La derrota electoral de la oposición

Como era de prever por el sentido común colectivo la participación de los sectores de oposición en fórmulas separadas, fragmentadas, condujo a un resultado esperado en la reciente mega elección. Con número mayor de votos que la tendencia oficialista, salió derrotada por ésta en la mayoría de las circunscripciones electorales, y se evidenció el grueso error de no haber acudido en un encuadre unitario, el cual le hubiera proporcionado una victoria contundente.

Todo ello deja ver la alta fragmentación que se dio en ese amplio campo político – electoral y que puede considerarse era previsible en buena medida en un esquema elemental del cuadro previo al proceso agotado. Puede afirmarse que el mal comportamiento ocasionó un resultado aleccionador por la elección múltiple ocurrida.

No se realizaron los necesarios análisis en frio de cada espacio electoral por parte de organizaciones partidistas de diferentes niveles, lo cual hubiera concluido en sana lógica, a acuerdos proporcionales y equitativos en la conformación de fórmulas unitarias sobre la base de un programa de gobierno, según el nivel, que contemplara los propósitos de la alianza.

Como era de prever, entonces, se produjo una distorsión de los resultados del proceso y el factor progobierno centrado en el PSUV resulto ganador en la mayoría ostensible de posiciones ejecutivas y legislativas en disputa. La carencia de sentido común, espíritu unitario y visión de estrategia produjo un resultado previsible, producto de posiciones parecidas, individuales y excluyentes. Todo ello agravado, como debe reiterarse, por una carencia de visión horizontal de la actividad política con sus elementos de programas, de proyectos e instrumentos de ejecución.

Lo que corresponde ahora es la reparación del colosal error cometido por algunos de los grupos opositores. Diseñar el panorama surgido de la derrota y explicar los obligantes correctivos, producto de los exámenes en pro de lo que corresponde emprender. Cuantificar los factores que deben tomarse en cuenta con prioridad en el nuevo cuadro, establecer la lista de tareas a cumplir según los espacios y definir políticas de alianza con sectores de la sociedad civil necesitados de empuje en los propósitos de defensa y mejoramiento de su desenvolvimiento. Abrirse pues, a un espacio difícil, cada vez más, con los elementos receptivos de sectores sociales conscientes y emprendedores.

 

Enlaces patrocinados