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La grandeza de Sucre

Antonio José de Sucre es uno de los más grandes genios militares de la historia de la humanidad. A los 22 años era general de brigada, a los 24 General de división y a los 29 Gran Mariscal. Participó en 37 encuentros de guerra, 12 batallas, 18 combates y 7 sitios, 22 en Venezuela, 6 en Ecuador, 5 en la Nueva Granada y 4 en Perú. El 6 de agosto de 1825, creó Bolivia y en agosto de 1828 renunció a su Presidencia vitalicia. Los 28 mil pesos que le donó el Congreso de Bolivia, los repartió entre los pobres, los huérfanos y las viudas de la victoria de Ayacucho.

El 18 de abril de 1828, Sucre es herido en un motín en Chuquisaca. Sobre esto dice Simón Rodríguez: “El vencedor de Ayacucho, y fundador del orden en Bolivia, salió gravemente herido de un motín que suscitaron, en sus tropas, los sujetos que más distinguió durante su gobierno en Chuquisaca. Lo pusieron preso en su cama. Los soldados que lo guardaban y los promotores del atentado lo insultaron, y, sin la menor consideración, lo expulsaron del país”.

El 4 de junio de 1830, en el sector La Jacoba, El Cabuyal, montaña de Berruecos, cerca de Pasto, actual departamento de Nariño, es asesinado Antonio José de Sucre. Bolívar al enterarse exclamó: “Se ha derramado, Dios excelso, la sangre del inocente Abel… Lo han matado porque era mi sucesor”. Un autor geopolítico: Andrew Jackson, presidente de Estados Unidos, genocida del pueblo Semínola en La Florida. Dos autores intelectuales: Francisco de Paula Santander y José María Obando. Tres cómplices: José Erazo, Antonio Mariano Álvarez y Fidel Torres. Un asesino indirecto: el coronel neogranadino Juan Gregorio Sarría.

Cuatro asesinos directos: los soldados reservistas peruanos Andrés Rodríguez y Juan Cuzco y el tolimense Juan Gregorio Rodríguez, empleados como peones de José Erazo, comandados por el coronel venezolano Apolinar Morillo quien es el que dispara al pecho de Sucre. Los tres reservistas fueron envenenados a los pocos días para que no informaran los pormenores del suceso.

Después del desmembramiento de la República de Colombia, los autores intelectuales del magnicidio: José María Obando y Francisco de Paula Santander son premiados con la presidencia de República de la Nueva Granada, el primero asume la máxima magistratura del 23 de noviembre de 1831 al 10 de marzo de 1832, y del 1º de abril de 1853 al 17 de abril de 1854, y el segundo lo hace entre el 10 de marzo de 1832 y el 1º de abril de 1837.

La grandeza de Sucre se refleja en la letra de este polo margariteño de su autoría: “Yo no quiero para mí poder, riqueza o victoria. Yo sacrifico mi gloria por la gloria del país. Jamás he tenido sentimientos más agradables que recordar mi infancia. Añorar la paz con la esperanza y Cumaná tierra de mi nacimiento”.

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