Senado de Brasil aprueba inculpar a Bolsonaro por gestión de la pandemia

El mandatario rechaza las medidas de protección al pueblo ante la pandemia. Foto EFE

Este martes el Senado de Brasil aprobó el informe que responsabiliza al presidente Jair Bolsonaro por delitos graves en la gestión por la pandemia del Covid-19, que posiciona al país suramericano como el tercero con más contagios y la segunda con mayor número de fallecidos a causa de la enfermedad. 

En el documento, sancionado por una comisión especial del Senado con siete votos a favor y cuatro en contra, piden procesar al mandatario por crímenes contra la humanidad y lo acusan por la muerte de una 120 mil personas.

Se trata de un informe final de investigación parlamentario que se extendió por seis meses y estudió las acciones y omisiones del Ejecutivo respecto a la pandemia, señalando, al menos, a unas 65 personas entre ministros, exministros y tres hijos del presidente ultraderechista. 

Tras seis meses de tensas sesiones en una pequeña sala del Senado en Brasilia analizando las acciones y omisiones del gobierno, la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) aprobó el informe que recomienda inculpar al mandatario de una decena de delitos, entre ellos «crímenes contra la humanidad», favorecer una epidemia que resultó en muerte y «charlatanismo».

Al terminar la votación, los senadores hicieron un minuto de silencio en homenaje a los más de 606.000 muertos por covid en Brasil. 

Desde el inicio de la emergencia sanitaria Bolsonaro minimizó la pandemia, defendió medicamentos sin eficacia, como la hidroxicloroquina, y levantó dudas sobre la eficacia de las vacunas.

En un principio, los senadores hurgaron en las responsabilidades por la grave escasez de oxígeno que provocó la muerte de decenas pacientes por asfixia en Manaos, pero luego se adentraron en irregularidades como el «deliberado atraso del gobierno para comprar vacunas» o la existencia de un «gabinete paralelo» de médicos que asesoraba al mandatario.

También levantaron sospechas de corrupción en la compra -no realizada- de la vacuna india Covaxin, que le valió a Bolsonaro la apertura de una investigación judicial por «prevaricación» al no haber denunciado el caso.

E investigaron las conexiones entre el gobierno y las operadoras privadas de salud. Ahí saltó el escándalo de Prevent Senior, una operadora para la tercera edad señalada de usar a pacientes como «cobayas humanas» para probar medicamentos ineficaces sin su consentimiento y de maquillar el número de muertos por coronavirus. /Agencias

 

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