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Sanciones a Rusia afloran profunda crisis económica de Europa

Déficit fiscal, dependencia energética y decrecimiento demográfico empujan a Europa a la debacle

La caída del euro frente al dólar, que lo ha dejado por primera vez a la par del valor de la divisa norteamericana, ha puesto al descubierto la crisis económica que afronta el bloque conformado por 27 países europeos, desde hace al menos una década.

El creciente déficit fiscal de las economías más pequeñas, la ralentización del crecimiento de todo el bloque, la salida del Reino Unido (Brexit) y ahora el conflicto ruso-ucraniano, donde la Unión Europea se ha decantado por “castigar” a Rusia, pese a que esta estrategia ha sido calificada por economistas y políticos como un suicidio económico, son parte de las causas principales de que Europa afronte su peor crisis en décadas.

Crisis estructural

Entre las primeras dificultades que afrontó la Unión Europea y que encendió las alarmas sobre el modelo económico del bloque, fueron las crisis bancarias de España e Irlanda (2008). Posteriormente se vinieron las crisis económicas de Portugal y Grecia como consecuencia de la incapacidad para cumplir sus obligaciones fiscales y de deuda. En ambos escenarios la UE recurrió a programas de “asistencia financiera” que tuvieron como principal condición, la subordinación de estos países a los mandatos fiscales, monetarios y presupuestarios del Banco Central Europeo (BCE).

A esto se suma el atraso en el desarrollo de nuevas tecnologías e ingeniería de avanzada para la producción industrial que registran la mayoría de sus integrantes, siendo Alemania el único país del bloque que durante los últimos 20 años ha dirigido su política hacia este campo.

Como un tercer factor que viene mermando en las posibilidades de crecimiento del bloque europeo, es el cambio demográfico que en esta región se caracteriza por la caída de la tasa de natalidad derivando en el envejecimiento de la población y la merma de la mano de obra activa con capacidad técnica y científica para el desarrollo productivo.

Sobre este último, el envejecimiento acarrea el crecimiento sostenido de la población laboralmente inactiva que impone un gran peso para el presupuesto de los Estados que deben garantizar el pago de pensiones en un sistema de bienestar social de alto costo, trayendo consigo desequilibrios fiscales difíciles de paliar debido a la ausencia de políticas monetarias y fiscales nacionales, ya que estas son dictadas por el BCE.

Dependencia energética

Una de las grandes debilidades del bloque europeo es la dependencia energética que han desarrollado como consecuencia de la ausencia de grandes yacimientos de los hidrocarburos necesarios para la industria y el consumo de la población.

En la actualidad los países que conforman la Unión Europea solo logran garantizar poco más del 41% del gas y el petróleo que requieren, mientras que importan más del 24% de estos recursos de Rusia y otro 33% de varios países productores, según datos publicados por el Centro de Documentación Europea de Almería.

Esta dependencia energética se hace mucho más pronunciada cuando se puntualiza en el gas, el principal combustible para la industria de la calefacción y eléctrica del bloque, donde los países europeos llegan a un 83,6% de dependencia externa, siendo Rusia el mayor surtidor con el 41%.

Esta sujeción incrementa la vulnerabilidad económica de estos países que, en conjunción con Estados Unidos, ha emprendido la tarea de impulsar una diversificación de los mercados energéticos en busca de deslastrarse de la alta dependencia del petróleo y gas ruso, apostando por el aislamiento del gigante euroasiático y las negociaciones con productores del Medio Oriente incluido Irán y suramericanos como Venezuela.

“Nuestra dependencia del gas y del petróleo ruso ha ido, sin duda, demasiado lejos (…) Esta última decisión de Rusia no hará sino acelerar que Europa se reconvierta a energías verdes que no creen dependencias y no atenten contra el clima”, ha dicho el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell.

