2021: ¿Y la educación?

Escuché por radio a un candidato a la Asamblea por el Psuv, alto funcionario del Ejecutivo hasta hace poco. Afirmaba que, a pesar de las sanciones, el Gobierno ha logrado afrontar la emergencia del covid-19, sostener políticas sociales como las cajas Clap y mantener servicios como la educación. Sin embargo, en lo que respecta a la educación creo que no se puede estar tranquilo con lo hecho. Se han desarrollado iniciativas, pero el tamaño de la población implicada y la importancia del área exigían más. Las graves limitaciones económicas han sido un gran obstáculo. Junto a ello, ha faltado también mayor profundidad y pericia en la actuación del Ministerio. Necesitamos mejores esfuerzos gubernamentales de cara al nuevo año.

Con ayuda de expertos hay que decidir si pueden abrirse parcialmente los planteles desde, por ejemplo, el 20 de enero. No es conveniente una decisión general común, debe haber variaciones según cada circunstancia. Planteles pequeños en áreas rurales o semirurales pueden abrir más horas con más facilidad. Lo mismo puede suceder con escuelas de barrio, no muy grandes y cuyo estudiantado vive cerca. Excepto en zonas muy afectadas por la enfermedad, las escuelas podrían atender por turnos a sus pupilos, en grupos de 10 o 12 alumnos por sección, al menos un día a la semana, por un lapso de dos horas o dos horas y media. Se requiere acondicionar los locales al efecto: agua, ventilación, limpieza…

Hay niñas y niños que no tienen todos sus textos, ni acceso a su lectura digital: todavía es oportuno tratar de recabar libros usados para repartirlos entre ellos, así como imprimir un número limitado de los más requeridos. ¿Puede mejorarse la señal de televisión para que todas y todos puedan seguir la programación educativa? ¿Pueden incorporarse, en horarios diferentes, un mayor número de emisoras públicas, comunitarias y privadas? ¿Puede ampliarse la oferta por radio? ¿Se trabaja en mejorar el servicio de internet? Fundamental: las y los docentes necesitan superar su ínfimo ingreso, aunque sea mediante bonos. Conviene buscar más ayuda de organismos internacionales. Así como trabajar acuerdos que permitan sortear las sanciones en el caso de los gastos en escolarización. ¡Cuidado!: la educación es demasiado importante como para dejarla decaer sin más.

@AuroraLacueva

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