Html code here! Replace this with any non empty raw html code and that's it.
InicioOpiniónMugre y sucio

Mugre y sucio

Diversa es la forma en la que el pueblo, en su proverbial sabiduría, describe la reunión de elementos similares o afines, pero no necesariamente iguales, en un mismo conjunto.

Es así como habla de “uña y carne” para referirse a dos individuos estrechamente unidos por amistad o intereses comunes, cuando lo dice sin ironías o mala intención. O “el hambre y las ganas de comer” cuando ya el tono es más sarcástico y busca provocar alguna hilaridad entre la audiencia.

Por extensión, los más punzantes (y gráficamente más crudos) se refieren a esa forma de conjunto férreamente ligado, como “uña y mugre”, lo que ya en sí mismo transmite una idea de entremezcla de los elementos del conjunto que va más allá de toda convención humana, hasta alcanzar el grado de la disolución de la materia, tal como la entienden los científicos.

A ese nivel subatómico el conjunto adquiere, según la química, el carácter coloidal, es decir, la forma más absoluta de disolución entre un elemento y otro sin alterar o disminuir sus propiedades. Como, por ejemplo, la sal (o el azúcar) en el agua, que deja de verse al contacto con el líquido, pero que, sin embargo, no por ello pierde su sabor. La sal está ahí, solo que tan estrechamente ligada al elemento que la contiene (el agua) que resulta imposible percibir sus moléculas a simple vista.

Esa forma de unión es la que ha transformado hoy a Capriles y a Rosales en un coloide.
Aterrados por la sola idea del triunfo en las primarias que convertiría a María Machado en la indiscutible nueva jefe de la maltrecha oposición venezolana (o lo que queda de ella) los viejos carcamanes prefieren disolverse mutuamente como la sal en el agua antes que ser pulverizados por la aplanadora de una advenediza que pretende, nada más y nada menos, que acabar con todo “hasta el final”.

Una estratagema, la de tratar de sobrevivir pactando reacomodos no a favor de un proyecto, sino de unos contra otros, que solo ratifica la proverbial lucha de intereses sectarios que ha prevalecido desde siempre en el liderazgo opositor.

Resulta obvio que para ambos ese “final” anunciado con el que la señora pretende acabar, son ellos mismos. Solo que, en su caso, el coloide en el que se reúnen no es “uña y carne”, o “agua y sal”, sino “mugre y sucio”.

@SoyAranguibel

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí