Habitantes de Manaos peregrinan en busca de oxigeno

Un profesional del Centro Emisor de Actas de Defunción (CEDO) de la Secretaría Municipal de Salud se prepara para salir de una residencia el 15 de enero de 2021 después de tomar la prueba covid-19 de un hombre de 43 años que falleció en su domicilio / EFE

Habitantes de Manaos peregrinan en busca de oxígeno para improvisar unidades de cuidados intensivos en casa, donde creen que sus seres queridos tienen más chances de sobrevivir que en los hospitales de la capital de la Amazonía brasileña, desbordados por una segunda ola de covid-19, reseña la agencia AFP.

“Todos aquí tienen un familiar tratándose en casa. Prefieren eso a dejarlos morir en los hospitales”, dice Fernando Marcelino mientras señala a decenas de personas que, como él, esperan bajo un calor de 30º y desde hace más de doce horas una carga de oxígeno en un punto de venta de ese nuevo mercado.

Muchos pacientes hospitalizados, no solo por el nuevo coronavirus, murieron en las últimas semanas por la escasez de oxígeno, sumiendo en la pesadilla a una de las ciudades que había sido una de las más golpeadas por la primera ola de la pandemia, que ya dejó 210.000 muertos en Brasil.

Amazonas, estado en el que recientemente se ha encontrado una nueva cepa del coronavirus que se sospecha es más contagiosa, es proporcionalmente el segundo de los 27 estados brasileños más afectado, con 149 muertos por 100.000 habitantes.

En su capital, Manaos (2,2 millones de habitantes), la tasa de óbitos aumentó en los últimos días de 142 a 187 por 100.000 habitantes.

El gobierno, acusado de pasividad ante la catástrofe, acelera desde el fin de semana los envíos de oxígeno a esta ciudad conectada con el resto de Brasil principalmente por vía aérea o fluvial. Y ayuda a evacuar pacientes hacia otros estados.

“El oxígeno está llegando, pero no sabemos cuánto va a durar”, explica Marcelino, protegido con doble máscara, guantes y lentes.

Este pastor evangélico supo a través de conocidos que una empresa en la zona industrial vendía oxígeno a quien tuviesen cilindros, para llenarlos por entre 300 y 600 reales (USD 57 a 114), según el tamaño.

Decenas de carros se alinean en la estrecha calle que corta el verde a las afueras de la ciudad.

Una persona muestra a AFP videos filmados en un hospital público, donde tiene internado a un familiar. “Esto es inhumano”, dice, señalando la pantalla del teléfono donde se ven pacientes en camas alineadas en los pasillos.

  • “Nos estamos volviendo médicos” –
    “El sábado fue nuestro peor momento, porque el oxígeno se estaba acabando”, cuenta Roberto Freitas, un administrador de obras de 32 años, que durante dos días buscó desesperadamente una recarga para el padre de su cuñada.

Un empleado de alcaldía “me dijo que el oxígeno no llegaría y que podía contratar un camión frigorífico (para el cuerpo). Tú no sabes qué pensar, sólo lo peor, es sólo llorar”, afirma.

Tras conseguir una pequeña recarga, se enteró por vecinos de que una empresa suministraba oxígeno y se colocó en la fila de madrugada.

Freitas también teme por su padre, que muestra síntomas de la enfermedad, pero a quien no quiere internar porque “no hay hospital con estructura”, apunta.

Habla con tanta propiedad sobre el manejo del oxígeno que parece un profesional de la salud, con conocimientos adquiridos en conversaciones por internet o en consultas con un médico amigo.

“Nos estamos volviendo médicos, es lo que nos toca”, explica.

En Manaos, hasta el personal de los hospitales teme ser tratado en el lugar. Luciana, una enfermera de 26 años que esperó por un cilindro de oxígeno durante todo el día, no ve la hora de sacar a una colega del principal centro especializado en covid-19.

“Empezó a tener síntomas durante la semana, conseguimos estabilizarla en casa pero se nos acababa el oxígeno y tuvimos que internarla”, cuenta la joven, que no tuvo tiempo de cambiarse su uniforme azul.

“Tenemos miedo de que se contagie de otras infecciones, es más seguro en casa porque en el hospital hay muchas bacterias y hongos”, agrega, e interrumpe la conversación al escuchar que alguien con un megáfono grita nombres.

Luciana se acerca a la barrera de metal donde todos se agolpan. La policía custodia el lugar. Cuando los primeros en la fila cargan al hombro sus cilindros, ya es de noche en Manaos.

Los demás siguen aguardando, inmóviles. Fábio Costa, que llegó al mediodía, sabe que demorará en irse pero no teme ser multado por incumplir el toque de queda decretado a partir de las 19H00 para evitar la propagación del coronavirus: “Lo que me asusta es no llevar ese oxígeno hoy”, afirma.

