De Araure a Urica

El título correcto sería: Ganamos en Araure y perdimos en Urica, por cuanto así fue en efecto, toda vez que el 5 de diciembre de 1813, Simón Bolívar triunfó en el primer sitio del hoy estado Portuguesa, derrotando a los jefes realistas José Ceballos y José Yánez, en un encuentro en el que el cojedeño y para entonces coronel, Manuel Antonio Manrique, jugó destacado rol al comandar el que inicialmente fue el Batallón sin nombre que después el Libertador bautizó como Vencedor de Araure. A un año exacto de esta victoria, el 5 de diciembre de 1814, salimos derrotados en Urica.

En el primer encuentro, Manrique formó una fuerza patriótica y no obstante ser reclutas, éstos avanzaron bajo el nutrido fuego de artillería y sin disparar sus armas, lograron llegar hasta el enemigo y vencerlos. Al reconocerles su hazaña, Bolívar pronunció un discurso del cual tomamos las siguientes palabras: “Habéis quitado al enemigo banderas que en un momento fueron victoriosas; se ha ganado a la famosa llamada Invencible Numancia (…) Llevad soldados, esta bandera de la República. Yo estoy seguro que la seguiréis siempre con gloria…”. Es la misma bandera que lleva Maduro.

El 5 de diciembre del año siguiente -1814-, se libró en Urica, actual estado Anzoátegui, el segundo encuentro, y no obstante haber perecido en esa batalla el jefe realista José Tomás Boves, Venezuela, además de la caída de la Primera República, perdió a uno de sus más grandes jefes, como lo fue el general José Félix Ribas, quien el 30 de enero de 1814 fue traicionado por Concepción González, su esclavo, quien le servía de guía, y al día siguiente -31 de enero de 1815- fue fusilado por orden de Lorenzo Figueroa Barrajola. Ribas era tío político del Libertador por estar casado con Josefa Palacios. Su cabeza fue frita y luego expuesta en la Puerta de Caracas, mientras las otras partes del cuerpo fueron también puestas en exhibición en el trayecto hacia Caracas.

Bolívar había entrado victorioso a Caracas, el 6 de agosto de 1813 al concretar su Campaña Admirable que lo trajo desde las líneas limítrofes de la entonces Nueva Granada hasta su Caracas natal. Había sostenido combates en Cúcuta, Agua de Obispo, Niquitao, Los Horcones y Taguanes. Y en su propia casa se encuentra la famosa pintura de Tito Salas, quien con su ingenio recogió aquellos momentos en los que el Libertador está en plena acción en la Batalla de Araure, librada el 5 de diciembre de 1813.

 

Enlaces patrocinados

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com