Para el regreso a clases

El necesario regreso a clases debe ser progresivo y vigilado, no es cuestión de abrir las puertas de todos los planteles de un día para el otro. Uno o dos contactos directos semanales del estudiantado con sus docentes resultan importantes para su formación, pero ello exige cumplir con cuidadosas medidas de bioseguridad. Así, cada local escolar debe ser revisado por la autoridad correspondiente, para asegurar sus condiciones. Se requiere buena ventilación de todas las aulas que se vayan a utilizar y disponer para el uso solo una cantidad limitada de pupitres, adecuadamente separados. Posiblemente no debe haber más de 15 a 18 alumnos simultáneamente en cada espacio. Desde luego, todos los asistentes deben llevar mascarilla bien puesta, evitar todo contacto físico unos con otros y mantener cierto distanciamiento. Estimamos que el trabajo debería ser continuo, sin recesos, y no pasar de 120 a 130 minutos. Al final de ese lapso los estudiantes deberían abandonar el plantel y dejar el espacio para el próximo turno, que entraría media hora después. El cumplimiento del Programa de Alimentación es de gran relevancia pero creo que el alumnado debe aportar el recipiente y llevarse la comida a su hogar, evitando aglomeraciones en el local escolar.

Para probar todos los protocolos, podría comenzarse con Educación Media.

El magisterio requiere apoyo económico para su transporte y otros gastos implicados en su movilización diaria al plantel. Más allá de ello, necesita una remuneración que permita subsistir, cosa perdida hoy. Es urgente garantizar un mayor ingreso a las y los docentes del sector oficial y del subsidiado, a fin de que nuestra educación no siga deteriorándose. Una solución de emergencia es un bono mensual especial para nuestros formadores. Los miles de millones de dólares hoy represados en bancos del exterior, debido a los enredos de los “dos gobiernos”, tienen que estar disponibles para estas y otras urgentes necesidades. El sector opositor del llamado G4 tiene que llegar a acuerdos con el gobierno hacia ese fin.

Después de la acción dirigida a todo el personal de salud, el personal del área educativa debe ser el próximo en recibir la protección de la vacuna. Necesitamos avanzar hacia una normalización segura en educación.
@AuroraLacueva

 

Enlaces patrocinados