InicioOpiniónHugo Chávez y el resurgir del Bolivarianismo con la Celac

Hugo Chávez y el resurgir del Bolivarianismo con la Celac

Hugo Chávez nació en un pueblo lejano llamado Sabaneta de Barinas. Ahí creció feliz con el cuidado de sus padres y su abuela y con el cariño de sus hermanos. Más tarde, cuando llegó a su juventud, decidió incorporarse a la Academia Militar.  En ese entonces, Chávez, que había sufrido en su propia humanidad la pobreza y el abandono de sus obligaciones hacia el pueblo por parte de los gobiernos, comprendió que una Venezuela diferente era posible. Y así fue como comenzó a leer y al estar completamente convencido de que tenía en sus manos una misión, hizo amistad con sus compañeros en la Escuela Militar.

En algún momento, también convencido de que Bolívar fue traicionado y que las principales ideas del Libertador las habían frustrado los dirigentes de la Gran Colombia y de Venezuela, es muy probable que, igual que Bolívar, Hugo Chávez juró dedicar su vida a conquistar la libertad plena para Venezuela e impulsar la lucha latinoamericana para la consolidación y la independencia, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.

Para hacer posible estos propósitos intentó derrocar al gobierno oligárquico de Venezuela mediante una rebelión militar. Fracasó y asumió su responsabilidad y fue encarcelado. Al salir libre, decidió dar la lucha usando las mismas armas del imperialismo. Disputarles el poder mediante las urnas en una democracia  que los opresores llaman occidental y cristiana basada en normas, normas que atropellan a conveniencia.

El pueblo escuchó su palabra, sus planteamientos, sus promesas de hacer realidad los ideales bolivarianos y ganó las elecciones con contundencia. Fidel, quien observaba con atención el desarrollo del joven líder, le brindó su apoyo y consejos y de esta manera se consolidó la amistad inquebrantable entre los pueblos venezolano y cubano.

Para que no quedara duda de sus intenciones, Hugo Chávez refundó a Venezuela, en base a nuevas reglas destinadas a favorecer al pueblo venezolano y rebautizó al país como República Bolivariana de Venezuela.

Las promesas de Hugo Chávez hacia el pueblo fueron ejecutándose con premura y eso condujo a la alarma de los reaccionarios y del imperialismo que comenzaron la lucha para derrocar al gobierno y para echar atrás la revolución bolivariana que calaba profundamente en la conciencia del pueblo venezolano y que también influía en los demás pueblos latinoamericanos.

Hugo Chávez revivió el ideal bolivariano de la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños y llamó a los dirigentes continentales y les planteó la necesidad de la unión para impulsar el desarrollo y buscar el bienestar pleno de los pueblos: así surgió la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), enfrentada a los atropellos que los Estados Unidos realizaba en contra de los pueblos,  con el respaldo genuflexo de los dirigentes pitiyanquis del Sur del Río Bravo y con la coordinación de la OEA, llamada por Fidel como el Ministerio de Colonias.

La reunión constitutiva se realizó en México, el 3 de diciembre de 2011, impulsada principalmente por Hugo Chávez con el respaldo de los más populares lideres latinoamericanos y del Caribe, entre ellos Raúl Castro, Lula da Silva, Cristina Fernández de Kirchner, Rafael Correa y Evo Morales.

Compenetrado con ese espíritu de confraternidad y de cooperación, Hugo Chávez fundó el ALBA y PETROCARIBE, organismos destinados a que los países se asociaran para impulsar la cooperación económica y el desarrollo social para elevar el nivel de bienestar y combatir la pobreza y la miseria.

Honduras se sumó a estas iniciativas durante el gobierno de José Manuel Zelaya, gobierno que más tarde, para impedir esta fructífera relación, fue objeto de un criminal golpe de Estado, golpe que animó a las masas hondureñas a empezar la lucha por la refundación nacional inspirado en los ideales morazanistas, bolivarianos y por la doctrina de independencia, autodeterminación y solidaridad que propugnaba Hugo Chávez.

El 5 de marzo, conmemoramos un año más de la siembra en la eternidad del comandante Hugo Chávez, el artífice del despertar de América Latina y el Caribe, el que materializó las ideas de Bolívar, Martí y Fidel. Honduras se ha incorporado de lleno en esta lucha y ahora, a través de la presidente Xiomara Castro, dirige la CELAC porque, los hondureños estamos seguros de que el camino hacia el desarrollo, la independencia plena y la autodeterminación solo es posible siguiendo las huellas del libertador, banderas que enarboló el gran comandante bolivariano Hugo Chávez. Gloria eterna a su figura y su pensamiento.

*Víctor Manuel Ramos; escritor, presidente de la Academia Hondureña de Geografía e Historia, Director de la Academia Hondureña de la Lengua, Presidente de la Sociedad Bolivariana de Honduras, catedrático de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.

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