InicioOpinión¡Renacer!

¡Renacer!

Volver, reiterar, intensificar, son algunas de los significados del prefijo re.

Resistir, revolucionar, renacer tienen como horizonte el pasado en la creación del presente y el futuro. Los tiempos coexisten en este tiempo histórico revolucionario. Pueblos indígenas y afros hemos resistido. Blancos pobres y revolucionarios siguen con Bolívar junto a nosotros sufriendo, viviendo y luchando.  Sabemos que podemos hacer posible lo imposible. Realizar la utopía. 

Resistir es insistir en existir, lo cual implica aguantar y sufrir, pero también rebelarse ante un orden injusto que pretende imponerse. De manera que es conservar, detenerse, quedarse atrás, oponiéndose a una fuerza externa de cambio. Lo cual repugna a la concepción lineal del tiempo, guiada por el mito del progreso que promete un paraíso terrenal, siempre postergado y naturalizado en la insoportable invariabilidad de la vida, desde Los Picapiedras hasta Los Supersónicos o Los Simpson, que “miran un poco arriba”.

Revolucionar y revolución son conceptos más que sabidos y hasta mal sabidos. Prefiero una definición astrológica, el retorno del sol o de un planeta produce un estado permanente de cambio. En la concepción moderna y lineal, la revolución es un cambio hacia el progreso, un hacia adelante. Y tenemos tan dentro esa mentalidad: “Eche pa’ lante”, “Pa’ tras ni pa’ agarrá impulso” y “Pa’ lante es que salta el sapo, aunque le puyen los ojos”. 

Ante la evidencia histórica ¿será bueno ir hacia este adelante? Como el sapo sin mirar la rama, sin “mirar arriba”. Uno vuelve al pasado para reencontrar el camino o las llaves perdidas. Vuelve para continuar, porque si no encuentro las llaves o el camino ¿cómo sigo? ¿cómo entro? ¿quién se atreve a pensar que lo que ha triunfado es lo mejor? 

La burguesía fue revolucionaria, realizó un proyecto emancipatorio a su imagen y semejanza, construyó su mitología de progreso, ciencia, y mano invisible, donde todo tiempo pasado es peor y donde toda otra cultura es inferior.  Construyó una civilización de muerte que, según el “subcomandante Soros”, es lo único que puede acabar con el capitalismo. Acabando con la vida del planeta, claro. ¡Que vayan a que se los coma un bronteroc!  Yo me quedo con la propuesta del mesianismo colectivo de vida propuesto por nuestro presidente Nicolás Maduro. ¡Renacer!