Iniciar una nueva etapa

Necesitamos que a partir de las elecciones del pasado domingo se inicie una nueva etapa en nuestra vida política, social y económica. Una etapa de convivencia, donde todos los sectores –gobierno y oposiciones, pero también empresarios, trabajadores, universitarios, iglesias, etcétera- se dispongan a laborar por el país desde los espacios que les son propios, respetando las normas democráticas plasmadas en nuestra Constitución. Insistir en la destrucción del contrario nos conduce al desastre. Preocupa que se prolongue, quizás con algunas mejoras, la situación actual, y que Venezuela se quede allí atrapada: una nación pobre, atrasada y muy desigual, donde unas élites enquistadas se disputan los restos de lo que fue.

Porque nuestra economía se derrumbó en un 80% desde 2013, y apenas este año se anuncia un pequeño repunte. Requerimos enfocarnos en un crecimiento económico sano, que no destruya la naturaleza y que traiga bienestar a toda la población y no sólo a una minoría. Hacen falta acuerdos mínimos al respecto, más allá de las respuestas del momento a las “sanciones”, y superando tanto los errores del pasado como la nociva corrupción. Turismo de playa y exportación de materias primas o poco procesadas –petróleo, oro, cambures…- no resultan de por sí un camino promisorio. En ese sentido, no hay que dejar que nuestras escuelas, universidades y centros de investigación se sigan deteriorando: educación para todas y todos es clave para el desarrollo de cada persona y de la sociedad en general. Y una economía próspera del siglo XXI necesita trabajadores bien preparados e innovación constante: ninguna de las dos cosas se improvisa. Rescatar escuelas y universidades es mucho más difícil que rescatar fábricas y comercios.

Ya es hora de que todos los sectores se unan reclamando el cese de las ilegales “sanciones” de países extranjeros, en particular de EEUU. Y que se planteen visiones a mediano y largo plazo de los elementos básicos para el desarrollo económico y social. Así, educación, salud y servicios públicos de calidad, internet para todos, un Estado activo en una economía mixta, diversidad en tipos de empresas, trabajando y reforzándose en redes, valorización de nuestros recursos, unidad en América Latina y el Caribe para así juntos avanzar mucho más… Es posible.

@AuroraLacueva

 

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