Lloyd Austin: de contratista militar a líder del Pentágono

El general retirado Lloyd Austin fue confirmado el viernes como secretario de Defensa de Estados Unidos, convirtiéndose en el primer afroestadounidense en dirigir el Pentágono, reportó la AFP

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, agradeció al Senado por la “rápida confirmación”. “No hay duda de que es la persona adecuada para dirigir del Departamento de Defensa en este momento”, tuiteó.

Como parte de la conformación de su equipo de Gobierno, el pasado mes de diciembre, el presidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden, anunció la nominación del general retirado Lloyd Austin, como secretario de Defensa de la nación norteamericana.

El día anterior, las dos cámaras del Congreso habían otorgado una exención al general retirado desde 2016, ya que las regulaciones vigentes estipulan que un exmilitar debe estar retirado por más de siete años para convertirse en secretario de Defensa. 

“Es un honor y un privilegio servir como el 28º secretario de Defensa de nuestro país, y estoy especialmente orgulloso de ser el primer afroestadounidense en ocupar el cargo”, tuiteó inmediatamente Austin. “Ahora, a trabajar”. 

El exgeneral acudió de inmediato al Pentágono para reunirse con el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Mark Milley, y varios funcionarios civiles y militares, informó el departamento. 

En todas estas reseñas aparecidas por los medios de comunicación -algunas tildadas de racistas por su insistencia en reseñar su origen afroestadounidense-, no se hizo mención a los vínculos entre Austin y los conflictos armados del Medio Oriente y mucho menos de su actual labor como ejecutivo de una de las más grandes corporaciones militares de Estados Unidos.

Afganistán, Irak y Siria

Durante su larga carrera militar de 40 años, Austin se destacó en su formación llevándolo a ocupar importantes cargos dentro de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Todo este historial de liderazgo y fiel obediencia, le ganaron la confianza para ser el comandante de importantes misiones.

Durante la guerra en Afganistán fue parte de los comandos que desempeñaron la “Operación Libertad Duradera” desde 2003 y hasta el 2005, desempeñandose como jefe de la 10° División de Montaña y comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Combinada 180 (CJTF-180), esta última una unidad de comando de fuerzas multinacionales que actuó en la guerra contra los Talibanes.

Para el finales de 2005, es nombrado como jefe del Comando Central de EEUU, donde también se le da la tarea de comandar XVIII Cuerpo Aerotransportado. Todo este historial le llevó a ser promovido como Comandante de la la fuerza multinacional presente en territorio iraquí durante los años 2008 y 2009. Posteriormente retorna al Pentágono para ocupar el cargo de director del Estado Mayor Conunto donde junto a Biden construyó la “Operación Nuevo Amanecer” que en 2011 da punto de partida a la reducción de las tropas estadounidenses en Irak con la declaración del fin de la guerra.

En 2013 se convierte en jefe del Mando Central de los Estados Unidos, enclave militar ubicado en Tampa, Florida y que tiene como objetivo velar por los “intereses” de EEUU en 27 naciones ubicadas en las regiones cercanas al golfo pérsico, en África y en Asia central. Desde esta unidad Austin desarrolla operaciones que lo llevan al entrenamiento de combatientes opositores sirios, acciones que debió revelar en 2015 durante una audencia en el senado donde señaló el fracaso de estas acciones.

Ficha de la industria militar

Tras su paso a retiro en 2016, Austin se convirtió en parte de la junta directiva de la empresa Raytheon Technologies; una contratista militar de las más grande del mundo, dedicada a la fabricación de misiles, drones, aviones militares, sistema de defensa aérea y soluciones de ciberseguridad.

Esta empresa figura en la lista como la tercera con mayor número de negocios con el Gobierno norteamericano.

A la par ha formado parte de las juntas directivas de las empresas Nucor, uno de los grandes fabricantes de acero de los EEUU para automóviles de uso civil y militar, así como de Renet Healthcare, un multinacional de servicios de salud que posee contratos con el Pentágono.

En caso de confirmarse la victoria de Biden y su asunción el 20 de enero de 2021, la nomimación de Austin dependerá de la aprobación del senado dominado por los republicanos y además de un permiso especial por parte del Congreso estadounidense que le permita al militar ejercer el cargo a pesar de no cumplir con la prerrogativa que estipula que para ser elegible como secretario de defensa, en caso de ser militar, debe tener un mínimo de seis años de retiro de las Fuerzas Armadas los cuales en el caso del general afroestadounidense se cumplirán en el año 2022.

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