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Diócesis de Petare

Esta semana tuve el honor y responsabilidad, junto a mi esposa Gabriela Chacón, de recibir el nuevo obispo Juan Carlos Bravo Salazar, encargado de dirigir la recién creada diócesis de Petare, aprobada desde la ciudad del Vaticano por el papa Francisco el pasado mes de noviembre.

La bienvenida de monseñor Bravo Salazar se realizó en una misa especial en la plaza de la iglesia Nuestra Señora del Rosario, donde asistieron parte de la directiva de la Conferencia Episcopal, entre ellos el cardenal Baltazar Porras y monseñor Ignacio Cheffalia, encargado de negocios de la Nunciatura Apostólica, que estuvieron acompañados por los encargados de las parroquias católicas ubicadas en el municipio Sucre, así como grupos de laicos y vecinos de las distintas comunidades.

En mi primer encuentro con monseñor Bravo Salazar le expliqué que nuestra jurisdicción tiene una densidad poblacional y extensión territorial mayor a varios estados del país, y que estamos dispuestos a ofrecer el apoyo para el trabajo evangelizador en nuestras cinco parroquias, en donde considero que entre los retos más importantes se encuentran construir y fortalecer los espacios de paz, amor, solidaridad y armonía, que deben acompañar los programas sociales destinados a la atención de las personas más vulnerables y desposeídas, así como acabar con la violencia, que ha sido siempre nuestro principal objetivo. Reiteramos nuestro compromiso de apoyar las acciones que desde la Iglesia Católica y otros sectores se propongan para mejorar la calidad de vida de los vecinos del municipio Sucre. ¡Bienvenido monseñor Juan Carlos Bravo Salazar!