Sanciones a lo bumerán

El bloque europeo decidió sumarse a la estrategia de sanciones promovida por Estados Unidos contra Rusia, bajo el argumento de un “castigo” al gobierno ruso por promover la operación militar especial en Ucrania con el objeto de liberar la región del Donbás que se encontraba sometida al constante asedio del régimen de Kiev.

Estas sanciones han significado para la Unión Europea varios “sacrificios”, con mayor énfasis en lo energético por su alta dependencia del gas ruso, así como en lo alimentario al ser Rusia y Ucrania los principales proveedores de cereales y fertilizantes del bloque europeo.

“Corten el gas en sus casas, disminuyan la dependencia de quien ataca a Ucrania”, pidió Borrell el pasado 9 de marzo durante su discurso ante la Eurocámara.

Esta arremetida contra Rusia ha hecho que el precio del gas en Europa se haya incrementado en 60% alcanzando niveles históricos que afectan al consumidor que ha visto el alza en las facturas. Además impacta de igual manera el resto de la economía por la subida de los combustibles y la energía eléctrica que empresas reflejarán finalmente en el costo de sus productos.

La mayor evidencia del encarecimiento de la vida en el viejo continente es la inflación que por primera vez, desde la creación del euro, superó los 8 puntos porcentuales al ubicarse en 8.6% interanual al cierre de junio.

Esta crisis económica ha hecho estremecer a los gobiernos europeos que han visto una creciente ola de protestas como el caso de Francia, Países Bajos, Alemania, Italia, España, así como huelgas del sector agrario y de transporte.

Asimismo, este terremoto económico sumado a escándalos internos, ha sido factor determinante para las renuncias de algunos gobernantes como Boris Johnson en Reino Unido y Mario Draghni en Italia.

Sin soluciones inmediatas

En medio de este escenario, el mayor temor que invade a Europa es la llegada del invierno donde como es habitual se incrementa la demanda de energía, esto sin que a la fecha los gobiernos hayan encontrado una solución de corto plazo para paliar los efectos que contra sus países tienen las sanciones que ellos impusieron a Rusia.

En la actualidad la dupla EEUU-UE realizan maniobras con el objeto de promover que países del Medio Oriente y América Latina con alto potencial para la producción de gas y petróleo, incrementen al máximo su capacidad para sustituir la oferta rusa de ambos hidrocarburos, situación que luce compleja tal y como desesperadamente lo explicó el presidente francés Emmanuel Macron a su par estadounidense Joe Biden momentos antes de entrar al recinto donde se realizaría la Cumbre del G7 en Reino Unido.

“Tuve una conversación con MbZ (el jeque Mohammed bin Zayed al-Nahyan de los Emiratos Árabes Unidos) y me dijo dos cosas. Que estoy al máximo, al máximo (de la capacidad de producción). Esto es lo que afirma. Y luego dijo que los saudíes pueden aumentar en 150 (mil barriles por día). Quizá un poco más, pero no tienen grandes capacidades”, se oye decir a Macron.

Posteriormente la presidencia francesa, al margen de esta cumbre, declaró la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento de petróleo”, donde piden incluir a Venezuela e Irán por lo cual abogan para que Estados Unidos levante todas las restricciones que la Casa Blanca ha impuesto contra estos países limitando su capacidad de producción y comercialización.

“Necesitamos que los países productores bombeen más de forma excepcional (…). El petróleo venezolano también debe poder volver al mercado”, insisten.

Las palabras de Macron a Biden, sumado al llamado a Estados Unidos para que suelte las amarras impuestas a Venezuela e Irán, evidencian la carrera contra reloj que libra la Unión Europea en busca de solucionar la crisis energética que ya comienza a hacer estragos y poniendo en evidencia la profunda crisis económica que enfrentan estos países desde hace al menos una década.

1 COMENTARIO

  1. La solución está en el ciudadano europeo de concientización que sus paisanos ucranianos están peleando por la libertad que ellos disfrutan ahora es cuando hay que librar el sacrificio por la democracia en el mundo parece que el europeo no sabes los sacrificios que hicieron sus padres en la segunda Guerra mundial.

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