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Baratillo de historia

El cuento, la historia y las matemáticas forman parte de cosas que mucho interesan a la ‘gente común’, tal vez porque a todos les gusta contar y que le cuenten. Y del cuento de la creación e invenciones vamos al conteo exacto, comprobable, científico. Pero en el centro está la historia que muchos afirman tiene de ambos mientras otros sostienen que es una disciplina que aplica el rigor de la objetividad.

Esto de la objetividad sitúa en una posición que coincide con el mandato del papa León XIII (1810-1903) según el cual: el historiador no debe atreverse a mentir. Y la contraparte dice: En el conocimiento histórico no hay posiciones neutras sino de intereses. La lectura del dominante no es la del saqueado. Dos verdades que se contraponen y siguen cada una en lo suyo.

¿Y qué es lo más próximo a la historia? Enrique Bernardo Núñez (Valencia 1895-Css 1964) en su brillante, conmovedor y profundo discurso de incorporación a la Academia de la Historia en 1948, llama a percibir, sentir y seguir el eco vivo de la historia, pero no la historia enteca y amañada, cubierta de afeites, amaneradas exposiciones que suelen llamarse historia. Una historia al detalle, al detal, verdadero baratillo de historia, lejos de la que brota de las entrañas del pueblo.

De esta Historia del Pueblo, del “heroico pueblo”, se ha hablado mucho aquí. Además de Núñez están Picón Salas, Acosta Saignes, Briceño Iragorry, Uslar Pietri, Salvador de la Plaza y Arturo Cardozo, pero hasta hoy sólo se ha escrito básicamente para apoyo y justificación de los dueños del poder.

Y hay hasta temas que tocan al colectivo-social pueblo que no se pueden examinar seria y abiertamente. Porque hasta hoy, lo electoral ha sido una guachafita, donde los poderes han hecho lo que quieren y no lo que decide el pueblo. Y cuando se cree que esto ocurre es la acción de la manipulación la que ha operado.

Aquí antes del 21N ya las cuentas daban el triunfo a la “revolución” por el control permanente del asunto electoral, ante oposiciones dispuestas a compartir beneficios que también bautizan como patria. En el baratillo electoral 21N obtuvieron 119 alcaldes y 3 gobernadores. Ahora dirán que a futuro ven cuentas democráticas mayores en la misma y ya contada historia.
Sancho, ¡se va haciendo firme y urgente el inicio de la historia sin baratillo y con un amanecer de hombres en vida y libertad!