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Sadismo impecable

El marqués de Sade era buena gente. Sí. Tal cual. Se metió a revolucionario e intercedió por su suegra, que lo había metido preso una pila de años, para que no la guillotinaran. Lo nombraron para dirigir un hospicio y velaba por que cambiaran las sábanas y que la comida fuera buena y completa. Un sádico no es así. Cogió esa fama, que hasta su nombre dio a la mala maña de joder por joder, a causa de sus escritos llenos de atrocidades imaginativas y monótonas. 

Pero el divino marqués rechinaría de envidia al ver cómo Trump y la oposición se ensañan contigo. Tienes que ver un tiktok que anda por las redes de un bonche venezolano mayamero en que bailan salsa dando vivas a Trump y otro en que mezclan nuestro himno con el de allá. Y viven pidiendo más sanciones, porque las actuales les parecen enclenques. Fuerza es fuerza, dice María Corina purísima, que añade que tiene que haber una amenaza creíble para que Maduro se vaya. La imaginación se echa a volar con eso de creíble, porque viene de gente que tiene como compinche a la banda paramilitar Los Rastrojos, que despieza gente en casas de pique —así las llama el excelso sadismo colombiano. 

El divino marqués envidiaría también el contrato que firmó Guaidó con los mercenarios de la Operación Gedeón. ¿Lo leíste? Se consigue por internet. Te recomiendo Primperán. 

El sadismo es un arte. No cualquier mala persona es sádica. Refinado sadismo es creerse las mentiras de la ultraderecha. Te sueltan en la cara que están pidiendo sanciones para causar más escasez de alimentos y medicinas, por su parte el sádico ex embajador William Brownfield dice que se debe provocar sufrimiento al pueblo durante años y todavía hay gente tan rependeja que sigue empecinada en creer tesoneramente que todo es culpemaduro. 

Sadismo bien sabroso es acusar sin pruebas. Hablan de narcodictadura, pero jamás, o sea, nunca, es decir, en ningún momento, esgrimen una sola evidencia.

Hay que cuidarse de las mentiras estúpidas, como, por ejemplo, las armas de destrucción masiva, que sirvieron para destruir masivamente a Irak. Es tan potente ese embuste que todavía sigue matando. La bolsería de la superioridad aria sirvió para exterminar millones. 

El sadismo mayor es votar por el sadismo en diciembre. O no votar. 

@rhm1947  

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