Un paciente espera atención médica en Manaos (Brasil). EFE

Fiscalía brasileña investiga a ministro de Salud por crisis en Manaos

La Fiscalía de la República abrió una investigación contra el ministro de Salud, el general Eduardo Pazuello, sobre porqué no actuó para garantizar el suministro de oxígeno en los hospitales de Manaos, a pesar de que fue advertido en varias ocasiones de la carencia del vital elemento, reseña Telesur en su portal web.

Manaos, capital del estado brasileño de Amazonas, fronterizo con Venezuela, atraviesa una crisis severa por la falta de oxígeno medicinal para atender a los enfermos de la Covid-19.

El fiscal general Augusto Aras firmó la orden que contempla una investigación al ayuntamiento de Manaos, al Gobierno de Amazonasy a la administración del presidente Jair Bolsonaro.

En el caso de Pazuello, la fiscalía escuchará las explicaciones del ministro sobre el caso para analizar si procede a gestionar un investigación a profundidad para pasar los resultados al Tribunal Supremo Federal, entidad que procede contra los ministros de Estado y el presidente de la República.

El gobernador del estado de las Amazonas, Wilson Lima, es investigado formalmente por la falta de oxígeno en los hospitales de Manaos, y por supuestas irregularidades en el pago de la renta de un edificio que alberga un hospital en la capital de Amazonas.

El alcalde de Manaos, David Almeida, también deberá presentar sus declaraciones en el ámbito de la investigación.

Pazuello tendrá un plazo de 15 días para presentar sus declaraciones en el caso abierto de averiguaciones.

En Manaos, Brasil, lugar de origen de otra variante de la Covid-19, al menos mil personas han sido enterradas en la última semana a causa del virus, según los datos confirmados por las autoridades locales.

El viernes, la capital del estado Amazonas registró un nuevo máximo oficial de 102 decesos por el virus. Sin embargo, en los últimos siete días también aumentó en un 130% la cifra de fallecidos en casa sospechosos de haber estado contagiados.

La capital del estado de Amazonas enfrenta una segunda ola de la pandemia con récords diarios de muertes en la última semana que han saturado los cementerios y obligado a las autoridades a expedir los certificados de defunción puerta a puerta. 

La escasez de oxígeno agrava la crisis. Cientos de personas hacen largas fila para tratar de conseguir el recurso para sus familiares enfermos que permanecen en las casas ante la falta de capacidad hospitalaria.

En un gesto de solidaridad, Venezuela donó envió 130 mil litros de oxígeno y una brigada con 107 médicos al estado de Amazonas, Brasil.

Caos en la Amazonía

De acuerdo con los datos del Ministerio, 13 estados registraron alzas en las muertes este sábado, entre los cuales Amazonas, que se encuentra en el pico más alto de la pandemia, y donde su capital Manaos está en colapso con los hospitales abarrotados y sin oxígeno para atender a los pacientes, reseña la agencia EFE.

En la ciudad aumentó el número de muertes en las casas, por la falta de asistencia especializada y las filas para obtener un tanque de oxígeno para atender a sus familiares enfermos se mantenía este sábado, desde la víspera.

Varios estados del país han enviado oxígeno a Amazonas, con apoyo del gobierno nacional, para ayudar a enfrentar la carencia y hasta la vecina Venezuela informó que un camión con tanques de oxígeno ya había salido hacia Brasil.

Esta es la segunda crisis que enfrenta Amazonas durante la pandemia, tras la sufrida en marzo de 2020.

Otra región que está al borde del colapso por el virus es Mato Grosso, en el centro oeste del país, donde los hospitales están prácticamente copados y los contagios no bajan de mil por día, en la última semana.

Brasil registró este sábado, por quinto día seguido, más de mil muertes en 24 horas, con lo que el número de fallecidos camina a los 210.000, mientras que los contagios ya superan los 8,4 millones de casos, en una segunda ola de la pandemia disparada y con el estado de Amazonas en colapso.

De acuerdo con el último balance del Ministerio de Salud, con los 1.050 fallecidos de la última jornada, el número de muertos por la covid llegó a los 209.296, en una semana donde el rastro del coronavirus ha sido funesto y que tiene colapsado el sistema de salud pública en Manaos, la mayor ciudad de la Amazonía brasileña.

Desde el pasado sábado 9 de enero se han registrado más de 6.600 muertes en el gigante suramericano, y desde el martes han sido más de mil fallecidos diarios.

El número de infectados por el coronavirus también está disparado y este sábado fue el quinto día consecutivo con más de 60.000 contagios en el país. En total ya son 8.455.059 de casos confirmados.

