InicioMundoInvestigación en pausa a un mes de perpetrarse el magnicidio en...

Investigación en pausa a un mes de perpetrarse el magnicidio en Haití

Al cumplirse este sábado 07 de agosto un mes del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, la investigación ha entrado a una etapa de estancamiento y el Gobierno haitiano solicitó ayuda de Naciones Unidas y la Comunidad del Caribe (Caricom) para avanzar en las pesquisas que permitan esclarecer este magnicidio perpetrado el pasado 07 de Julio de este año.

Una información desplegada en el portal web de la agencia de noticias Prensa Latina, reveló que el caso ya se encuentra en poder del Tribunal de Primera Instancia de esta capital, no obstante, pero por temores de seguridad aún ningún magistrado ha manifestado su decisión de conducirlo, luego de las amenazas de muerte que recibieron dos jueces de paz e igual número de secretarios judiciales.

Moïse estaba en su residencial al momento del ataque, donde recibió al menos 12 disparos, resultando gravemente herida su esposa Martine Étienne, la única testigo ocular de los hechos.

Entre tanto, la viuda en sus declaraciones a la prensa relató que los asesinos se comunicaban en español, y pensaron que estaba muerta, mientras yacía junto a su cama, sin poder respirar y con la boca llena de sangre. Uno de ellos le pisó los pies, y otro le pasó una linterna por los ojos.

‘Lo único que vi antes de que lo mataran fueron sus botas’, aseguró la semana pasada y cuestionó los pormenores de por qué no hizo nada la guardia de seguridad conformada entre 30 y 50 hombres, quienes eran los encargados de custodiar la residencia cuando estaba presente el jefe de Estado.

De acuerdo a las investigaciones preliminares, las autoridades vincularon de manera directa a cuatro policías con el comando armado integrado por 26 colombianos , quienes fuueron los que presuntamente ultimaron al mandatario.

Cuatro agentes y 18 suramericanos permanecen bajo custodia policial y fueron transferidos recientemente a la Penitenciaría Nacional, la mayor de su tipo en el país, en medio de las dudas por el respeto a los derechos humanos de los detenidos.

La trama del asesinato incluye a nacionales de varios países, entre ellos el venezolano opositor Antonio Intriago, residente en Estados Unidos, quien aseguró a mediados de semana ser ‘víctima de un esquema para asumir el poder en Haití’, pero negó tener conocimiento.

A través de sus abogados, subrayó que su empresa, CTU Security, fue contactada para suministrar la seguridad de un proyecto de infraestructura humanitario en la nación caribeña, y que uno de los socios de la compañía que trabajó antes en el FBI contactó con agentes de esa agencia para asegurarse de la legalidad del plan.

La Policía de Haití acusó a la empresa de contratar a los ‘mercenarios’ y solicitó a Washington apoyar la investigación.

Intriago también señaló a la antigua magistrada Wendelle Coq, sobre quien pesa una orden de arresto por asesinato y robo a mano armada, como la emisora de un edicto para apresar a Moïse, y sostuvo que el comando no asesinó al presidente.

Como parte del expediente del caso, las autoridades de Haití mantienen prisioneras a 44 personas, y un número similar fue entrevistado por la Fiscalía de Puerto Príncipe, mientras al menos seis, entre los que figura la exjueza del Tribunal de Casación, se consideran prófugos de la justicia.