La emergencia del poder

Las dos grandes compañías que monopolizan el mercado de las redes sociales, Facebook y Twitter, eliminaron las cuentas de Donald Trump, quien todavía es presidente de EEUU, luego de que este provocara el asalto del Congreso gringo el miércoles pasado. Sus seguidores comenzaron a migrar masivamente a otra red social, Parler, entonces Google y Apple, las empresas que monopolizan el mercado de software para celulares, bloquearon esta aplicación para así bloquear también a Trump. El millonario amenazó con comprar o construir su propia red social y promociona una llamada Gab, muy parecida a Twitter y creada y dominada por trumpistas.

Edward Snowden, el célebre exespía y ahora activista perseguido por revelar el sistema gringo de vigilancia secreta, opinó así: “esto será recordado como un punto de inflexión en la batalla por el control del discurso digital”. También dijo que más allá del beneficio de callarle la boca a Trump, estas acciones podrían mantenerse y extenderse más allá de este caso particular, e invitó a imaginar las consecuencias. Por su parte, Shoshana Zuboff, investigadora de estos temas, así como pedía castigo para Trump, alertó que “hemos permitido que las corporaciones controlen el sistema global de circulación de información, dejándonos de rodillas ante empresas privadas y sus agendas políticas y económicas”.

Los hechos son la evidencia práctica del poder de estas compañías monopólicas de incidir no sólo con su dominio económico, sino directamente haciendo “uso de la fuerza” y ostentando su señorío sobre la información. Es la ley ejercida por los privados: Facebook y Twitter sirvieron para organizar y conducir la movilización que terminó vandalizando el Capitolio, y horas después sirven para tratar de eliminar a un presidente del espacio digital.

Millones buscarán plataformas alternativas y millonarios invertirán para ofrecerlas, las demandas antimonopolio contra Facebook y Google ganarán un nuevo incentivo. La guerra interna del capitalismo gringo es otra expresión de la gran fractura social y política que vive ese país, cuyas consecuencias son globales.

Pero lo más interesante es la demostración de que este tipo de poder ejercido por los nuevos monopolios tecnológicos sobrepasa los esquemas jurídico-políticos vigentes. No existe forma de abordar sus implicaciones. Una nueva lógica de poder emerge y se impone.

@ÁngelDanielCCS

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