Señales de cambio

El presidente Maduro dijo el viernes a los “inversionistas petroleros de Estados Unidos que las puertas están abiertas para las inversiones en crudo y gasíferas” y que el Gobierno está negociando con “empresas de todo el mundo” para atraer inversiones en la industria de hidrocarburos, en el marco de la Ley Antibloqueo. Así mismo, llamó a los tenedores de bonos de Pdvsa a negociar, afirmando que Venezuela tiene “una oferta muy fuerte” para pagar la deuda, que asciende a más de $130.000 millones. Destacó que nuestro país tiene bloqueados más de $100.000 millones en la banca internacional por medio de las sanciones impuestas por EEUU y Europa.

El mismo día, se publicó un artículo en el Financial Times que lleva por título “Por qué es hora de levantar la prohibición comercial de la deuda de Venezuela”, firmado por Thomas Laryea, reconocido experto en reestructuración de deuda soberana y consejero de Orrick, Herrington & Sutcliffe, una firma asesora de transacciones y litigios para empresas de inversión. Allí el autor afirma, desde la primera línea, que “la administración Biden tiene la oportunidad de reformar las relaciones con Venezuela y sentar las bases para la reestructuración de los más de $150.000 millones de Venezuela en deuda externa pública”. Dice que el bloqueo del comercio de bonos venezolanos es tan extraño como ineficaz.

Es evidente que la apuesta es apelar al lobby financiero de los acreedores para procurar que el gobierno de Biden, que se está tomando su tiempo para “revisar” su política hacia Venezuela, realice un giro sustancioso en cuanto a sanciones que proporcione mayor libertar económica al país.

Todo esto luego de que la relatora de la ONU para los DDHH Alena Douhan solicitara el levantamiento de las sanciones, destacando que han reducido los ingresos nacionales en 99% y su efecto sobre la población es “devastador”; y la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EEUU señalara al Congreso que las sanciones han contribuido a la caída abrupta de la economía venezolana con el respectivo efecto antihumanitario.

A lo interno, Fedecámaras propone al Gobierno abrir la participación privada en “actividades de refinería, expendio y demás actividades de comercialización de combustible” para la reactivación efectiva de la industria.Tal parece que se están sentando las bases para los cambios que están por venir.

@angelgonzalezven

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