El canon de la humanidad

Un canon es una norma rectora, en particular de cada grupo humano o nación, el germen perenne de todo lo sagrado, fundamento de tradiciones, depósito eterno de la doctrina del conocimiento, la tradición primordial, que soportan, sostienen, mantienen el principio de conservación de los seres, su estabilidad y armonía (Guenon).

Según el Cnel ruso  Kavchkov, cánones reales violentados ayer y hoy por el imperio del mal. Junto a la ONU y sus ramificaciones, nos estafan con una operación militar estratégica: la impronta del COVID19. 

Los cánones de justicia, libertad e independencia no pueden estar supeditados al control tecnocrático. Develar hoy al Anticristo del poder económico, debe ser nuestro canon humano virtuoso. Contra el Dajjal (دجال) falso mesías, impostor representado hoy en el Estado Profundo escondido en las transnacionales farmacéuticas y la OMS, su perverso ventrílocuo.  

Es imperativo oponérselos a la horda del pantano neoliberal que pretende licuar la Humanidad. Desde valores y principios ordenadores de la manifestación humana divina, al rescate de nuestras raíces y creencias, la justicia, la compasión, el amor y lo ético.

En Venezuela significa recuperar hitos que nos hicieron ser una República libre y soberana: 1777 Capitanía General de Venezuela, 5 julio 1811, noviembre de 1829 Ley Bolívar de Minas. En América recuperar la esencia de los pueblos originarios, nuestro ADN, sumados a valores republicanos y cristianos que intentan borrarnos hoy. 

Vivir armónicamente, respetando la natura y sus leyes, actuando contra todo aquello que nos destruya: defender nuestros derechos y garantías establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en nuestrp canon republicano y todo aquel que irrespete este canon es nuestro enemigo. 

Defender los cánones humanos, conectarnos con la fuente, desde esas nacientes dar nuevos significados a los significantes. Salir de la trampa donde el lenguaje inoculado por los satánicos nos mantiene aterrorizados. En comunidad unirnos, elevar nuestra consciencia, corremos el riesgo de desaparecer, no sólo la República libre y soberana, nosotros también, aquella raza cósmica que Bolívar avizoró, esperanza de una Nueva Humanidad.

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