InicioOpiniónLas ideas existen

Las ideas existen

La inevitabilidad es tesis que afirma lo contrario.

Compartir esta opinión es sostener que las ideas -nuevas- no existen, lo aseguran y suponen que ellos sí tienen ideas muy poderosas. Apoyan un dogma “no hay alternativas”, solo existe el mercado. Subtesis que niega la capacidad de los seres para ver la historia y cambiar las cosas. Es casi acto de fe. Y nos muestra como muertos vivientes que vamos camino a la fosa “comprada” o un hueco que alguien ha regalado.

Este dogma de la política capitalista apoya la inevitabilidad de la idea del mercado como sustituto de la política. Cuyo destino es la desigualdad económica y su función es acabar con la esperanza de la vanguardia.
Subyacente en la mentalidad de esos líderes neoliberales es borrar las rutas que permiten la movilidad social. Proponen la idea de la inevitabilidad cuya meta es la eternidad de la democracia neoliberal, que, derrotada, cederá el paso a la oligarquía.

Una oligarquía que construye una narrativa de su pasado inocente con ayuda de sus Academias de Historia , y “yo no fui”, y, quizás, tal vez … quizás, se ayude con ideas fascistas,que ofrece falsas ilusiones a la gente que está sufriendo de penurias y dolores del libre mercado.

Que jura su fe basada en la tecnología. Que se vende para estar al servicio de la libertad y solo asegura: acceso al espectáculo. De esta forma, ganan el ocio 2.0 de sus piratas del tuit instagram, y pierden, en concentración.

De esta forma, el presente fortalece las frustraciones del hoy, y convierte la eternidad en lo banal. La oligarquía -o los restos de ella- invade la política real desde el mundo de la ficción y gobierna a base de invocar mitos -mantras- e inventarse crisis. Y el mundo celebra dos polos que aparentan distanciarse: Putin y Trump; en dos platos, vendrá la barbarie.

En este país: si, cedemos, a la inevitabilidad, sacrificamos la individualidad y dejamos de creer en la esperanza, o como dice Timothy Snyder en El camino hacia la no libertad: “confesamos con la eternidad, para negar la existencia de las ideas”. Será la debacle. Ejemplo, cuando cayó en 1991 la Unión Soviética, los políticos estadounidenses proclamaron el falso fin de la historia.

Conclusión: para tener una concreción del bien y del mal se deben resucitar la historia y las ideas de la responsabilidad que todos tenemos en este trance.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí