Las giras administrativas del Presidente

Es una imagen reiterada la del Presidente de la República, desde Miraflores, disertando por la TV y la radio, acerca de los planes y proyectos de la Administración Publica nacional en cualquier estado del país. Se prescinde de la presencia “in situ” del mandatario en el lugar donde se realizará la obra o actividad. Son palabras a futuro, con entonación del mandatario enérgico, a veces con prescindencia de datos, elementos, magnitudes, opiniones.

Apartemos el tiempo de la prudencia para que no surjan excusas que descarten la necesidad y conveniencia de que el primer mandatario, los ministros o gobernadores estén presentes en los espacios donde se realizará la obra y se reúnan con los líderes naturales de las comunidades, cargados de todo tipo de información acerca de las expectativas que ha levantado la construcción a actividad proyectada. El discurso no espera los datos de los expertos o de los ciudadanos practicantes de la actividad que requiere la obra en expectativa.

¿Cuándo viaja el Presidente a recoger las aspiraciones, expectativas, visiones de los pobladores que se beneficiarán de las construcciones públicas a emprender?, ¿Ha recibido antecedentes, puntos de vista de las etapas a desarrollar por conducto de quienes practican la actividad objeto de la construcción?, ¿Se tomarán en cuenta las ejecuciones en otros estados de los que se conocen los resultados?

Son esos pobladores y usuarios no consultados quienes están conscientes de obras similares y su evolución y resultados con las omisiones o carencias que no contempló el proyecto en ejecución. Es precisamente todo ese complejo de planificación del cual no disponen los organismos del estado.

No conocemos de un presidente o gobernador que pernocte en algún estado con el objeto de consultar las dinámicas y dimensiones de una problemática que requiere una respuesta del Ejecutivo Nacional. Algo similar en menor medida es común y ocurre con los gobernadores de estado. Entonces cómo pueden desde un escritorio, con cámaras de TV, apreciar las expectativas y observaciones de los interesados legítimos, según el Derecho Administrativo.

Por tanto las giras administrativas del Presidente de la República y de los Gobernadores de Estado deberían ser una práctica habitual, normal, de estos mandatarios, de acuerdo a la dimensión y el, carácter de la obra, el grado de ejecución y la información que se tiene de su desarrollo. No se puede gobernar aislado en un palacio de gobierno. Son necesarias las giras administrativas de los altos funcionarios con la frecuencia que requiera el servicio público en desarrollo. El tema es amplio y complejo.

 

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