Las cifras ratifican a Brasil como uno de los principales epicentros de la pandemia en el mundo, donde se ubica como el segundo país con mayor número de muertes, detrás de Estados Unidos, y como el tercero con más personas contagiadas, después de la nación norteamericana e India.

Según el reporte oficial, en esta nación de más de 210 millones de habitantes se han recuperado unos 7,3 millones de pacientes, lo que supone un 87,4 % del total de infectados.

No obstante, más de 850.000 enfermos están en acompañamiento médico en hospitales o en sus residencias después de haber dado positivo en las pruebas clínicas.

Así las cosas, Brasil registra una tasa de mortalidad de 99,1 decesos y una incidencia de 3.994 personas infectadas por cada 100.000 habitantes.

Más de un millar de personas han sido enterradas durante la última semana en Manaos, la ciudad de la Amazonía brasileña colapsada por la pandemia, donde los muertos empiezan a crecer en los hogares, mientras las familias hacen fila para conseguir un certificado que permita darles sepultura. Para ayudar a sobrellevar la situación, un equipo de técnicos en necrología y patología visitan diariamente en cualquier punto de la ciudad, los hogares donde se han registrado muertes por síntomas de covid para agilizar el certificado de defunción. EFE

Colapso obliga a Manaos a expedir certificados de defunción puerta a puerta
Colapso obliga a Manaos a expedir certificados de defunción puerta a puerta / EFE

Venezuela mano amiga

El cargamento de oxígeno enviado por Venezuela para ayudar a la ciudad brasileña de Manaos, castigada por una nueva ola de la pandemia de covid-19, ingresó a territorio brasileño, informaron fuentes oficiales, reseña la agencia AFP.

Se espera que el convoy, que cruzó la frontera por el estado de Roraima, llegue a Manaos el martes hacia las 10H00 locales (14H00 GMT), informó la AFP la gobernación de Amazonas (norte).

El Gobierno de Venezuela envió a Manaos (Brasil) un total de 136.000 litros de oxígeno, para atender el colapso sanitario que se registra en el estado brasileño de Amazonas, y que no ha sido atendido por el gobierno de ese país el cual preside Jair Bolsonaro, por esta razón el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, extendió su mano amiga para ayudar a este pueblo que sufre los duros embates de covid-19.

Este domingo el presidente Nicolás Maduro señaló que “el convoy que va hacia Brasil en solidaridad con el pueblo de Amazonas. Está conformado por seis cisternas con un total de 136.000 litros de oxígeno, equivalente a 14.000 balones o bombonas individuales. Temprano en la mañana estaremos atravesando la línea, la frontera con Brasil en la aduana de Santa Elena de Uairén para entregar la carga a las autoridades sanitarias de Brasil y que continúen con destino a Manaos, donde se estima pueden llegar 14 horas después”.

En este sentido, el Cónsul de Venezuela en Boa Vista, Erick Gana. manifestó que “los hermanos brasileros siempre encontrarán un aliado en Venezuela con el Gobierno revolucionario del presidente de la República, Nicolás Maduro, y jamás un enemigo que quiera ponerlos al servicio de un imperio”, reseña VTV en su portal web.

Durante un contacto telefónico en el Noticiero de Venezolana de Televisión, el diplomático venezolano informó que continúa en camino la dotación del oxígeno para atender la contingencia sanitaria en el vecino país.

“En Venezuela siempre tendrán la amistad y sí nuestro ejército saliera algún día por esa frontera sería para ayudar al pueblo, no para oprimirlos, ni para ponerlos al servicio de un imperio”, resaltó Gana.

Asimismo, destacó que orgullosamente se siente llevar esta labor solidaria al pueblo de Manaus para salvar vidas. “En cada venezolano va a tener el pueblo brasileño una mano solidaria. Vamos al rescate. No hay que perder mucho tiempo”.

Recordó que ante esta situación sanitaria se evidencian dos modelos diferentes de atención a los ciudadanos, una crítica y de emergencia en el estado de Amazonas de Brasil afectado por el incremento de fallecidos, mientras en el Gobierno Bolivariano continúa tomando las previsiones, en un trabajo de conciencia y medidas bastantes efectivas para proteger a su población.

“Ante esta lucha que tenemos, nuestro deber es seguir el camino para ejercer esta pandemia terrible que amenaza al mundo, pero la venceremos porque creemos en la esperanza”, apuntó.

El sábado 16 de enero, el canciller Jorge Arreaza, anunció que la Brigada Simón Bolívar con 107 médicos venezolanos y brasileños formados en la Escuela Latinoamericana de Medicina Dr. Salvador Allende (ELAM) en Caracas, estaba lista para prestar servicios en la necesaria atención de la emergencia en Manaus.

 

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