Nirvana

Está claro que algunos de los más rancios personajes de la política gringa, con William Brownfield a la cabeza, está haciendo intentos desesperados por reiniciar y profundizar las sanciones contra Venezuela, debido a la posición del gobierno venezolano de acatar el dictamen de la justicia en el sentido de que MCM (ya dije que es mala suerte decir su nombre) estaba inhabilitada, lo que fue ratificado por el Tribunal Supremo de Justicia.

Mucho peor que eso, son las gestiones que todavía están haciendo personajes de la oposición venezolana para que organismos internacionales y algunas naciones, exijan a la comunidad internacional intensificar las casi mil sanciones contra Venezuela. Aunque afortunadamente algunos otros están rectificando y reconociendo que tales peticiones solo han perjudicado al pueblo. En todo caso, es de esperar que algunas de estas acciones tengan sus consecuencias. Brownfield ha pedido incluso apostar dos fragatas misilísticas frente a las costas venezolanas y hundir cualquier barco que ose entrar a Venezuela con alimentos y medicinas, o salir de Venezuela con productos terminados para mercadear en el mundo.

He dicho en reiteradas oportunidades y lo ratifico: no ha habido nada más perverso y más asesino que la oposición mayamera. Jamás en la vida han hecho ninguna propuesta y es evidente que no tienen ninguna propuesta. Han batallado para tumbar al gobierno de Venezuela, para luego entregárselo al Big Brother, para que sea éste el que gobierne, muy al estilo Milei, o Paraguay que es un Narco-Estado, donde se vende la droga al mayoreo, pero los almacenes están en la casa de gobierno.

Es una oposición que no expresa ninguna opinión sobre nada. Ni sobre el mercado mundial, ni sobre los conflictos mundiales, sin sobre la guerra en Ucrania, ni sobre el mercado petrolero, ni sobre la inteligencia artificial. Es desagradable decirlo, pero es profundamente estúpida, sin norte y con muchas ganas de hacer daño, de apropiarse de Venezuela para entregar el país y acabar con él, con su cultura, con su historia.

Es de antología (por lo coleccionable) la expresión de Carla Angola cuando entrevista a Brownfield y éste anuncia la estación de dos fragatas frente a costas venezolanas. Pareciera que por primera vez en su vida estaba eyaculando (pobre marido) es como si hubiera llegado al nirvana. ¿Puede alguien pensar que a ella le importa que disparen un misil contra el país donde nació y mate a cientos de personas incluido los niños que son las primeras víctimas?

Es una oposición que, aunque manifiesten su condición cristiana, en realidad son sionistas, porque, así como no expresan su tristeza por lo que ocurre en Gaza, estarán de acuerdo en que los pobres en Venezuela deben morir. Menos mal que no van a volver.

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