llegó el domingo a Kiev para una visita de dos días. Anand anunció el despliegue de tropas canadienses al oeste de Ucrania y la repatriación temporal de todos los empleados no esenciales de su embajada en Kiev.